Categoría: SOY MUJER

OLE, OLE Y OLE

Ole, ole y ole por el profesorado del País Valencià que va a por todas en una huelga indefinida sabiendo que se van a encontrar enfrente todo tipo de obstáculos.

Orgullo ante profesionales que luchan para poder trabajar en condiciones garantizando que el sistema educativo en su conjunto sean fuente de igualdad y de justicia. Una convocatoria, que tiene el mérito de conseguir la unanimidad de todos los sindicatos mayoritarios, algo realmente difícil.

Las huelgas no son plato de gusto para nadie , y menos para sus protagonistas que saben que no salen gratis y se enfrentan a una Administración muy hábil en la faena del desprestigio y las mentiras.

No ha tardado mucho en iniciarse la campaña de informaciones falsas que pintan al profesorado como una caterva de privilegiados únicamente interesados en cobrar más y trabajar menos. Si además les ponen chófer , aceptarían encantados.

Infografías embusteras intentan adjudicar a la Generalitat las últimas subidas salariales omitiendo el pequeño detalle de que son resultado de la revalorización del Gobierno central de los todos los salarios públicos. Ponerse falsas medallas siempre funciona. Lo que sea para negar una realidad evidente, que conoce bien cualquier familia en la que haya estudiantes: la asfixia progresiva de la educación pública, fruto de un desinterés total por afrontar sus problemas estructurales. Una realidad difícil de asumir mientras se mima a la educación privada concediéndoles 73 millones de euros a quienes segregan por sexos de forma ilegal.

No se reconoce que cuando se produce una baja, sus responsabilidades tendrán que ser asumidos por quienes quedan. Da igual que sea la celadora, el profesor de apoyo o la directora. La espera será interminable y nadie vendrá a sustituirles . Algo lógico teniendo en cuenta que al inicio del curso se ofrecieron 5000 plazas menos que el anterior. A pesar de que todas son necesarias para la orientación escolar, la ayuda psicológica, los equipos de apoyo…

En las aulas se amontonan hasta 30 jóvenes que precisarían una atención individualizada, misión imposible en solitario. Cuando llega el verano las aulas se convierten en saunas a 32 grados. Así pasó el último verano, cuando hubo desmayos y lipotimias y la única solución propuesta eran abanicos y ventiladores.

Las obras de nueva creación y mejora quedan muy bien en el papel pero sufren retrasos insufribles. En Xàtiva hay IES donde no hay medidas para hacer frente a la existencia de placas de amianto. Hay obras programadas de ampliación y mejora cubiertas de polvo en el cajón. En la zona DANA se sigue estudiando en barracones.

No es solo una huelga de las de “¿qué hay de lo mío? , siendo totalmente legítima la exigencia de salarios justos. Es una huelga en defensa de las generaciones que han de formarse también en la aspiración a un mundo mejor por el que han de aprender a luchar.

Imprescindible reproducir las palabras de un maestro que da la mejor lección del curso:

“Viure i patir una vaga a final de curs serà la nostra última lliçó. Una lliçó que no entra en els temaris de selectiu, però pot ser-vos d’utilitat per afrontar les proves de la vida. Ens resignem i callem? O lluitem i ens arrisquem a aconseguir un món millor? Són unes preguntes que obliguen a triar i haureu de contestar-les, en diversos moments. Aquesta última lliçó es pot ensenyar, però és cada persona qui l’ha d’aprendre”.

DIA DE LAS MADRES

El domingo próximo toca retratarse. Quizás sea en parte por sometimiento a los dictados comerciales, pero en cualquier caso las madres serán las protagonistas. Es el Día de la Madre y todos aquellos que disfrutan del privilegio de tenerlas cerca reservan un rato mas o menos largo de su tiempo para felicitarlas. Puede ser un minuto en Washapp o una comida con pleno familiar, de todo hay. Pero la maternidad es un sentimiento potente que siempre puntúa en positivo el regalo recibido, ya sea la postal de la escuela, el mensaje escueto o el cupón de los 17 millones.

Vaya por delante que madres no son solo las que paren hijos. También las tías abnegadas que cubren ausencias, las madres adoptivas por diferentes circunstancias, las parejas que ingresan en familias preexistentes y que ejercen la maternidad sin filtros…Otra puntualización necesaria es refutar esa histórica afirmación que dice que “madre no hay más que una”. A día de hoy, las familias y la crianza ha desbordado afortunadamente los estrechos marcos anteriores y hay familias de muy diferentes clases y composiciones.

