Hoy, Día del Chocolate, es también mi cumpleaños. Por ello me están felicitando personas que conozco y otras que no, lo que se me hace raro, aunque a ambas estoy igualmente agradecida.
En todo caso, acogiéndome a la ley no escrita y que me acabo de inventar, que dice que puedo pedir este día el deseo que me de la gana, traslado a quien corresponda mi petición: Quiero que este sea mi último cumpleaños.
Pero que se me entienda bien, a ver si alguien se confunde y la liamos.
Es mi deseo no cumplir más años para quedarme con los que tengo y apañarme con ellos como pueda.
Tiene su complicación pero es factible. Quiero detener el contador y no afrontar una pelea perdida de antemano. No quiero descubrir lo que hay más allá de la curva. Nada bueno, ni interesante por lo que se sabe.

Así que mi deseo no es más que aquel ruego a la Virgencita, o a quien sea, para que me quede como estoy que no será la situación ideal , pero es mejor que otras que quizás esperan al otro lado de la curva.
Desde luego, no quiero retroceder a la época anterior a las canas, ni volver a tener 20 años, que horror. No quiero una pócima que me prive de mis recuerdos y mis aprendizajes. Para nada aspiro a la vida eterna que, si se piensa bien, es más un castigo que una bendición.
Solo quiero celebrar el Dia del Chocolate , durante muchos años más.
