Categoría: SOY MUJER

PACTOS FIRMADOS PARA CUMPLIRLOS

En el pasado Pleno el Ayuntamiento de Xàtiva, como pasará en otros muchos sitios, suscribió el Pacto valenciano contra la violencia machista. Vaya por delante que no lo aprobó, como se tituló la noticia, sino que lo suscribió, porque aprobado ya está por la plana mayor del poder político, los agentes sociales, entidades y plataformas, Universidades, colegios profesionales, ONGs, Fuerzas de seguridad y así hasta sumar 63 actores y actrices participantes en la elaboración de este pacto. De lo que se trata ahora es de adherirse desde la responsabilidad, como obligación libremente asumida haciendo propios los compromisos y medidas que allí se plantean

El pacto valenciano es un acuerdo, un pacto social promovido desde el gobierno valenciano, que pretende que cada cual ponga su grano o su saco de arena, según proceda, para contribuir a aislar y destruir el machismo.

Su valor radica en que ha sido consensuado con todas las partes que de alguna forma intervienen en el proceso de prevención, detección, atención y protección de las mujeres víctimas de violencia de género, o que tienen un papel esencial en su supervivencia facilitando medios y recursos. Su riesgo es el incumplimiento, realidad tristemente habitual de este tipo de acuerdos, pasado su momento de gloria mediática.

El Ayuntamiento de Xàtiva por unanimidad suscribió dicho pacto. Y hay que celebrarlo, pues sería intolerable la desvinculación de una apuesta social compartida de esta envergadura. Sin embargo, suscribir declaraciones o manifiestos de condena contra la violencia de género, siendo acción muy necesaria por lo que tiene de enviar un mensaje nítido y sin fisuras a la sociedad, ha demostrado también su inutilidad para frenar, por si misma, la violencia machista.  Ilustración. Una mano firmando un contrato. Contratación. Trabajo.

Se requiere pues, un paso más allá que consiste en el desarrollo y aplicación de las medidas contenidas en el pacto. En este caso de las que competen a los Ayuntamientos que son 27, lo que supone más de un 9 % del total del pacto.

Entre ellas, algunas ya están en marcha en Xàtiva, lo que constata el interés y sensibilidad del actual Gobierno de la ciudad. Otras, ciertamente están formuladas con cierto grado de ambigüedad, lo que exige un esfuerzo suplementario para concretar su aplicación. Pero también hay otras cuyo cumplimiento requiere con claridad meridiana una acción concreta que implica la creación o modificación de normativas y procedimientos.

Así sucede, por ejemplo, con la medida que obliga a reservar para las mujeres un 30% de plazas en las oposiciones a Policía local. O la que insta a tomar medidas que garanticen el anonimato en los padrones municipales de las mujeres y sus criaturas para evitar su localización. No admite dudas la medida que plantea la bonificación del 100 % del IBI de la parte de la vivienda que sea propiedad de las mujeres víctimas de violencia si comparte su posesión con el agresor. O la que prevee bonificaciones totales o parciales en el acceso al ocio educativo y deportivo de las mujeres y sus criaturas, como XATEBA ha reclamado en sus alegaciones a las ordenanzas fiscales.

También es clara la medida que insta a los municipios a analizar sus recursos y procesos de intervención para detectar fortalezas y debilidades, que viene a ser el antecedente a dotarse de un Plan Integral contra la violencia, del que Xàtiva todavía carece. El Pacto también afectará áreas tan sensibles como la del presupuesto, que deberá ser blindado y aumentado,

Son medidas contra la violencia machista que incrementan considerablemente la efectividad de las concentraciones y minutos de silencio habituales. Para determinarlas se ha buscado el necesario consenso social. Ahora solo hace falta que salten del papel a la realidad.

NIÑAS AL PODER

Esta pasada semana se celebró el día de la Niña auspiciado por la ONU con el objetivo de reconocer los derechos de las niñas y los problemas excepcionales que las niñas confrontan en todo el mundo.NIÑAS2

Antes de alguno se soliviante y reclame indignado el Día del Niño, del Viejo, del Adolescente y del recién nacido, vendría bien recordar algunos de esos problemas excepcionales que las niñas del mundo tienen que enfrentar.

Según la OMS, que no tienen nada de partidista ni feminista, 1/3 de todas las niñas del mundo afirma que su primera relación sexual fue una violación y a día de hoy, 7’5 millones de mujeres de todo el mundo son casadas cada año contra su voluntad. Por eso y no por otra razón a día de hay cerca de 700 millones de mujeres están casadas con quien no eligieron sin posibilidad alguna de escapar de una condena que no han hecho nada por merecer.

