Categoría: SOY CIUDADANA

STOP EUROVISIÓN

Han pasado varios siglos desde que una cría tontaina veía Eurovisión en una tele en blanco y negro, beneficiándose de una licencia extraordinaria en la hora de acostarse. Podía así presenciar ese espectáculo, donde las actuaciones daban casi igual, porque lo importante era la votación final, emocionante y apasionada , donde todo el país se alineaba para defender la patria en forma de canción.

Es un recuerdo prehistórico suscitado por el disgusto de la gente que lamenta la noticia de que España no participará este año en el concurso , en protesta por la admisión del estado sionista de Israel. Gente que denuncia, como si fuera una norma sagrada que se rompe una costumbre ancestral . Algunos esgrimen el consabido mantra de que en un Festival no tiene sitio la política, ignorando no solo que la política y sus decisiones impregna todos los ámbitos de nuestra vida, sino que en concreto ese Festival en sus 65 años de vida, ha sido escenario permanente de las complejas relaciones políticas entre los Estados participantes. Y por último, están los que diagnostican que es un esfuerzo inútil que solo sirve para significarnos más de lo que ya estamos.

Quizás sea cierto que a Netanyahu y su Gobierno se la trae al pairo el festival, pero no se corresponde con la intensa actividad que han desarrollado para evitar ser excluidos por la comisión organizadora, que al final ha doblado la rodilla, con llamamientos al diálogo cultural(!) Parece mentira que no sepan con quien están hablando.

Quizás que un puñadito de países se desmarquen no les provoca ni picores, pero al hacerlo vuelve a ser visible una bandera irrenunciable, la denuncia del genocidio que el estado de Israel sigue cometiendo en Gaza, a pesar de que una manta espesa de opacidad y desinformación haya caído sobre el tema.
Quizás sea otro acto hipócrita de postureo, decidido por razones no del todo legítimas, pero contribuye a reavivar la rabia que llenó las calles de protesta hace pocas semanas, a evitar la amnesia colectiva fruto de la desinformación que hace creer que el exterminio de la población de Gaza ha terminado.
Alguien lo ha resumido muy bien: Eurovisión es un concurso. Los derechos humanos, no. 

TRES MUJERES EN LA DANA

«…tres mujeres cuyos nombres siempre estarán vinculados a la dana con una característica en común: ninguna hubiera elegido voluntariamente ese papel y todas, sin ninguna duda, hubieran renunciado a su desempeño y a las circunstancias que las han convertido en protagonistas»

TRÍO DE MÁRTIRES

Vivimos tiempos extremos en los q se vuelve a costumbres bárbaras q creíamos haber dejado atrás.Por ejemplo ,el martirio.

Mártir se siente el ex Presidente de la Generalitat q apuró su cáliz hasta el final, no se sabe con qué intención. Podía haber salido de los focos mucho antes si no hubiera pretendido ganar el pulso con toda una sociedad valenciana cabreada y rabiosa. Pero como en tantas otras cosas,se equivocó y prolongó su martirio indebidamente hasta q no pudo más.Quizás lo q no sabe es q todavía no hay punto final para su sufrimiento,como no lo hay para el de muchas personas ,víctimas de sus errores e irresponsabilidades.

El Rey jubilado,tan emérito como campechano,también se lamenta en su reciente libro del alto precio q ha tenido q pagar por su vida d servicios al Reino.De su lectura se desprende q a estas alturas,el susodicho q ya no es rey, tampoco es persona humana,sino un ente fluctuante,completamente ajeno a la realidad. La valoración q hace de su vida y sus gestas le haría candidato a terapia y medicación sino fuera xq la causa de q no entienda nada es porque no le conviene hacerlo.Quizás pretenda despertar compasión y adquirir la condición de mártir por la patria, pero solo provoca asombro ante tanta insensatez.La patria sobre la que él ha cabalgado siempre, no tiene nada que ver con la que trabaja la gente corriente, día a día, jornal a jornal.

Y queda el novio, llamado Alberto González Amador. Un tipo repeinado, de barba con desaliño estudiado, que proclama ser víctima de una conspiración en la que la mayoría de gente se pierde por su complejidad. Lo que sí es un hecho comprobado aunque pendiente de juicio es que durante la pandemia robó y defraudó a Hacienda un montón de dinero. Pero las bombas de humo han sido muy efectivas para intentar confundir y ocultar. Ahora, pobre xiquet , no le queda otra que amenazar con emigrar o suicidarse.Lo último no es muy recomendable para la salud. Lo primero debería ser aspiración imposible dado su estatus judicial.No es un mártir xq los años que lleva mareando la perdiz se los ha buscado él y los suyos.

