El blog de Mar Vicent Artículos destacados

MAZÓN

Cosas Que Me Producen Verdadera Repulsión:
el olor a amoníaco, la forma de moverse de los gusanos, el sonido de la uña contra la pizarra, los hombres con camisas entalladas, las patas de las arañas, el meñique con la uña larga, los piercings en los pezones, el tenedor que rasca contra el plato, los ruidos salivales que produce el comensal de al lado, las gulas, las postales de Navidad….y el Excmo Sr Presidente de la Comunidad Valenciana, D. Carlos Mazón, que un año después de la mayor y peor cagada que puede hacer una persona con responsabilidad política sigue paseándose, desafiante y discutidor, repartiendo culpas a diestro y siniestro para no asumir la suya. Pretendiendo que el dinero que reparte eufórico solucione pérdidas irrecuperables. Intentando pasar página y dejar atrás a las personas que murieron por su indecente gestión.
Sin duda, es el campeón.

MANIFESTACIÓN

Pocas sensaciones habrá más gratificantes que participar en una manifestación. Suena raro porque es un ejercicio cansino, ajetreado y a veces decepcionante cuando la asistencia no es la esperada. Pero es muy recomendable para subir la moral, para recuperar la confianza en los seres humanos, para sentirse protagonista y no el eterno personaje secundario que nadie tiene en cuenta.

Se va a las manifestaciones para defender la causa en que se cree. Nadie recibe nada a cambio (lo de los bocadillos debe ser una costumbre exótica y ya obsoleta). Nadie te lo agradece y es posible que nadie se entere, por lo que no ganarás puntos, ni ligarás más.

No todas las manifestaciones son iguales, claro. Hay manifestaciones históricas como las del No a la Guerra del 2004 o del 15M en el 2011 que fueron verdaderos espectáculos ciudadanos de civismo y compromiso. Fiestas ciudadanas en las que parecía que todo estaba por estrenar y el miedo había cambiado de bando. Con todo, sabías positivamente que allí coincidías con gente con la que podías discrepar en otras cuestiones importantes, gente que no te caía bien y ante la que cruzarías de acera. Allí había de todo, pero todos tenían una idea compartida, un sentimiento común que los hizo salir a la calle y hacerla suya con una única y potente voz.

Luego pasa lo que pasa, pero haya triunfo o derrota, siempre hay consecuencias y nada invalida la portentosa sensación de haber manifestado alto y claro lo que se lleva dentro, de haber roto el silencio colectivo, de haber ocupado la calle con pancartas y banderas cuyo mensaje no se puede disfrazar.

Manifestarse es un derecho que no siempre se ha tenido al alcance de la mano. Cuidado con esa memoria débil o esa desinformación fomentada que olvida que tener buenas piernas era requisito imprescindible no hace tantos años para no acabar con la cabeza partida. Ahora es también un privilegio porque vayas con un millón o un millar de personas, ese paseo a paso de procesión es un momento de euforia y optimismo que dinamita la soledad en que mucha gente vive su angustia y su rechazo del mundo que le ha tocado vivir.

LA RANA SALTÓ

Parece que al final ha pasado: la rana que nadaba distraída en el agua de una olla que se calentaba lentamente ha saltado fuera cuando casi estaba a punto de alcanzar el punto de ebullición.

Traducción porque cada cual entiende las metáforas como quiere: la gente que desde el sofá y a la hora de comer , recibía su dosis diaria de horribles imágenes de violencia y desolación mirando sin inmutarse a los niños mutilados, las madres tiroteadas, los hombres destrozados …se ha dado cuenta de que el reventón final que se avecina nos iba a salpicar a todos con su vergüenza e inhumanidad. Y ha dicho que no.

Si la tragedia humana que hemos presenciado queda zanjada en breve y pasa a figurar en los libros de Historia sin haber encontrado enfrente una oposición real que castigue a los culpables, que intente reparar el daño y que tome medidas para impedir la repetición de la catástrofe, el agua hierve y nos quemamos todos. No hay ser humano que pueda quedarse al margen.