En cualquier caso, es el día de las madres y hay que demostrarles el amor que se les tiene. Debería bastar con un buen abrazo de los que se sienten de verdad, cálidos y envolventes, sinceros y adictivos, pero no acabamos de comprender el valor de ese lenguaje del cariño. Y optamos por alternativas como el ramo de flores, la colonia, el pañuelo o en el colmo de la imaginación, el delantal de cocina. Y no es que no sean de agradecer estos detalles, igual que lo eran las manualidades hechas en el cole con tanto amor. Pero quizás si los adultos consiguieran evadirse de la presión consumista de la publicidad invasiva, descubrirían otro tipo de presentes.

Un regalo que muchas madres agradecerían seguramente es que sus hijos, hombres y mujeres hechos y derechos, las vieran alguna vez. No que las miraran, sino que las vieran como lo que son. Mujeres de cierta edad, con sus conflictos y contradicciones, con sus averías más o menos publicitadas, y a pesar de todo con sus propias expectativas. Que pueden ser hacer bolillos o ganar el premio Nobel de literatura. Bailar el tango o aprender a manejar el móvil. Seres humanos que además de madres amantísimas, son personas sometidas a una existencia con sus luces y sombras.

Un regalo premium sería que tras el descubrimiento del ser humano que se esconde tras esa madre -a la que quieren tanto como desconocen- se interesaran por ellas. Les hicieran preguntas desde el interés sincero y con ánimo de escuchar. Les dedicaran tiempo de calidad para conocer sus arenas movedizas y compartir con ellas los temores e ilusiones con los que amanecen cada día. Les brindaran su apoyo moral en sus aspiraciones y las consolaran en las derrotas. Es que además de madres, son humanas.

Ese sería un obsequio revolucionario en esta sociedad miope que da demasiadas cosas por hecho. Que le pone precio a casi todo, menos a las cosas realmente esenciales para salir adelante. Que idolatra la maternidad haciendo desaparecer tras ella a las mujeres. O, por el contrario, se apropia de ella pretendiendo arrebatar a las mujeres su derecho a decidir.

En un día tan señalado, toda madre en activo agradecerá la forma en que quieran honrarla. Dará así cumplimiento estricto a las instrucciones de la “Guía de la perfecta madre” que desde que nacemos van tatuando en el alma de las mujeres. La misma que recomienda amar a los hijos, a todos ellos, siempre y para siempre. Y eso no va a cambiar pase lo que pase el día de la madre.

(dedicado a M)

TRUHÁN

Nunca fue un señor, siempre un baboso truhan. Pero fue el cantante preferido de muchas mujeres respetables de una generación ya caducada, que casi mejor que no presencien el bochornoso hundimiento de su ídolo. Mujeres que nunca dijeron la palabra sexo en voz alta, pero levitaban cuando Julio Iglesias, su Julio, cantaba mirándolas de esa forma que no sabían explicar.

Hubiera sido imposible convencerlas entonces de su indecente conducta. De ninguna forma lo hubieran admitido y habrían disparado a todas partes antes de centrar el tiro en el único culpable. No era solo un cantante guaperas. Quizás también su sueño húmedo, aunque puede que nunca lo supieran.

Hoy siguen habiendo voces que desde la hipocresía más descarada pretenden obviar el tema o vincularlo a envenenadas cuestiones de patriotismo. Que intentan focalizar en las víctimas, siempre fáciles de desacreditar. Que con la boca pequeña exigen el pronunciamiento de la ley que, siendo necesario, tardará. Y que, en todo caso, es compatible con un rechazo inmediato y contundente, basado en la existencia de una investigación impoluta que nadie se ha atrevido a cuestionar. Y ya querrían.

Pero durante estos años hay que reconocer que algo ha cambiado. Y la caterva de agresores sexuales -guapos, ricos y famosos, aunque no siempre a la vez- ya no disfruta de la misma impunidad.

Eso no se hace. A ninguna mujer. Seas quien seas. Y eso lo va aprendiendo gente como Plácido Domingo, Harvey Weistein, Roman Polanski, Bill Cosby, Woody Allen, Dustin Hoffman, Rob Lowe, Gerard Depardieu… que “usaban” a las mujeres en el término más degradante de la expresión.

Se lo han enseñado las mujeres que hablan de sexo y de poder. Del suyo para hacer con su cuerpo lo que quieran solo con quien quieran. Y una sociedad que ahora tiene un discurso común contra la violencia machista, aunque se esconda en versos sonoros pero degradantes.

“Me gustan las mujeres, me gusta el vino, y si tengo que olvidarlas, bebo y olvido”. Pues que lo intente ahora, pero las mujeres no lo van a olvidar a él. Y lo sabe.

SANIDAD PÚBLICA

Una enfermera de la sanidad pública, responsable de la realización de unas pruebas diagnósticas esenciales, se siente agotada porque tiene una carga de trabajo insoportable y nunca recibe la ayuda prometida.