Esta es la terna de mártires d nuevo cuño, q seguramente no subirán a los altares.

EL PAVO KING

Esta monserga del «Halloween» suena a papanatismo , a colonización cultural pura y dura, a fascinación cateta por culturas ajenas a las que se permite que suplanten las propias.

Si hay que montar fiesta, se monta, faltaría más. El negocio es el negocio, pero también se podrían fomentar las propias tradiciones fomentando así que pervivan.

Lo que sobra es esta imitación barata y bobalicona tan ajena y tan escandalosamente comercial.

Cualquier día estamos comiendo pavos gigantescos en Navidad, como hacen esos pavos que se creyeron los salvadores del mundo hasta que llegó The King, peligroso y pelirrojo, y les hizo vivir una pesadilla que nos amenaza a todos.

NO OLVIDAMOS

Desde hace un año presenciando lo peor del ser humano que se aferra al cargo buscando la salvación a codazos, carente de conciencia y dignidad, inmerso en la mentira más hipócrita e insultante, incapaz de asumir responsabilidades como hombre y como político.

Y recordando también lo mejor, aquella gente anónima pero con nombre, armada de palas y escobas, a veces tan joven, siempre tan entregada, que cruzaba un puente para ayudar, porque quería y porque podía. Porque sentía lo que otros son incapaces de sentir entonces y ahora: sentimiento de pueblo, fraternidad de clase, solidaridad humana.

MAZÓN

Cosas Que Me Producen Verdadera Repulsión:
el olor a amoníaco, la forma de moverse de los gusanos, el sonido de la uña contra la pizarra, los hombres con camisas entalladas, las patas de las arañas, el meñique con la uña larga, los piercings en los pezones, el tenedor que rasca contra el plato, los ruidos salivales que produce el comensal de al lado, las gulas, las postales de Navidad….y el Excmo Sr Presidente de la Comunidad Valenciana, D. Carlos Mazón, que un año después de la mayor y peor cagada que puede hacer una persona con responsabilidad política sigue paseándose, desafiante y discutidor, repartiendo culpas a diestro y siniestro para no asumir la suya. Pretendiendo que el dinero que reparte eufórico solucione pérdidas irrecuperables. Intentando pasar página y dejar atrás a las personas que murieron por su indecente gestión.
Sin duda, es el campeón.

MANIFESTACIÓN

Pocas sensaciones habrá más gratificantes que participar en una manifestación. Suena raro porque es un ejercicio cansino, ajetreado y a veces decepcionante cuando la asistencia no es la esperada. Pero es muy recomendable para subir la moral, para recuperar la confianza en los seres humanos, para sentirse protagonista y no el eterno personaje secundario que nadie tiene en cuenta.

Se va a las manifestaciones para defender la causa en que se cree. Nadie recibe nada a cambio (lo de los bocadillos debe ser una costumbre exótica y ya obsoleta). Nadie te lo agradece y es posible que nadie se entere, por lo que no ganarás puntos, ni ligarás más.

No todas las manifestaciones son iguales, claro. Hay manifestaciones históricas como las del No a la Guerra del 2004 o del 15M en el 2011 que fueron verdaderos espectáculos ciudadanos de civismo y compromiso. Fiestas ciudadanas en las que parecía que todo estaba por estrenar y el miedo había cambiado de bando. Con todo, sabías positivamente que allí coincidías con gente con la que podías discrepar en otras cuestiones importantes, gente que no te caía bien y ante la que cruzarías de acera. Allí había de todo, pero todos tenían una idea compartida, un sentimiento común que los hizo salir a la calle y hacerla suya con una única y potente voz.

Luego pasa lo que pasa, pero haya triunfo o derrota, siempre hay consecuencias y nada invalida la portentosa sensación de haber manifestado alto y claro lo que se lleva dentro, de haber roto el silencio colectivo, de haber ocupado la calle con pancartas y banderas cuyo mensaje no se puede disfrazar.

Manifestarse es un derecho que no siempre se ha tenido al alcance de la mano. Cuidado con esa memoria débil o esa desinformación fomentada que olvida que tener buenas piernas era requisito imprescindible no hace tantos años para no acabar con la cabeza partida. Ahora es también un privilegio porque vayas con un millón o un millar de personas, ese paseo a paso de procesión es un momento de euforia y optimismo que dinamita la soledad en que mucha gente vive su angustia y su rechazo del mundo que le ha tocado vivir.

LA RANA SALTÓ

Parece que al final ha pasado: la rana que nadaba distraída en el agua de una olla que se calentaba lentamente ha saltado fuera cuando casi estaba a punto de alcanzar el punto de ebullición.