Dice la ONU que cada 10 minutos, en alguna parte del mundo, que no es obligatoriamente el Tercer Mundo, ni los países subdesarrollados, una adolescente pierde la vida a causa de la violencia sexual (violaciones, trafico y esclavitud sexual, secuestros). Porque esas cosas no pasan en las películas, para lucimiento del superman de turno, sino que suceden en la vida real, donde superman no existe y las historias son tan duras y crueles que la ficción no llega nunca a retratarlas en toda su dimensión.

Por su parte, ONU MUJERES, que sí que es una agencia gubernamental especializada en investigar y analizar de la situación de las mujeres, afirma que 2600 millones de mujeres y niñas viven en países donde la violación en el matrimonio NO esta penalizada. De hecho, solo conlleva castigo expreso en 52 países de todo el mundo así que en los restantes, las mujeres tienen que aceptar la amarga experiencia, que en nuestra bendita sociedad nos parece repugnante y absolutamente inadmisible, como una posibilidad que forma parte de su identidad de mujer

Por último no se puede dejar de señalar que hay 133 millones de niñas en 29 países de Africa y Oriente Medio que han sido sometidas a la mutilación genital femenina. Una “operación” que no tiene nada de cirugía ni de protección de la salud, sino que es una forma de agresión, especialmente cruel y dolorosa, que se practica a las mujeres y que hace peligrar su vida, causa graves secuelas y se hace con el único fin de prepararlas para que puedan ser elegidas por los hombres.

Son muchas cifras y muchos millones, si. Es un bosque tan grande, que quienes estamos ubicados en una cómoda sombra no somos capaces de imaginarlo. Pero son personas, todas ellas son personas que nacieron con derechos que se les niegan metódicamente.

Nosotros conocemos a niñas, que despiertan cada día entre algodones, Que son queridas, atendidas, cuidadas. A las que educamos para que ocupen en la vida el lugar que deseen. A las que intentamos librar de peligros y amenazas. Nuestras niñas nacen en un lugar infinitamente menos cruel que el que existe en otros lugares del mundo. Es cierto.

Pero , no obstante, también ellas tienen pruebas que superar. Y lo importante no es que vistan de rosa o con falda, que también, sino que esta sociedad desarrollada donde en teoría se vive en igualdad no les haga trampas para que pierdan la partida de su vida.

Porque podría pasar que de tanto repetírselo, entendieran que necesitan ser lindas y guapas para progresar y se convirtieran en esclavas de su imagen. Podría ser que aprendieran que son seres incompletos que necesitan de un ser masculino que las complete y de sentido a sus vidas. Y que se queden esperándolo hasta la eternidad.

Podría suceder que no encuentren ayuda, apoyo o medios para ser aquello que quieren ser. Y que tengan que sacrificar su vocación y olvidar sus talentos para poder ocuparse en aquello que realmente quieren. No sería raro que encontraran un trabajo donde sus compañeros varones cobraran mejor salario por el mismo trabajo. O donde han de someterse a rangos y jerarquías que siempre les pasan por encima. Pudiera ser que les tocara vivir reventadas por la obligación de sacar adelante sus familias y mantener su estatus laboral. También podría pasar que las agredieran sexualmente o que las acosara un jefe baboso en su lugar de trabajo. Pasa muy a menudo, aunque se dice poco.

En fin, en su inmensa mayoría nuestras niñas no serán obligadas a casarse con un desconocido, ni mutiladas genitalmente, ni deberán prostituirse o serán objeto de trata como si fueran animales. No pasará eso, es verdad y nos alegramos por ello. Pero con todo, habrán de afrontar miserias y amenazas que deberán superar, por ser niñas, por ser mujeres.

De ahí el Día de la Niña, cuya celebración por estos motivos, ojalá algún día deje de tener sentido

EL DOMINGO PASADO

Es fácil recordar lo que pasó el pasado Domingo. Cualquier persona a la que se preguntar tendría una respuesta fácil. Imposible olvidar escenas que a la mayoría nos gustaría no haber visto nunca.

Imágenes, muchas imágenes. Impresionantes, clarificadoras, desgarradoras, indignantes. Repetidas, mudas, pero insufriblemente descriptivas. Y muy violentas. Insoportablemente violentas. Causantes de enorme rabia, como siempre pasa cuando ves a los fuertes y poderosos avasallando a los más débiles y vulnerables.