La persona responsable del Departamento de Salud intenta cuadrar la demanda sanitaria con los recursos existentes. Pero sabe que es imposible encajar ambas realidades si no hay personal suficiente para garantizar la salud de la ciudadanía. Las peticiones se acumulan y la tardanza en ser atendidas es escandalosa.

La persona que no se encuentra bien, que sufre dolores, que tiene síntomas preocupantes, que a la fuerza está aprendiendo a convivir con limitaciones inesperadas…y que se encuentra jodida y sin diagnóstico está viviendo una pesadilla. No parece haber nadie al otro lado. Se siente y está sola frente a la adversidad.

La persona que ocupa un cargo político, en el que tiene responsabilidades de Gobierno relacionadas con la gestión de la Sanidad pública, lleva varios años ocupando un despacho y un sillón. Llegó pensando en mejorar las cosas. O quizás, simplemente contento de la suerte que había tenido. Ahora está incómodo porque los problemas se le amontonan y las críticas aumentan. Quizás se ha tomado las cosas con demasiada calma. O los de su partido están ocupados en otras cosas. O quizás hay otras prioridades. También hay quienes se angustian porque afrontaron la tarea con responsabilidad, pero no han sabido, no han podido o no les han dejado cambiar nada.

Y es que el sistema público de salud -antaño una verdadera joya de la corona- es ahora una estructura que no da respuestas, con profesionales sobrecargados al borde del colapso físico y psicológico.

Se lo han cargado desde dentro, empobreciéndolo, limitando sus recursos, permitiendo su ruina progresiva. Incentivando por el contrario la alternativa privada, un negocio lleno de sonrisas que a veces disfrazan la falta de soluciones. Que no está al alcance de cualquiera.

Dedicado a los que piensan que la política no les interesa y que usarán su voto para manifestar su inmenso desprecio. A los que dicen que todos son iguales.

Que la salud los acompañe siempre.

UN AÑO MÁS, 25 DE NOVIEMBRE

«Salir a la calle y recorrerla con las pancartas es denunciar un peligro letal y mostrar que son muchas las personas que reniegan del machismo y quieren derrotar la violencia que utilizan para someter a las mujeres. Es la forma de trasladar a los agresores que no son hombres, sino una vergüenza para todos los hombres. Y a las víctimas, que no están solas, aunque vivan en el silencio y la soledad.»

https://www.levante-emv.com/costera/2025/11/25/ano-25-noviembre-124077264.html?sfnsn=scwspwa&fbclid=IwY2xjawPaEHtleHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEe5AJ0ow_XKtd9iI1i4Pm2W8sKGC40RCLdw8GFrjL4VXTPeoSPf3QNMo3nLqY_aem_KcV4znSM5ucQ1LSvkAjSqA

NOS LO TOMAMOS A PECHO

«…igual que no sería admisible que se negará la cirugía urgente e inmediata a alguien con una apendicitis aguda, no es tolerable que se demoren los plazos de citación, revisión y comunicación del resultado a la interesada para permitirle que actúe en consecuencia…»

ME SEDUCEN LAS MENTES

Q

Sin bandos, sin antagonismos,sin exclusiones,sin etiquetas.
Con empatía, con respeto, con curiosidad, con interés
Cuando las mujeres dejamos de hacerlo así?

PELICOT

Le han metido 20 años que es la pena máxima en Francia al exmarido violador de Gisele Pelicot, monumento vivo al machismo y la misoginia, que cuando habla parece ser de otro planeta, aunque haya ecos de su discurso en gente con la que nos cruzamos todos los días.

Lloró cuando conoció la sentencia, pero no se inmutó cuando relataban los abusos y vejaciones que sufrió la mujer con la que compartía cama y mantel. Pretendió extender la culpa al resto de hombres a los que facilitó el delito, obviando que su papel como inductor fue esencial .Quizás pretendía ser uno más de ese penoso grupo y difuminar así su responsabilidad, pero no le ha salido bien.

Todos los demás acusados han sido declarados culpables pero sus penas son bastante más suaves. En algunos casos solo con 3 años de prisión saldan su deuda con la sociedad y las mujeres. Los llaman “Señor cualquiera” porque son de todas las edades, profesiones y clases sociales. Y se han preocupado mucho de ocultar sus caras durante el juicio, de protestar si sus nombres se hacían públicos, defendiéndose con argumentaciones increíbles que alegan que el consentimiento del marido, amo y señor de aquella mujer drogada e indefensa, daba vía libre a la violación.