Cierto que ahora todo se está haciendo tarde y mal. Tarde porque llevan un retraso mucho mayor de los dos años de exterminio en directo, ya que las malas decisiones empezaron mucho antes. Mal porque las medidas y posicionamientos que se van sucediendo , aunque sea con cuentagotas, han de adquirir solidez y contundencia y aspirar a una solución final realista, posible y sobre todo, justa.

Pero el hecho es que se ha roto el silencio, se ha encendido la luz y ahora todo el mundo está mirando al Estado sionista y a sus cómplices, a punto de rematar un genocidio brutal ante las narices de millones de personas. Y las condenas verbales o las trampas en la letra pequeña ya no le valen a las instituciones y los Gobiernos de países que se dicen civilizados aunque han permanecido ciegos durante demasiado tiempo ante una barbarie absoluta.

No ha habido una conversión milagrosa, ni una paloma les ha orinado en la frente. Simplemente han sentido el calor del agua hirviendo al presenciar las inmensas manifestaciones de gente de derechas y de izquierdas, atea o creyente, milenials o pensionistas que han recorrido muchos países de Europa , América Latina o el mundo árabe…porque ya no podían seguir durmiendo el sueño de los justos ante tanta injusticia.

Conclusión: siempre es la rana la que tiene la última palabra. A veces acaba cocida y sus ancas son muy apreciadas en los restaurantes de lujo. A veces salta de la olla que otros han puesto a hervir y les estropea el banquete, quizás porque es demasiado sangriento.

ROBERT REDFORD

No tuve el placer de haberlo conocido, pero fue un premio estético desde la distancia porque no solo era una cara bonita, un tipo atractivo como pocos a pesar de su cara marcada y su escaso culo.
También era eso que es tan difícil a veces de encontrar, una mezcla de simpatía y melancolía, un hombre pícaro y divertido pero con un punto de insatisfacción irremediable. Capaz de ser enérgico pero también algo pasota, desastrado pero elegante.
Se murió durmiendo y se agradece la suerte que tuvo con una muerte tan pacífica por todas las veces que nos regaló felices sueños.

MI ÚLTIMO CUMPLEAÑOS

Hoy, Día del Chocolate, es también mi cumpleaños. Por ello me están felicitando personas que conozco y otras que no, lo que se me hace raro, aunque a ambas estoy igualmente agradecida.

En todo caso, acogiéndome a la ley no escrita y que me acabo de inventar, que dice que puedo pedir este día el deseo que me de la gana, traslado a quien corresponda mi petición: Quiero que este sea mi último cumpleaños.

Pero que se me entienda bien, a ver si alguien se confunde y la liamos.

Es mi deseo no cumplir más años para quedarme con los que tengo y apañarme con ellos como pueda.

Tiene su complicación pero es factible. Quiero detener el contador y no afrontar una pelea perdida de antemano. No quiero descubrir lo que hay más allá de la curva. Nada bueno, ni interesante por lo que se sabe.

Así que mi deseo no es más que aquel ruego a la Virgencita, o a quien sea, para que me quede como estoy que no será la situación ideal , pero es mejor que otras que quizás esperan al otro lado de la curva.

Desde luego, no quiero retroceder a la época anterior a las canas, ni volver a tener 20 años, que horror. No quiero una pócima que me prive de mis recuerdos y mis aprendizajes. Para nada aspiro a la vida eterna que, si se piensa bien, es más un castigo que una bendición.

Solo quiero celebrar el Dia del Chocolate , durante muchos años más. 

ECLIPSE

Hoy la luna será roja y nadie ha subido a pintarla de ese color. Somos nosotros, la Tierra, quienes le tapamos el sol y le robamos su luz.

Nada extraño considerando que hay en la Tierra demasiada gente dispuesta a robar la paz, la justicia, la felicidad o incluso la luz a la luna

Dicen que los eclipses son un momento transformador , un punto de inflexión que marca nuevos inicios.

Ojalá la luz roja lunar tiñera de verde la cara de los déspotas, los tiranos, los megalómanos, los excluyera de la Humanidad y los llevara a Neptuno, el octavo y último planeta del Sistema Solar, el más lejano a la Tierra.