Domingo de declaraciones a miles, de tertulias televisivas maratonianas y telediarios casi monotemáticos. Y opiniones, miles y miles de opiniones transmitidas por todos los medios, de todos los colores y calidades. Las redes hervían, se superaban a sí mismas, recogiendo juicios, advertencias, predicciones, condenas, análisis. Todo el mundo tenía algo que decir o sentía que tenía que decir algo. Opiniones inteligentes, pero también interesadas. Objetivas o sectarias. Sinceras o por encargo. Aburridas o innovadoras. Opiniones y juicios inacabables e incansables, en una pugna feroz por captar adeptos, por destacar y ser la más seguida, la más repetida, la más oída.

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Y no sólo hubo un estallido múltiple de opiniones. También hubo tiempo y espacios para quejas y lamentos, para reclamar, para dolerse o para alegrarse. Tiempo de emociones y estados de ánimos: los alegres y optimistas que veían el vaso medio lleno y la faena casi hecha. Quienes lo veían todo negro, negrísimo y querían bajarse en marcha de un país que no comprenden. Quienes sentían rabia asesina, porque sentían en propia carne la humillación y la violencia que se hacía sufrir a otros. Los del miedo, ese que paraliza y enmudece; los que no quieren saber, ni entender, ni mucho menos tomar posición porque no quieren arriesgar status o alianzas, aunque tengan que sacrificar su conciencia. Los cínicos que directamente no tienen conciencia y todo les da igual, por lo menos, en la medida en que no les afecte. Los sabios que saben exactamente lo que hay que hacer, y se desesperan porque no consiguen ganarse la autoridad que creen tener…

Todo eso pasó el pasado Domingo. Durante mucho tiempo se hablará de él. Y de las cosas que pasarán después. Hay que estar preparadas.

Por eso, se explica que no se hablara y casi nadie sepa, que ese mismo Domingo mataron a una mujer a cuchilladas en Madrid y a otra en Barcelona. El asesino de esta última mató también a un bebé de 11 meses y después se suicidó.

Son más víctimas de una lista interminable. No tienen ni nombre. Han muerto. Las han matado. Es una pena, una desgracia. Pero además tuvieron mala suerte con el día que les tocó morir, si es que hay alguno bueno. Pero este era el peor. La gente estaba en otras cosas. Hay incluso quien se molesta si insistes en recordarlas.

Y por eso, ellas mueren dos veces. La real, cuando se comete el asesinato y dejan de existir porque un hombre así lo decide y se salta todas las leyes, todos los derechos, sin contemplaciones. Y la social, cuando son olvidadas y su recuerdo se borra de todas las memorias, perdida definitivamente su identidad.

Duele ver como prostituyen la democracia, como se pisotean las libertades y se impone la ley del más fuerte. Indigna justamente ver como se manipula, se mangonean legítimos sentimientos y se apropian indebidamente de aspiraciones permanentes de pueblos que son y se sienten oprimidos.

Pero además, sin ánimo de confrontación, ni de comparar dos tragedias que no son de categorías comparables, no deberíamos permitir que los grandes desastres nos hagan perder de vista las grandes catástrofes que acaban con la vida de las mujeres.

ORGULLO

Se casaron hace más de 100 años porque se querían. Eran jóvenes, románticas y guerreras y, además, eran dos mujeres que lo tenían expresamente prohibido por la sociedad y por la Iglesia. Tuvieron que hacer malabarismos, y construir para una de ellas, una nueva identidad masculina mintiendo a diestro y siniestro, pero lo hicieron y consiguieron que un cura convenientemente ubicado en la higuera, las casara. Sin embargo, no llegaron a comerse las perdices del cuento, porque las pillaron y tuvieron que emigrar pero su matrimonio nunca fue anulado por lo que a pesar de todo, estas dos mujeres gallegas consiguieron unirse en santo matrimonio como era su deseo.

orgulo gay

Afeminado, maricón, mariposa, moña, sarasa, invertido, bujarrón, tortillera, marimacha, bollera…..existen decenas de adjetivos, y ninguno cariñoso, todos reservados para quienes se salían del mandato oficial con unas preferencias sexuales no admitidas en los cánones de la época. Una época negra y maliciosa, sucia y cobarde, en la que se condenaba a quienes eran diferentes y se les humillaba metódicamente, negándoles cualquier posibilidad de encontrar la felicidad junto a quien quisieran. Insultos y vejaciones se destinaban a una parte de la población, que no había cometido más delito que no encajar en la “normalidad” que algunos imponían, con una crueldad y una hipocresía descomunal.

