El blog de Mar Vicent Artículos destacados

MICROCORRUPCIÓN

Anda el personal bastante rebotado viendo como, telediario tras telediario,  van apareciendo casos de corrupción cada uno más tremendo  que  el anterior. Hasta 30 causas y 800 imputados. Parece mentira que tanta gente deshonesta,  al parecer, se haya refugiado  en el mismo partido. Eso sí que es mala suerte. chorizo

La lista de casos que  están en procesos judiciales es cuasi infinita sin que se pueda saber cuándo llegarán a término  viendo lo lenta y poco inexorable que es  la justicia por lo menos, en determinados casos. La condena en firme sería lo único que quizás aliviaría la sensación general de ser una sociedad estafada impunemente por unos cuantos impresentables repeinados que además, se van de rositas. Aunque lo interesante, como se exige hasta la saciedad, es que devuelvan lo robado y no saquen beneficio, ni presente ni futuro, ni ellos ni su entorno,  del delito cometido. Porque, en caso contrario,  sale barato penar unos cuantos años para disfrutar después de una privilegiada  vida a cuenta de lo robado.

Hay países, que sin tener la solución definitiva porque no se trata de otorgar certificados de santidad, tienen el tema algo más controlado. Hubo un presidente alemán que  dimitió por un nimio asunto de favores y un ministro de Defensa que hizo lo mismo por plagiar su tesis doctoral. En Francia llegaron a condenar a un Presidente de la Republica por malversación de fondos públicos. En Japón, llegó al impensable e indeseable extremo en 2007 del suicidio del  ministro de Agricultura , Toshikatsu Matsuoka, que  se quitó la vida horas antes de afrontar una sesión parlamentaria sobre la ocultación de donaciones económicas. Incluso aquí en España, no hace tanto,  un político de primer nivel,  dimitió por tener un hermano aprovechado que ocupaba despachos oficiales por la cara.

En cualquier caso,  quienes despotrican hasta la afonía contra tanto mangante deberían reflexionar sobre la parte de responsabilidad colectiva existente. Porque un sistema corrupto no nace, crece y se reproduce en solitario, sino que prospera , entre otras cosas,  gracias a una permisividad ambiental que fomenta y tolera  conductas en apariencia inofensivas.

Somos un país de listos, de pícaros que ensalza a quienes -dicho amablemente- cazan al vuelo las  oportunidades, aunque en el camino se queden algunos de los principios que luego se enarbolan como bandera y se exigen a gritos. Por eso, nos burlamos de quien devuelve el mazo de billetes que se encontró olvidado en el taxi. O competimos a ver quien engaña más en la declaración de la renta.  O nos quedamos con el cambio que nos dieron equivocadamente. O pedimos facturas sin IVA. Por eso, a veces, identificamos honradez con estupidez y desacreditamos, con más o menos crueldad,  a quien no admite cambalaches, ni comete aprovechamientos ilícitos ni siquiera a la hora de llevarse folios de la oficina.

La corrupción es el cuarto problema más importante para la población mundial tras las drogas, el terrorismo y el tráfico de armas. Véase pues la urgencia de que las personas decentes actúen contra ese monstruo,  desde su trinchera, con humildad y con decisión, sobre todo cuando sólo les vigila su propia conciencia.

Pero es la clase política, sin excepciones, la que debe dar un ejemplo inflexiblemente rígido de honestidad, sin sitio  para la más mínima transgresión. Ni la más tonta, ni la más insignificante, ni la más inocente. Conscientes de que hoy,  cualquier atisbo de abuso de poder, de aprovechamiento ilícito, de privilegio indebido, que implique el incumplimiento de las normas que rigen para cualquier mortal que carece de cargo público, es letal para la credibilidad de cualquier Gobierno, especialmente en el ámbito municipal.