La que ha dado la cara con una valentía inigualable ha sido Gisele que ha batallado no solo para que se reconociera sin asomo de duda la culpabilidad de todos los acusados, sino por sobrellevar su condición de víctima con enorme coraje para lograr que la vergüenza no le arrebatará su identidad y le restara fuerza para reclamar justicia.

Ellos, a la cárcel. Ella a intentar recuperar su fe en la Humanidad. Y todas las mujeres deberían mantener viva en la memoria a quien ni calló, ni se escondió consiguiendo así que la vergüenza invadiera el bando de los culpables, los agresores, los machistas.

SOLO NECESITAMOS EL SITIO Y LA HORA

bo un tiempo en el que cuando alguna llamaba, todas acudíamos. Cuando la realidad, la más triste, obscena y cruel realidad, nos afectaba a todas de igual manera porque las prioridades estaban claras. Cada mujer asesinada , cada agresión sexual, cada criatura maltratada era un empujón que nos hacía seguir adelante, desmintiendo falsedades, exigiendo soluciones. Incansables, ruidosas, beligerantes, creativas y siempre, siempre, unidas.

Daba igual el color y el pelaje, la edad y la perspectiva, cuál era nuestro libro, nuestra líder o nuestro lenguaje. Daban igual las discrepancias, porque aunque los principios y creencias de cada cual eran irrenunciables, no había reparto de carnets y todas sabíamos de la existencia de un vínculo común que nos hacía fuertes e inquebrantables. La confianza y la estima mutua triunfaban sobre el sectarismo y la condena fácil. Nunca fuimos del pensamiento único pero siempre supimos que la unidad de acción nos hacía invencibles.

Un tiempo en el que no se preguntaba quién es la que llama, sino solo el sitio y la hora.

Un tiempo en el que éramos una tormenta de rabia e indignación y nuestro grito tan clamoroso, tan potente y universal que el mundo tuvo que oírnos.

Se han roto demasiados puentes, creado demasiados demonios. La sororidad quedó enterrada bajo el peso de los dogmas. Perdimos la palabra y nos quedo el insulto. Destruimos la confianza mutua, la fe en las otras, quemando la hoja de ruta que marcaba el camino por el que todas podíamos transitar.

Ahora nos siguen matando los que nunca han dejado de hacerlo y ,espantadas, queremos llenar las calles de una marea humana que impida la condena tibia y la mirada indiferente.

Pero antes, amigas estimadas, necesarias y respetadas, habrá que volver a mirarnos a la cara, a los ojos, desde el corazón feminista que nos identifica, para vernos y reconocernos. Para hablarnos como las socias que somos en la lucha por la vida que merecemos. Haciéndolo, es evidente, desde las diferencias que ni pueden ni deben desaparecer, pero que en ningún caso, pueden ser herramienta de autodestrucción

ADIÓS A LA ESCAYOLA

El tipo se acerca con las tijeras pero no resulta amenazador. Coge el brazo y empieza a cortar decidido, es de  suponer que porque sabe que no hay riesgo de seccionar venas y arterias. Algo que la paciente no tiene tan claro. Tiene que hacer fuerza porque la escayola, dura como una piedra, no se deja reventar así como así .Pero una vez el tajo está hecho, la batalla está perdida y aplicando un poco de fuerza bruta abandona al final ese antebrazo y mano que parasitaba o protegía desde hace tantas semanas.

La dueña de la extremidad tiene una especie de colapso emocional. Por un lado, la visión de esa piel castigada la impresiona. También se siente expuesta, enormemente vulnerable, como si hubieran desnudado una parte inconveniente de su anatomía.  Luego aparece un potente sentimiento de liberación al intuir que es el primer paso para recuperar la propia vida, la independencia y la autonomía.

Aunque ese sentimiento es rápidamente machacado al percibir que la mano y el brazo, antaño tan funcionales y apreciados, se han convertido en dos tarugos inertes e hinchados, de aspecto desagradable y apariencia tan vulnerable que casi hacen echar de menos la dureza protectora de la escayola.

El traumatólogo, de una juventud y salud envidiable y una empatía mejorable, explica los ejercicios a realizar, cuya sola visión aterroriza a la paciente. Sí que siente los dedos a diferencia de aquel idiota quejica famoso, pero solo para preocuparse por si el roce del aire le causa dolor.

Sale de la consulta con una única obsesión: sumergir el brazo bajo un chorro de agua fría, aunque sea en la primera fuente que encuentre en la calle, aunque dé la nota y la crean loca Pero tiene la sensación de que, aunque no resuciten así sus tendones y articulaciones, la piel fina y delicada, y ahora tensa como la piel de un tambor,  agradecerá enormemente, casi tanto como ella, ese alivio refrescante después de tanto encierro y oscuridad.