Es cierto que este país dio en 2005, un paso de gigante con una legislación puntera en materia de respeto a la diversidad, pero también lo es que el prejuicio hacia quien es diferente, y además no lo esconde, sigue vivo, tan amenazante y malévolo como siempre, a poco que escarben en nuestra conciencia colectiva.

Por eso, el Día del Orgullo, que empezó siendo del orgullo gay, hasta que se le cayó el apellido para incluir a todas las personas con identidad o expresión de género diferente, se celebra esta semana con más fuerza que nunca. Empezó siendo un día, y hoy ya son diez y la celebración es cada vez más exagerada, exhibicionista y provocadora.

Hay quienes abogan por bajar el ruido y quitar colorido a la celebración precisamente para apostar por la “normalización” de la realidad. Es discutible esa pretensión de normalizar, con lo difícil que es determinar quien tiene el monopolio de la “normalidad” en este país de gente rarita. Pero, en todo caso, es absolutamente necesario naturalizar, lo que es efectivamente natural, es decir, la diferente orientación sexual de las personas, eliminando cualquier connotación moral o ética.

Puede considerarse también que tanta apología del ocio, favorece sólo el negocio y convierte el Orgullo en una celebración descafeinada, con mucho ruido y pocas nueces, es decir, mucha simbología pero escasas consecuencias. Y es verdad que crece de forma sospechosa la mercantilización de un Día del Orgullo, que no se debería parecer en nada al Día de la Madre en lo que se refiere a marketing y otras zarandajas, por muchos patronos que se ofrezcan para subvencionar el festejo.

Pero con todo, en recuerdo de las dos gallegas matrimoniadas sólo en razón de su empeño y su coraje; en recuerdo de tanta gente infeliz que tuvo una vida de mierda, encerrada en un solitario armario donde debía esconder su supuesta “suciedad”, cuando lo verdaderamente asqueroso era la mirada de quienes les condenaban…por ellos y ellas, vale la pena ver desfilar esas carrozas llenas de gente feliz y exhibicionista, que no se esconde porque ya no tiene miedo, ni a nadie causa temor.

Bueno, excepto a los eternos sepulcros blanqueados que, instalados en su atalaya desde la que creen que pueden controlar el amor y la estima, siguen mirándolos con enorme desdén y una pizca de envidia muy escondida.

19J

Todo el mundo  va al Ayuntamiento alguna vez en su vida, por muchas y diferentes razones. Para hacer trámites, para informarse, para reclamar…nos sabemos bien el camino porque hay variados motivos  que nos hacen acercarnos a esa Casa del Pueblo, que a veces lo es y a veces no, dependiendo en gran medida del talante de los inquilinos. Hay quien  se la apropia y exige invitación para entrar, y quienes hacen política de puertas abiertas, o por lo menos, entornadas.

19jestaspreparadaPues bien este próximo lunes, 19 de Junio,  hay una razón diferente e importante para acercarse por allí. No regalan nada, es cierto, ni va a haber ningún sorteo. Pero deberíamos ir. De verdad. Hay una  razón  de peso. Del peso que tengan en nuestras conciencias la interminable lista de mujeres asesinadas por la violencia machista.

Hay que ser muy marciano o vivir muy aislado del planeta Tierra, para no conocer la existencia de estos asesinatos de mujeres a cuenta de la violencia machista.

En lo que llevamos de  año, aunque el Gobierno de Rajoy, sólo reconoce 19 víctimas, hay cuentas que  hablan de 40 víctimas  porque incluyen a mujeres que sin ser asesinadas por sus parejas o exparejas, lo fueron por ser mujeres, que es a fin de cuentas de lo que trata la violencia machista. Aunque no valgan para las estadísticas.

Vease si no, si el caso de Hilda que denunció al novio de su sobrina por intentar matar a ésta y por ello fue asesinada. O el de Ana Belen Ledesma, que murió a manos de su pareja, que también se llevó por delante a su madre de 90 años, que tenía tan poca culpa como ella, pero no cuenta. Por eso la hija va en la lista, pero su madre no. Aunque estén igual de muertas, por el mismo verdugo.