AUTOCRÍTICA A LAS FEMINISTAS

2014-09-10 06.07.17Antes de que se apaguen los fuegos, creo que hay que analizar la experiencia de este 8 de Marzo porque no ha sido como otros años, y no sólo por la considerable presencia en las manifestaciones. Ciertamente ha habido una respuesta social mucho más activa y comprometida que en anteriores ocasiones que ha rebasado las expectativas de las organizaciones convocantes, en una grata sorpresa de las que no suelen ser habituales. Por ello los titulares del día de después, coincidieron en hablar de éxito resaltando en algunos casos,  también la presencia de jóvenes como factor relevante que abre la esperanza a la continuidad de las reivindicaciones igualitarias.

Diferentes factores han colaborado a ello, como el desastroso balance de víctimas de la violencia machista de los dos primeros meses del año, o la convocatoria y difusión del llamado  “Paro Internacional de Mujeres”, secundado en tantos países, Este último, aunque ha sido causa de cierta confusión,  ha logrado remover la conciencia igualitaria de muchas personas que se han sentido interpeladas y dispuestas a la acción. Que han secundado el paro de media hora con verdadero interés en convertir la convocatoria en un éxito imposible de ignorar. Que la han hecho suya sin reservas, comprometiéndose desde lo personal, dispuestas a asistir a concentraciones  porque sentían verdadera necesidad de hacerlo, siéndoles absolutamente indiferente con quien compartir el momento o quien convocaba el acto. Y que han ligado esta acción a su presencia en las manifestaciones vespertinas. Se podía percibir una cierta “desesperación” social fruto de una saturación que ha alcanzado límites intolerables y que exigía a muchas personas implicarse personalmente en un día de reivindicación como el 8 de Marzo.

Todo ello,  ha generado un potentísimo sentimiento social, protagonizado por miles de mujeres que normalmente no hacen suyas estas cuestiones, y también por muchos hombres que se han sentido vinculados a la convocatoria como hasta ahora no había sucedido..

En este momento, haría falta  por parte del movimiento feminista en general  y, sobre todo,  de sus asociaciones, una autocrítica que nos afecta a todas. Reconociendo que hemos sido incapaces de gestionar esas voluntades y canalizar ese afán reivindicativo para plasmarlo en una jornada menos caótica y mejor estructurada de lo que ha resultado este 8 de Marzo, que además tuviera la continuidad necesaria.

Lo que se ha visto es la imperiosa necesidad de algo tan poco novedoso como necesario que es la organización, entendiendo ésta como una estructura útil  para la coordinación de carácter estable, competente para hacer confluir esfuerzos en actuaciones colectivas. Es urgente que  todas las que trabajamos por la igualdad de derechos, las que hacemos de los feminismos causa y estandarte, las que estamos dispersas en los partidos, sindicatos, asociaciones, instituciones , entidades e interminable etcétera, articulemos una organización capaz de canalizar esa energía tan  difícil de prender y consolidarla para que obtenga los resultados esperados. Una sola voz, una sola consigna  asumida por todas, sin protagonismos, ni manipulaciones que aporte al movimiento que compartimos, la potencia que se pierde en la dispersión

Es una asignatura pendiente el conseguir una mínima estructura que aúne el centro y las periferias, pasando por todas aquellas realidades donde existe una organización de mujeres, quizás minoritaria pero siempre activa, que desarrolla una intensísima  actividad en pro de la igualdad. Cierto es que existen entidades que ya agrupan a otras, pero ni de lejos existe plataforma o similar  que integre a todo el movimiento feminista, cada vez más amplio y numeroso pero siempre igual de fragmentado y disperso.

Hemos aprendido a crear referentes, a apoyarnos unas a otras para fortalecer lazos y consolidar el movimiento que nos une. Hemos aprendido a conocernos y reconocernos, a superar reticencias e ignorancias, a respetarnos aunque cada cual viva el feminismo desde su propia  prioridad.  Ahora quizás sería prioritario  aprender a trabajar colectivamente en la misma dirección sin que ello, suponga, para nada, perder identidad propia, ni condicionar proyectos, ni uniformar lo que ,por definición, es absolutamente diverso. Ahora habría que hacer algo tan simple como organizarnos, coordinarnos, de forma siempre horizontal, sin jerarquías ni autoritarismos, pero con la inteligencia suficiente como para lograr la confluencia de esfuerzos en la misma dirección. Así es como se urdió el Tren de la Libertad, o la Marcha del 7N, dos hitos históricos en este país que demostraron un potencial transformador que no acaba de obtener respuesta.