Que tomen allí buenos baños con el del tridente, que limpien sus corazones y que aprendan a convivir con las sirenas.

Que vuelvan solo cuando sean seres de mente y corazón limpios. 

Ver menos

Q

Sin bandos, sin antagonismos,sin exclusiones,sin etiquetas.
Con empatía, con respeto, con curiosidad, con interés
Cuando las mujeres dejamos de hacerlo así?

AHORA

Hay una palabra que un día deja de tener sentido . Cuando eso sucede, ya no somos los mismos, ni lo seremos nunca más.

Siempre es un adverbio que acompaña a muchas cosas importantes de nuestra vida. Siempre te querré, siempre me gustará el chocolate, siempre el rojo será mi color preferido…

Siempre mi cuerpo estará a mi servicio y podré hacer lo que quiera con él, con algunas excepciones razonables.

Siempre tendré al lado a esas personas, la única que me hace reír, la que a ratos no soporto, la que cuando me mira, me ve…

Siempre podré seguir haciendo planes para el futuro que no ha llegado y  dejar cosas para más adelante, cuando tenga un rato…

Pero de repente los “siempres” desaparecen y dinamitan nuestra existencia. A veces pasa  de repente como una explosión que arrasa con todo o puede ser como resultado de  un proceso sordo y discreto que apenas percibimos

En todo caso, frente a lo de siempre que ya no es, aparece el nunca, el nunca más, que se lleva por delante personas, rutinas, situaciones y emociones.

A esa nueva tesitura, hay que hacerle frente, aunque de un poco de miedo.

Pero vencer el miedo es lo que hemos hecho siempre.

Y no podemos dejarlo de hacer nunca.

INCENDIOS Y RESPONSABILIDADES

Ante las últimas catástrofes, más o menos naturales, mucha gente anda, y con razón, cabreada y preocupada. Algo anda mal y alguien no ha hecho lo que debía, pero estaría genial poder explicar y convencer de su error a quienes echan la culpa, de eso como de todo, al Gobierno de España . Cabrearse con el gobierno es un deporte nacional que no tiene nada de malo porque es evidente que no siempre cumple lo que promete. También se le da genial lanzar humo para disfrazar renuncias imperdonables como ha hecho ante el genocidio de Gaza, dicho sea de paso.

Pero en el tema de la gestión de catástrofes, las cosas también están claras y solo adjudicando a quien corresponde realmente su cuota de responsabilidad será posible hacerles pagar la factura correspondiente por la pérdida de vidas y de recursos naturales. Que no es nada fácil, véase a Mazón sobreviviendo a la décima manifestación que pide su dimisión.

La cuestión es que son las Comunidades Autónomas y sus gobernantes quienes tienen las competencias para afrontar las emergencias y catástrofes. Tienen el derecho y la obligación. Aunque siempre han de contar con la colaboración del Gobierno, según sea solicitada, en materia de personal y material. Pero no es lo mismo colaborar que pasarle el marrón a otros cuando vienen mal dadas.

Así que ya está bien de ver como Presidentes de comunidades autónomas hechos y derechos que ganaron las elecciones y asumieron la dirección de sus territorios, cuando les viene grande la tarea, cuando no saben realizarla con eficacia, cuando se equivocan y sus errores causan víctimas y daños materiales, reclaman a grito pelado a papá Estado lo que no es de su competencia atribuyéndole una responsabilidad que no tiene. Ya está bien de intentar despistar a la inquieta y decepcionada opinión pública manipulando su inquietud y pretendiendo obtener rédito político.

Solo en tres circunstancias ( cuando se declara estado de alarma, excepción o sitio) el gobierno del Estado puede intervenir. Sólo si la propia Comunidad autónoma lo reclama formalmente el Gobierno puede encabezar la gestión de la catástrofe. No es un hecho opinable, es lo que recoge la Constitución. Son las reglas del juego y no se pueden variar según convenga para confundir al personal y esquivar la bronca. Sobran maniobras de distracción que solo sirven para que los verdaderos responsables no asuman sus errores y deficiencias en la gestión.