La cuestión es que las matan, nos matan,  como a las hormigas,  cuatro de ellas  el mismo día como sucedió el 3 de Abril.  Y matan a las criaturas, 6 en lo que llevamos de año para hacer todavía más daño. A golpes, tirándolas desde una ventana, asfixiando a una bebe de 8 meses… para causar  una pérdida más grande que la propia vida. Una avalancha que ha de resultar insoportable e intolerable, sease hombre o mujer, de derechas o de izquierdas porque es un verdadero escándalo y produce una enorme vergüenza.

Recordar  hechos tan  crueles y dolorosos hoy no es  por el afán de morbo sino con  un objetivo claro. Ponernos todos a trabajar para evitar que sigan sucediendo.

Porque resulta que contra la violencia machista se multiplican las condenas, los discursos, las concentraciones y minutos de silencio, pero no las soluciones. Peor aún, contra la violencia machista se enumeran las medidas que hay que tomar para la prevención, la protección, la supervivencia, pero no se pasa de los dichos, a los hechos.

Al final, acaba pareciendo que no hay nada que hacer. Que solo cabe la resignación y el olvido. Que lo que procede es intentar digerir ese desasosiego y enorme malestar que nos causa cada nuevo nombre que se añade a la lista.

Oigan, la violencia machista tiene solución. No es fácil ni sencilla, pero la tiene. Se ha repetido miles de veces. Educación para la prevención en las escuelas e institutos. Detección desde el ámbito de sanitario. Correcto tratamiento del tema  desde los medios de comunicación. Formación y especialización de jueces y fiscales y también de las fuerzas y cuerpos de seguridad. Programas de apoyo social que presten ayuda psicológica para la recuperación de las mujeres. Ayudas económicas para la supervivencia. Recursos para su acogida .  Y desde luego ampliación del concepto enmarcado en la Ley, para que se reconozca como víctimas a todas aquellas que sufren violencia por su condición de mujer.

Hay medidas que tomar. Y hay también un precio que pagar. El que no quiere pagar el Gobierno de Rajoy, que no sabe contar los asesinatos , ni hacerse cargo del coste de las medidas necesarias.

De hecho, en los próximos presupuestos generales del Estado su propuesta de gasto para este fin es un 1º% inferior a la que había hace 6 años. Son 32 millones los destinados a esta partida de un total de 400.000 millones, lo que supone un 0’01% demostrativo del escaso interés de este Gobierno por hacer algo más que poner caras de pena e hilvanar discursos de condena.

La gente de este país que no comparte su indiferencia que es letal, ni su mezquindad a la hora de repartir los fondos, se va a hacer presente en muchos Ayuntamientos de este país, el próximo lunes, a las 12 horas. Se trata de hacerse oir para  reclamar que en los Presupuestos 2017 se destinen los euros que hagan falta para esta cuestión.

En Xàtiva, el Consell de les Dones ha hecho suya la propuesta. Como en Valencia, Alacant, Castelló, Madrid, Barcelona, Lugo, Coruña….

Así que una vez más, vente al Ayuntamiento, este próximo  lunes a las 12 horas. Tienes muchas cosas que hacer, andas muy ocupado,  pero  a ver si se te ocurre algo más necesario que evitar muertes que ya están anunciadas.

EUROS CONTRA LA VIOLENCIA

En lo que llevamos de año han asesinado a 32 mujeres y son 5 las criaturas muertas con el único objeto de causar más daño. Dos millones y medios de mujeres sufren violencia en la pareja, cada ocho horas una mujer es violada en España y un millón y medio padece violencia sexual fuera de la pareja. Son las cifras del horror.

Ante el se convocan multitud de concentraciones y manifestaciones con la intención de  dar fe de que ninguna de ellas es olvidada,  condenar a los culpables y exigir una definitiva solución.

Porque la violencia de género tiene solución. Parece que no la hay en razón de su persistencia, pero la hay, aunque no es fácil ni sencilla. Exige un enorme consenso social, sustentado en una clara voluntad política que se ha de demostrar en la asignación de los medios necesarios para resolver el problema de fondo que alimenta la violencia machista, que no es otro que la desigualdad.IMG-20160128-WA0005

Porque si hubiera igualdad en este mundo desigual, y desaparecieran las dependencias económicas y afectivas a las que están sometidas las mujeres, si las niñas tuvieran que luchar por un futuro tan difícil como el de cualquiera, pero no más, es muy posible que a los maltratadores y asesinos de mujeres les costara más encontrar a sus víctimas.