A veces da la sensación de que vivimos , cada una de nosotras, de nuestras asociaciones, plataformas, coordinadoras, etc.. en pequeños reinos de taifas, burbujas desde las que nos miramos con cariño, pero de reojo,  sin ambición ni decisión suficiente para tejer la gran red de feminismos que nos resulta indispensable a todas para dejar de ser un lamento y convertirnos en un grito de guerra.

 

 

EL PRECIO DE SER MUJERES

En un 8 de Marzo, como este que hoy se celebra, las mujeres deberían pedir la palabra, y no soltarla durante el resto del año, ni durante el resto de sus vidas.

Podríamos así  recordar que nuestra presencia es permanente y no intermitente, y que más allá de este mes violeta y guerrero en que cada año resurgimos de nuestras cenizas, tenemos  luego todo un año, en el  que volvemos a  quedar encerradas en nuestra burbuja, esa que nadie pincha y desde la que miramos, abrumadas, como juegan con nuestras vidas.

PIEDRA

Porque vivimos en una sociedad que dice amar a sus mujeres, que exige para ellas respeto y dignidad, que las enaltece, las protege, las valora y al mismo tiempo, las ignora, las esclaviza, las explota y a veces, demasiadas veces, las asesina.

Una sociedad que nos quiere bellas hasta la extenuación y acomplejadas por esas arrugas que tanto nos ha costado conseguir .Que nos convierte  en objetos de deseo y de perdición y nos condena a la  búsqueda permanente de ese amor que ha de doler para ser verdadero.  Que nos sube a los altares o nos condena al infierno, siempre sin pedirnos opinión, y nos borra de  los libros de Historia,  como si la historia de la Humanidad, no fuera también nuestra historia. Que nos halaga y nos adula falsa e irrespetuosamente, como si sus piropos fueran necesarios para confirmar nuestro valor. Que nos abre  las puertas con afán cortés, al mismo tiempo que nos da un portazo en las narices cuando somos nosotras las que decidimos donde queremos entrar. Esa sociedad que nos exhibe como carne fresca en vallas publicitarias arrebatándonos  la dignidad y la autoestima y que pretende imponer  el uso que podemos dar a nuestros cuerpos.

Que dice admirarnos por nuestro tesón para adquirir cualificación y profesionalidad y luego nos interroga sobre nuestra maternidad y nos rechaza porque no alcanzamos sus expectativas de productividad. O que nos contrata con salarios  de miseria y condiciones de esclavitud que harán de nosotras  las pobres del mundo.

Que nos quiere madres amantísimas, pero  se desentiende de las criaturas, de sus necesidades y de las nuestras  Que nos  quiere  hijas abnegadas, esposas entregadas, que hacen innecesaria la existencia de centros de día o de escuelas  infantiles. Que dice querer protegernos de nuestra fragilidad  y no se da cuenta de que no somos débiles, sino que nos enfrentamos a una violencia eterna y enmascarada que nos agrede cuando aspiramos a ser personas libres e independientes,  dueñas de nuestro propio proyecto vital.

En el día de las mujeres  sería exigible un poco de cordura para superar la orgía de declaraciones que ocultan la injusta  realidad que debiera ser evidente: ser mujer, aquí y ahora, sigue exigiendo un pago adicional que  todas pagamos.  Habría que amordazar a los sonrientes que predican que la igualdad se sienta en nuestra mesa, que las mujeres son dueñas de sus vidas, reinas de sus hogares…A esos que saben perfectamente que aunque las leyes se escriban con letras de oro,  las penas por su incumplimiento  son siempre de humo, y así es fácil seguir haciendo del Hombre el centro de la existencia y de las mujeres, el coro de arcángeles amorfos y sumisos  que aletea a su alrededor.

En el día de las mujeres, donde una conjura global obliga a entonar un himno no escrito que está lleno de medias verdades y mentiras, rindamos homenaje desde la sinceridad admitiendo cuán duro es el precio que a día de hoy siguen pagando las mujeres por el hecho de serlo y reconociendo el esfuerzo transformador que hacemos todos los días que no son 8 de Marzo.