Traducción porque cada cual entiende las metáforas como quiere: la gente que desde el sofá y a la hora de comer , recibía su dosis diaria de horribles imágenes de violencia y desolación mirando sin inmutarse a los niños mutilados, las madres tiroteadas, los hombres destrozados …se ha dado cuenta de que el reventón final que se avecina nos iba a salpicar a todos con su vergüenza e inhumanidad. Y ha dicho que no.

Si la tragedia humana que hemos presenciado queda zanjada en breve y pasa a figurar en los libros de Historia sin haber encontrado enfrente una oposición real que castigue a los culpables, que intente reparar el daño y que tome medidas para impedir la repetición de la catástrofe, el agua hierve y nos quemamos todos. No hay ser humano que pueda quedarse al margen.

Cierto que ahora todo se está haciendo tarde y mal. Tarde porque llevan un retraso mucho mayor de los dos años de exterminio en directo, ya que las malas decisiones empezaron mucho antes. Mal porque las medidas y posicionamientos que se van sucediendo , aunque sea con cuentagotas, han de adquirir solidez y contundencia y aspirar a una solución final realista, posible y sobre todo, justa.

Pero el hecho es que se ha roto el silencio, se ha encendido la luz y ahora todo el mundo está mirando al Estado sionista y a sus cómplices, a punto de rematar un genocidio brutal ante las narices de millones de personas. Y las condenas verbales o las trampas en la letra pequeña ya no le valen a las instituciones y los Gobiernos de países que se dicen civilizados aunque han permanecido ciegos durante demasiado tiempo ante una barbarie absoluta.

No ha habido una conversión milagrosa, ni una paloma les ha orinado en la frente. Simplemente han sentido el calor del agua hirviendo al presenciar las inmensas manifestaciones de gente de derechas y de izquierdas, atea o creyente, milenials o pensionistas que han recorrido muchos países de Europa , América Latina o el mundo árabe…porque ya no podían seguir durmiendo el sueño de los justos ante tanta injusticia.

Conclusión: siempre es la rana la que tiene la última palabra. A veces acaba cocida y sus ancas son muy apreciadas en los restaurantes de lujo. A veces salta de la olla que otros han puesto a hervir y les estropea el banquete, quizás porque es demasiado sangriento.

INCENDIOS Y RESPONSABILIDADES

Ante las últimas catástrofes, más o menos naturales, mucha gente anda, y con razón, cabreada y preocupada. Algo anda mal y alguien no ha hecho lo que debía, pero estaría genial poder explicar y convencer de su error a quienes echan la culpa, de eso como de todo, al Gobierno de España . Cabrearse con el gobierno es un deporte nacional que no tiene nada de malo porque es evidente que no siempre cumple lo que promete. También se le da genial lanzar humo para disfrazar renuncias imperdonables como ha hecho ante el genocidio de Gaza, dicho sea de paso.

Pero en el tema de la gestión de catástrofes, las cosas también están claras y solo adjudicando a quien corresponde realmente su cuota de responsabilidad será posible hacerles pagar la factura correspondiente por la pérdida de vidas y de recursos naturales. Que no es nada fácil, véase a Mazón sobreviviendo a la décima manifestación que pide su dimisión.

La cuestión es que son las Comunidades Autónomas y sus gobernantes quienes tienen las competencias para afrontar las emergencias y catástrofes. Tienen el derecho y la obligación. Aunque siempre han de contar con la colaboración del Gobierno, según sea solicitada, en materia de personal y material. Pero no es lo mismo colaborar que pasarle el marrón a otros cuando vienen mal dadas.

Así que ya está bien de ver como Presidentes de comunidades autónomas hechos y derechos que ganaron las elecciones y asumieron la dirección de sus territorios, cuando les viene grande la tarea, cuando no saben realizarla con eficacia, cuando se equivocan y sus errores causan víctimas y daños materiales, reclaman a grito pelado a papá Estado lo que no es de su competencia atribuyéndole una responsabilidad que no tiene. Ya está bien de intentar despistar a la inquieta y decepcionada opinión pública manipulando su inquietud y pretendiendo obtener rédito político.

Solo en tres circunstancias ( cuando se declara estado de alarma, excepción o sitio) el gobierno del Estado puede intervenir. Sólo si la propia Comunidad autónoma lo reclama formalmente el Gobierno puede encabezar la gestión de la catástrofe. No es un hecho opinable, es lo que recoge la Constitución. Son las reglas del juego y no se pueden variar según convenga para confundir al personal y esquivar la bronca. Sobran maniobras de distracción que solo sirven para que los verdaderos responsables no asuman sus errores y deficiencias en la gestión.