Sin embargo, es evidente que la violencia machista no se derrota, ni la igualdad será realidad, sólo con minutos de silencio. Ni tampoco con algunas actitudes que no colaboran demasiado: la de quienes no hacen suyo el problema y se mantienen a cubierto. O la de quienes, ante los esfuerzos realizados, más o menos exitosos y casi siempre mejorables, siguen la insana costumbre de criticar, aunque sea hincando el diente en aspectos secundarios, a pesar de que así se desacrediten los avances realizados.

Luchar contra la violencia tiene un precio. En euros. Y no parece que quieran hacer este gasto quienes manejan las cuentas del reino y a la hora de la verdad, solos antes sus macrocifras, deciden asignar a la lucha contra la violencia machista un 0’0001 del Presupuesto, unos 28 millones de euros, que es un 11 % menos de lo que se dedicaba hace 7 años. Viene a ser, dicho de otra forma, como si de un salario de 1800 euros se dedicaran 2 euros a la protección de las mujeres de la familia amenazadas de muerte por el machismo. Es la fantástica cantidad de 6’9 euros al año destinados a cada mujer que sufre violencia.

Nadie en su sano juicio se alinea con los maltratadores, ni enarbola la bandera de la desigualdad, pero esa falta de coherencia presupuestaria proporciona coartada a la violencia machista, porque no hacer significa dejar hacer. La promesa de un Pacto de Estado para afrontar el problema sin fisuras desde todos los ámbitos sociales, hace aguas a la vista de estos Presupuestos. Desaparece por el desagüe la magnífica energía colectiva generada, si no se financian debidamente los recursos de prevención y protección necesarios y se articulan los medios para lograr el cambio cultural necesario que nacerá en las escuelas y prenderá en la sociedad.

Luchar por la igualdad es construir un edificio con frágiles materiales, a merced de vientos y tempestades, hasta hacerlo tan fuerte que las mujeres queden protegidas en él. Se trata de colaborar para que se levante fuerte y triunfante y no de soplar para derribarlo. Y de pagar el precio correspondiente. En euros.

ENTRE EL DICHO Y EL HECHO, LAS MUJERES SON ASESINADAS

Los Presupuestos Generales son  la piedra filosofal de un Gobierno, porque indican más allá de discursos y promesas lo que realmente se compromete a hacer. Es una especie de confesión pública de sus prioridades, exponiendo a la luz pública sin trampa ni cartón sus verdaderos intereses.

Y ello es así, porque como todo el mundo sabe, vivimos en una sociedad en la que todo tiene un precio, o dicho de otro modo, todo se paga, así que todos los pronunciamientos previos se caen, ante la fuerza de los dineros, que son los que marcan la diferencia entre la realidad y las mentiras. Y en materia de igualdad el balance no puede ser más insatisfactorio.  2014-07-24 21.00.42

Aunque se les llena la boca hablando de ese crecimiento económico que quieren vender, lo cierto es que éste es completamente inexistente para quienes vienen sufriendo los efectos de la crisis: personas desempleadas, paradas, pensionistas….

Si en la anterior legislatura aumento formidablemente la pobreza en general y las desigualdades entre mujeres y hombres en concreto, afrontamos según se expone ahora en los Presupuestos una época si cabe peor.

Porque son unos PGE 2017 que no sólo no afrontan con los dineros públicos el deber de promoción de igualdad efectiva y de lucha contra las violencias machistas sino que ni siquiera intentan recuperar los recortes efectuados.

El dinero destinado a financiar las políticas de igualdad roza lo puramente testimonial. No hay crecimiento para las partidas de igualdad, reducidas desde que gobierna en un 37%, más de la tercera parte, y un 41,2% desde 2010.

Tampoco para la lucha contra las violencias machistas, un 9% por debajo de lo asignado en 2011 y un 10,8% menos que en 2010. De que sirvió llenar las calles de Madrid hace dos años un 7 de Noviembre que pretendía marcar una diferencia? De que sirve congregarse mes tras mes a la puerta del Ayuntamiento de tantas ciudades  si a la hora de la verdad, cuando hay que arremangarse , aparecen las excusas y los recortes ?

Si los presupuestos son un indicador clave del grado de compromiso del gobierno con su obligación de promover la igualdad efectiva de mujeres y hombres y de combatir la violencia de género, es evidente que a quienes nos gobiernan estos problemas le parecen insignificantes.