TÚ DECIDES

Han lanzado un desafío. Este Ayuntamiento, demostrando su clara vocación de tender puentes hacia la calle huyendo del cómodo silencio de los despachos,  ha hecho una oferta que no se puede ignorar.  Se ha dirigido a todas las mujeres y hombres mayores de 16 años ofreciendo  la emocionante posibilidad de abandonar fugazmente el ingrato papel de  espectadores pasivos  para decidir, sin intermediarios, importantes cuestiones que se miden en dinero, que al fin y al cabo,  es el valor que más apreciamos.

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Como quien no quiere la cosa, desde el mandato de la participación ciudadana, han lanzado  un  guante a la cara de la gente y  han dicho “Ahí tenéis eso. Es vuestra oportunidad. Aprovechadla.”

“Eso” son 250.000 euracos del presupuesto municipal, casi 42 millones de pesetas de las de antes. Y lo que hay que  hacer es decidir su uso, haciendo propuestas de inversiones que reviertan en beneficio de la comunidad. Son los presupuestos participativos. Es una película fácil de contar y, previsiblemente, con final feliz porque todo el mundo ha de salir ganando.

Se trata de  imaginar que el Alcalde ha sido desalojado  momentáneamente de su sillón, ocupado ahora por cada vecino o vecina de la ciudad  que, pletórico de buenas intenciones, tiene la encomienda de administrar un considerable presupuesto para conseguir la mayor satisfacción colectiva.   Hay que soñar, como en aquel mítico y casposo  programa “Reina por un día”, que se tiene por  un rato, la llave del cofre del dinero  y esforzarse para tomar la mejor decisión sobre su uso.

Hay condiciones, claro. Siempre las hay. Pero parecen sensatas, necesarias  y factibles. No se pueden proponer proyectos mirándose el ombligo, por muy bonito y necesitado que éste parezca. No vale pedir la construcción de la Muralla China, o solicitar un servicio que exija inversiones durante años comprometiendo presupuestos posteriores. No hay que insistir en lo que ya está previsto. Hay que pensar en el aquí y en el ahora, ajustándose al presupuesto y respetando los plazos. Hace falta echarle imaginación, inteligencia, creatividad y sobre todo, sentido común y de comunidad. Hay que ser realistas, generosos y competentes. Habrá que priorizar. Y buscar apoyos, encajando  diferentes intereses para encontrar acuerdos donde tendrá  que haber cesiones y ganancias. En fin, hay que hacer política, pero de la buena, de la que engrasa la convivencia  y evita los roces buscando el beneficio colectivo.

Puede pasar que haya quien no se entere, porque ni lea, ni escuche ni sea usuario de redes sociales por lo que es imprescindible que a todas las casas llegue la información. Y también quienes no se crean nada, pasotas y desconfiados, porque tantos desengaños a cuenta de la casta, les ha llevado al escepticismo más absoluto, generador de impotencia y esterilidad.  Hay que remover esas cenizas para que recuperen  su confianza en lo público. Y  luego están los perezosos,  los indolentes, los que andan muy ocupados y  no tienen tiempo para ir a votar y mucho menos para hacer propuestas. Y votar es absolutamente necesario como manifestación inequívoca de la responsabilidad ciudadana y el compromiso con la participación.

Xàtiva tiene una oportunidad de oro para comprobar, tras la amarga experiencia de haber sido víctima de peligrosas e incompetentes decisiones, que hay otra forma de  administrar el dinero público, el más importante, el dinero de todos. Pontificar, criticar, maldecir o reclamar son lógicas y necesarias reacciones  ciudadanas,   pero también apreciar un nuevo modelo de gasto e inversión totalmente diferente y enormemente productivo. Tiene un valor indiscutible porque cuenta con la inteligencia colectiva, evita los privilegios y busca el bien común. Tratemos de estar a la altura de las circunstancias.

EN LA COLA DEL PAN

Este viernes pasado mataron a una vecina. Se llamaba Josefa Cuquerella, y tenía 75 años. Xàtiva es un pueblo grande o una ciudad pequeña, según se mire, así que es probable que mucha gente  la conociera de vista o de referencias. La cercanía hace que mucha gente reaccione con especial virulencia y congoja ante un nuevo asesinato machista, pero también que la esencia del suceso -una  mujer asesinada  por su condición de mujer- quede desdibujada  entre consideraciones gratuitas que rozan el comadreo pueblerino.

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Lo verdaderamente importante es el hecho de que la violencia sobre las mujeres, el monstruo  contra el  que se pelea día a día y desde hace tiempo en esta ciudad,  se ha manifestado en su forma más brutal muy cerca, casi en la calle de al lado.

Por eso, como debe ser, se convocó con toda celeridad, una concentración ante el Ayuntamiento, que durante cuatro minutos manifestó de forma  palpable el rechazo institucional y ciudadano ante un hecho tan repugnante.  Dado que el supuesto culpable ha sido detenido y ya está a disposición del juez, podría  parecer que  del triste  asunto, poco queda por decir. En breve, Josefa  quedará doblemente  enterrada  bajo una actualidad palpitante que pronto hará que de  su nombre y su terrible muerte no se acuerde ni dios. No es nada personal, es que son tantas…

Este año, del que no han pasado ni dos meses,  ya hay 12  nombres en esa lista de la vergüenza, contando a esa criatura de apenas un año,  a la  que mató  su padre tirándose con ella  por la ventana para, como dejó dicho, darle  a la madre donde más le pudiera doler. O esa niña de 14 años, que junto a su madre, fue acuchillada hasta la muerte. Es, desde luego,  verdaderamente escandaloso. Cualquier persona decente se lleva las manos a la cabeza y protesta  en la cola del pan, o en la barra del bar poseída de una legítima indignación. O maldice a quienes así  actúan. Y la mayoría lamenta sinceramente tantas muertes evitables.

Pero lo malo es que no es suficiente. No lo ha sido nunca, ni lo es ahora.  Las concentraciones en silencio lanzan un mensaje de rechazo que, indiscutiblemente,  precisa de una mayor concreción para dejar de ser un símbolo, positivo pero insuficiente.

Hace un año, el 7N, Madrid se llenó con una multitud cabreada que exigió que quienes pueden hacerlo, hicieran de una puñetera vez lo que tenían que hacer. Ese Pacto de Estado, ese  acuerdo que, por encima de cualquier otro interés, asignara a la lucha contra la violencia de género  los recursos necesarios. No vamos a volver todas las semanas. No se puede. Pero lo cierto es que no ha habido mucho éxito, para que engañarse. Con un panorama político tan animado como el que tenemos, las prioridades bailan a ritmo de samba, y lo que hoy es una urgencia, mañana es un marrón, que nadie quiere comerse. Y perdonen el cinismo, porque siempre hay honrosas excepciones, pero son los resultados los que cantan.

Tampoco contribuyen ciertas conductas individuales que son aparentemente inocuas, pero dan de comer al monstruo.  El lenguaje que no respeta a las mujeres, el desprecio al  valor de su trabajo, la indiferencia hacia conductas insultantes, la tolerancia ante abusos bien reconocibles..…. todo ayuda, alimentando prejuicios y estereotipos. Por eso,  las mujeres y  hombres, esos “nadies” que en realidad son el todo,  son también quienes en la barra del bar o en la cola del pan, pueden obligar al monstruo de la violencia machista a que cierre su asquerosa boca y deje de matar  a las mujeres.

Tan sencillo como ir en bicicleta, haciendo que ambas ruedas vayan en la misma dirección.

 

 

 

 

SI EL AMOR APRIETA, NO ES TU TALLA

Si con la Navidad sufrimos una epidemia de “Santas Klaus” obesos y renos de ojos saltones, en  San Valentín, que ya está al caer, nos entierran bajo una  avalancha  de corazones, mayormente rojos en un alarde de realismo, traspasados por una flecha y acompañados de una leyenda que con más o menos cursilería, alaba el amor y sus derivados.