Y la triste realidad es que en materia de igualdad y de prevención de la violencia de género, no avanzar significa retroceder. No hacer nada significa que se autoriza a otros para que sigan haciendo lo que luego se pretende condenar. No invertir en  ayudas reales que permitan a las mujeres confiar en que las denuncias las llevarán a alguna parte que no sea el cementerio, no es solo una burla sino una crueldad inexplicable.

 

AUTOCRÍTICA A LAS FEMINISTAS

2014-09-10 06.07.17Antes de que se apaguen los fuegos, creo que hay que analizar la experiencia de este 8 de Marzo porque no ha sido como otros años, y no sólo por la considerable presencia en las manifestaciones. Ciertamente ha habido una respuesta social mucho más activa y comprometida que en anteriores ocasiones que ha rebasado las expectativas de las organizaciones convocantes, en una grata sorpresa de las que no suelen ser habituales. Por ello los titulares del día de después, coincidieron en hablar de éxito resaltando en algunos casos,  también la presencia de jóvenes como factor relevante que abre la esperanza a la continuidad de las reivindicaciones igualitarias.

Diferentes factores han colaborado a ello, como el desastroso balance de víctimas de la violencia machista de los dos primeros meses del año, o la convocatoria y difusión del llamado  “Paro Internacional de Mujeres”, secundado en tantos países, Este último, aunque ha sido causa de cierta confusión,  ha logrado remover la conciencia igualitaria de muchas personas que se han sentido interpeladas y dispuestas a la acción. Que han secundado el paro de media hora con verdadero interés en convertir la convocatoria en un éxito imposible de ignorar. Que la han hecho suya sin reservas, comprometiéndose desde lo personal, dispuestas a asistir a concentraciones  porque sentían verdadera necesidad de hacerlo, siéndoles absolutamente indiferente con quien compartir el momento o quien convocaba el acto. Y que han ligado esta acción a su presencia en las manifestaciones vespertinas. Se podía percibir una cierta “desesperación” social fruto de una saturación que ha alcanzado límites intolerables y que exigía a muchas personas implicarse personalmente en un día de reivindicación como el 8 de Marzo.

Todo ello,  ha generado un potentísimo sentimiento social, protagonizado por miles de mujeres que normalmente no hacen suyas estas cuestiones, y también por muchos hombres que se han sentido vinculados a la convocatoria como hasta ahora no había sucedido..

En este momento, haría falta  por parte del movimiento feminista en general  y, sobre todo,  de sus asociaciones, una autocrítica que nos afecta a todas. Reconociendo que hemos sido incapaces de gestionar esas voluntades y canalizar ese afán reivindicativo para plasmarlo en una jornada menos caótica y mejor estructurada de lo que ha resultado este 8 de Marzo, que además tuviera la continuidad necesaria.

Lo que se ha visto es la imperiosa necesidad de algo tan poco novedoso como necesario que es la organización, entendiendo ésta como una estructura útil  para la coordinación de carácter estable, competente para hacer confluir esfuerzos en actuaciones colectivas. Es urgente que  todas las que trabajamos por la igualdad de derechos, las que hacemos de los feminismos causa y estandarte, las que estamos dispersas en los partidos, sindicatos, asociaciones, instituciones , entidades e interminable etcétera, articulemos una organización capaz de canalizar esa energía tan  difícil de prender y consolidarla para que obtenga los resultados esperados. Una sola voz, una sola consigna  asumida por todas, sin protagonismos, ni manipulaciones que aporte al movimiento que compartimos, la potencia que se pierde en la dispersión

Es una asignatura pendiente el conseguir una mínima estructura que aúne el centro y las periferias, pasando por todas aquellas realidades donde existe una organización de mujeres, quizás minoritaria pero siempre activa, que desarrolla una intensísima  actividad en pro de la igualdad. Cierto es que existen entidades que ya agrupan a otras, pero ni de lejos existe plataforma o similar  que integre a todo el movimiento feminista, cada vez más amplio y numeroso pero siempre igual de fragmentado y disperso.

Hemos aprendido a crear referentes, a apoyarnos unas a otras para fortalecer lazos y consolidar el movimiento que nos une. Hemos aprendido a conocernos y reconocernos, a superar reticencias e ignorancias, a respetarnos aunque cada cual viva el feminismo desde su propia  prioridad.  Ahora quizás sería prioritario  aprender a trabajar colectivamente en la misma dirección sin que ello, suponga, para nada, perder identidad propia, ni condicionar proyectos, ni uniformar lo que ,por definición, es absolutamente diverso. Ahora habría que hacer algo tan simple como organizarnos, coordinarnos, de forma siempre horizontal, sin jerarquías ni autoritarismos, pero con la inteligencia suficiente como para lograr la confluencia de esfuerzos en la misma dirección. Así es como se urdió el Tren de la Libertad, o la Marcha del 7N, dos hitos históricos en este país que demostraron un potencial transformador que no acaba de obtener respuesta.