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Fue  San Valentín, un hombre valiente que se enfrentó al Emperador romano de turno, que desaprobaba el  Cristianismo tanto como el matrimonio porque consideraba que desmotivaba a los hombres para unirse a sus ejércitos. Así que, ante el empeño del obispo  Valentín en seguir matrimoniando al personal, mandó  ejecutarlo en tres actos,  dice la leyenda,   para más recochineo: paliza, lapidación y decapitación final  para rematar, nunca mejor dicho. La exuberancia  creativa para estos menesteres de los emperadores romanos era notable y su inhumanidad recuerda la  de algunos recién nombrados Presidentes estadounidenses.

Lo cierto es que a partir de esta historia,  contada con variantes más o menos creíbles, San Valentín es un icono del amor romántico que reporta pingües beneficios, convenientemente utilizado. También el amor es  un sentimiento que, indecentemente manipulado, ha servido durante siglos para convertir a las mujeres en seres miedicas,  melindrosos e inseguros, dependientes y ansiosos, pasivos y muy a menudo, realmente  desgraciados.

No hay intención de ofender a nadie en sus sentimientos y creencias  más íntimos,  ya que quienes  opinan que el  amor es uno de los sentimientos que ennoblece la existencia del ser humano, tienen toda la razón. El deseo de amor, como el ansia de libertad son pasiones humanas que nos dignifican permitiendo una vida plena y provechosa.

Pero, a veces,   el amor deja de ser un sueño para convertirse en pesadilla, en una herramienta útil para convencer a las mujeres de que han de  besar sin desfallecer  al sapo que les tocó como marido.  Aunque les cause dolor y muerte, porfiando hasta que se convierta en príncipe, como promete  la milonga que les han contado.

El amor romántico es una peligrosa quimera , cantada en  coplas,  baladas, óperas, ahora y siempre en un consenso universal y patriarcal,  para alimentar  la peligrosa idea de que  mujer sin pareja es mujer fracasada, mientras que la emparejada debe estar dispuesta a disolver su propia identidad en la marea azucarada del amor, ofreciéndose, abierta en canal,  a los sacrificios que el amor imponga.

El amor entre iguales es una oportunidad única  porque permite vivir una experiencia extraordinaria basada en el  entendimiento y  el apoyo mutuo, que fomenta el crecimiento y garantiza la felicidad.  Y no tiene nada que ver con ese amor, que Marina Subirats califica como “el opio de las mujeres” que las condena a la dependencia, a la sumisión, a la anulación y la aceptación de la injusticia

Que se lo digan a las ocho  mujeres asesinadas en lo que va de año, que se emparejaron con sus asesinos, convencidas de que eran su príncipe azul, y no su verdugo. Que se lo digan a los más de dos millones de mujeres en este país, que conviven una media de ocho años con sus maltratadores, resignadas, rotas  y desamparadas,   porque nadie les enseñó que el príncipe azul no existe, pero el macho violento, por desgracia, sí.

El amor romántico puede ser causa de una muerte lenta y dolorosa, cruel y anunciada. Quizás no sería mucho pedir que en fechas como ésta, empezara a ser cuestionado en un mensaje social, comercial y mediático, dirigido sobre todo a las  niñas y adolescentes, para convencerlas de que el amor   a sí mismas,  es el primero al que deben aspirar para conseguir la felicidad.

 

CIUDAD LIBRE DE DESAHUCIOS

Ciudades libres de desahucios, ese es el objetivo. Pero quien esté libre de pecados que tire la primera piedra. Y desde luego no podrá ser nuestra ciudad donde se siguen produciendo desalojos que no se frenan con buenas intenciones.

desahucio

Tener que abandonar la propia casa es una de las experiencias más duras para un ser humano. El techo en que te proteges, el lugar en donde creces, el espacio de convivencia con la familia es un terreno sagrado, que incluso la ley, en otras de sus vertientes, protege como espacio inviolable .

Sin embargo, hay quienes están autorizados a transgredir esta regla básica. Son los bancos que pueden desalojar a la gente de sus casas ante los impagos de hipotecas porque la ley , ciega, sorda y a veces torpe, se lo permite.

Mientras la crisis siga castigando a las personas, miles de familias deberán dejar de pagar la hipoteca, igual que han dejado de calentar su casa, para poder comer. Cuestión de prioridades.

También ha habido, por cierto, entidades bancarias codiciosas que por su mala gestión han tenido que ser apuntaladas por el Estado con cantidades astronómicas, que han dejado tambaleándose las cuentas públicas. Fondos donados generosamente, sin intención de reclamar su pago, como inversión obligada de un Gobierno que sabe de quien es la mano que mece la cuna.

Quienes firmaron hipotecas con cláusulas abusivas a las que no pudieron hacer frente cuando las cosas se pusieron imposibles, no han merecido el mismo trato solidario y empático. En muchos casos, pagan caro su atrevimiento de querer poseer una vivienda y su errónea confianza a la hora de firmar una hipoteca.

Lo cierto es que La ley española de desahucios vulnera la normativa comunitaria porque no garantiza una protección eficaz de los consumidores frente a posibles cláusulas contractuales abusivas en las hipotecas. Lo cierto es que se producen actuaciones que siendo legales, son absolutamente inmorales, injustas y contradictorias. Sólo habría que preguntarse porqué es tan importante respaldar el derecho de los bancos a cobrar su deuda , pero no lo es respetar el derecho constitucional de las personas a tener una vivienda.

Esta semana estaba previsto que el Juzgado ejecutara en la ciudad de Xàtiva, un lanzamiento que es el término, bastante gráfico, utilizado para describir la acción material de un desahucio. No se produjo porque la Plataforma Antidesahucios de Xàtiva, hizo un llamamiento que encontró respaldo legal y humano. Porque la sociedad civil se hizo presente y arrimó el hombro en lugar de dar la espalda.

No es un caso único. Según la PAH durante 2016 se produjeron 550 desalojos en el partido judicial de Xàtiva. Cuentan que hay gente que lleva más de 4 años esperando una orden de ejecución que puede llegar cualquier día y que los pondrá automáticamente de patitas en la calle. Esa no es forma de vivir.

Por eso, en positivo hoy se puede celebrar que una familia siga durmiendo en su casa (con cautelas, porque sólo es una prórroga) .Siendo conscientes, no obstante, de que el apoyo institucional previo junto a asesoramiento cualificado hubiera evitado el aislamiento y la desinformación que son factores de segura derrota

En negativo, hay que lamentar la inaplicación de las medidas aprobadas por todos los grupos del Ayuntamiento de Xàtiva en Septiembre de 2015. En concreto, elaborar un convenio con los Juzgados para anticiparse y poder actuar ante estas situaciones así como realizar un inventario de pisos vacíos que fueran propiedad de entidades financieras para estudiar un posible recargo del IBI.

Xàtiva, ciudad libre de desahucios, no es un slogan electoral. Es una impostergable aspiración ciudadana que exige respuestas coherentes.

WWW.XATIVA.ES

Hay muchos setabenses que sin ser frikis de la informática, teclean esa dirección en el ordenador cuando necesitan  alguna información de su Ayuntamiento. Su intención es obtener la indicación que precisan, pero también, en el colmo del optimismo,  transmitir y  recibir respuesta sobre opiniones o sugerencias relativas a la gestión municipal. No hay mayor soledad, ni sensación de burla, que la del administrado que por responsabilidad ciudadana abre una línea de comunicación que la Administración ignora olímpicamente.

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La era digital no ha llegado a todos por igual, pero se ha convertido  en una potente herramienta a la que recurrimos con frecuencia para que nos haga más fácil la vida. Acostumbradas a enterarnos de todo tarde y mal, una buena web municipal, puede ser la herramienta útil para recibir información permanente y actualizada, realizar trámites y transmitir opiniones y quejas.

Por eso, una web bien diseñada, con buenos contenidos y mejor funcionamiento  es como un premio gordo en la tómbola de la política municipal de este país.

En Xàtiva no hemos tenido la suerte. La web del Ayuntamiento, www.xativa.es, es un laberinto complicado y farrragoso, con un diseño antigüo de letra minúscula y formato pasado de moda. Merecen respeto y aplauso las contadas excepciones que demuestran el interés de quien gestiona esas áreas por ofrecer un mejor servicio,  por ejemplo, Urbanismo y Gran Teatre.