A veces da la sensación de que vivimos , cada una de nosotras, de nuestras asociaciones, plataformas, coordinadoras, etc.. en pequeños reinos de taifas, burbujas desde las que nos miramos con cariño, pero de reojo,  sin ambición ni decisión suficiente para tejer la gran red de feminismos que nos resulta indispensable a todas para dejar de ser un lamento y convertirnos en un grito de guerra.

 

 

EL PRECIO DE SER MUJERES

En un 8 de Marzo, como este que hoy se celebra, las mujeres deberían pedir la palabra, y no soltarla durante el resto del año, ni durante el resto de sus vidas.

Podríamos así  recordar que nuestra presencia es permanente y no intermitente, y que más allá de este mes violeta y guerrero en que cada año resurgimos de nuestras cenizas, tenemos  luego todo un año, en el  que volvemos a  quedar encerradas en nuestra burbuja, esa que nadie pincha y desde la que miramos, abrumadas, como juegan con nuestras vidas.

PIEDRA

Porque vivimos en una sociedad que dice amar a sus mujeres, que exige para ellas respeto y dignidad, que las enaltece, las protege, las valora y al mismo tiempo, las ignora, las esclaviza, las explota y a veces, demasiadas veces, las asesina.

Una sociedad que nos quiere bellas hasta la extenuación y acomplejadas por esas arrugas que tanto nos ha costado conseguir .Que nos convierte  en objetos de deseo y de perdición y nos condena a la  búsqueda permanente de ese amor que ha de doler para ser verdadero.  Que nos sube a los altares o nos condena al infierno, siempre sin pedirnos opinión, y nos borra de  los libros de Historia,  como si la historia de la Humanidad, no fuera también nuestra historia. Que nos halaga y nos adula falsa e irrespetuosamente, como si sus piropos fueran necesarios para confirmar nuestro valor. Que nos abre  las puertas con afán cortés, al mismo tiempo que nos da un portazo en las narices cuando somos nosotras las que decidimos donde queremos entrar. Esa sociedad que nos exhibe como carne fresca en vallas publicitarias arrebatándonos  la dignidad y la autoestima y que pretende imponer  el uso que podemos dar a nuestros cuerpos.

Que dice admirarnos por nuestro tesón para adquirir cualificación y profesionalidad y luego nos interroga sobre nuestra maternidad y nos rechaza porque no alcanzamos sus expectativas de productividad. O que nos contrata con salarios  de miseria y condiciones de esclavitud que harán de nosotras  las pobres del mundo.

Que nos quiere madres amantísimas, pero  se desentiende de las criaturas, de sus necesidades y de las nuestras  Que nos  quiere  hijas abnegadas, esposas entregadas, que hacen innecesaria la existencia de centros de día o de escuelas  infantiles. Que dice querer protegernos de nuestra fragilidad  y no se da cuenta de que no somos débiles, sino que nos enfrentamos a una violencia eterna y enmascarada que nos agrede cuando aspiramos a ser personas libres e independientes,  dueñas de nuestro propio proyecto vital.

En el día de las mujeres  sería exigible un poco de cordura para superar la orgía de declaraciones que ocultan la injusta  realidad que debiera ser evidente: ser mujer, aquí y ahora, sigue exigiendo un pago adicional que  todas pagamos.  Habría que amordazar a los sonrientes que predican que la igualdad se sienta en nuestra mesa, que las mujeres son dueñas de sus vidas, reinas de sus hogares…A esos que saben perfectamente que aunque las leyes se escriban con letras de oro,  las penas por su incumplimiento  son siempre de humo, y así es fácil seguir haciendo del Hombre el centro de la existencia y de las mujeres, el coro de arcángeles amorfos y sumisos  que aletea a su alrededor.

En el día de las mujeres, donde una conjura global obliga a entonar un himno no escrito que está lleno de medias verdades y mentiras, rindamos homenaje desde la sinceridad admitiendo cuán duro es el precio que a día de hoy siguen pagando las mujeres por el hecho de serlo y reconociendo el esfuerzo transformador que hacemos todos los días que no son 8 de Marzo.