Es un elemento humillante e indicativo  de la falta de modernidad  el lenguaje utilizado, que generalmente se empeña en excluir  a las ciudadanas, las contribuyentes, las participantes con un lenguaje  sexista, desdeñoso con las mujeres,  inconstitucional y además  pasado de moda.

Abundan  las noticias que pregonan el buen hacer de nuestros gobernantes, pero lo cierto es que, aunque  nunca viene mal alimentar la propia autoestima, ésa no debiera ser ese la principal utilidad. Máxime cuando en general, el reloj se paró en demasiadas secciones que dejaron de informar allá por Abril de 2015, como es el caso de Juventud o de Dona donde aparece una encuesta cuyo plazo terminó en Septiembre de 2016. También aparecen proyectos prometedores e innovadores de los que luego jamás se supo, como el Registro de Artistas Musicales o el Socarrats al exili.

En lo que se refiere a información administrativa destaca la asiduidad y constancia con la que se publicitan listados de solicitantes, admitidos, excluidos, etc… en materia de Recursos Humanos que junto con información relativa.  por ejemplo a los permisos para cortar cañas,  son bien fáciles de detectar. Más difícil es por ejemplo, encontrar el Plan de Igualdad laboral cuya búsqueda es similar a la de Wally o el Presupuesto de 2017, que directamente no aparece  tras casi un mes desde su aprobación. Están disponibles las Actas de los Plenos y Juntas de Gobierno, por lo menos hasta Octubre de 2016, como es exigible en un Ayuntamiento sin cortinas.

Una web bien trabajada, es sobre todo, un elemento esencial para garantizar la transparencia de la acción de Gobierno.  Eso implica,  como así aparece, publicitar de forma abierta los bienes del personal político de modo que no haya duda alguna  a posteriori sobre ilícitos aumentos de patrimonio. Pero requiere también,  algo tan básico como colgar las agendas de los concejales y concejalas. Hoy por hoy, aparece la del alcalde, cuya consulta no es demasiado clarificadora pero no se mencionan las ocupaciones previstas del resto de responsables municipales, que también deben, como el Rey del cuento, acostumbrarse a andar desnudos sin esconder las vergüenzas de una gestión perezosa , si ése fuera el caso.

Transparencia, nos prometieron mirándonos a los ojos y firmándolo en San Domenech. Transparencia es, entre otras cosas, una buena web municipal.

 

 

 

EL BICHO VICTORIOSO

El año pasado llegó algo tarde a la Comunidad Valenciana, aunque se sabía que venir, vendría  y más de 30.000 personas intentaron protegerse de su ataque que no tiene piedad, ni da tregua.  En 2017, para compensar, se ha adelantado bastante. Nadie la espera con alegría, pero como los deseos ajenos  le importan bastante poco, ha hecho una entrada triunfal no sólo aquí sino en toda Europa, donde se está llevando por delante,  las previsiones realizadas y los recursos dispuestos para enfrentarse a ella.

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En resumen que si te ha de pillar, por mucho que te claves agujas para inmunizarte, te laves las manos hasta desollarte y comas naranjas a toneladas, la gripe te va a meter en la cama porque suele gana por goleada a una Humanidad que intenta hacerle frente inútilmente.  Esa Humanidad que se cree tan poderosa y  superior,  tan estúpidamente  soberbia que está convencida de ser dueña del planeta y de todos los seres vivientes que hay en él. Pues mira por donde, el virus de la gripe, un bicho pequeñito pero matón, está consiguiendo tumbar a millones de personas en todo el mundo,a las que impide continuar con su vida habitual, provocándoles diversos síntomas, a cual más desagradable, que han de sufrir con paciencia y resignación,  dos cualidades que no abundan demasiado .

En España, el virus de este año se llama, para que puedan maldecirlo con propiedad, H3N2, y es la causa de que  los hospitales de media España están colapsados por esta epidemia, que no es ninguna sorpresa, que tan familiar nos resulta y que nos convierte en seres doloridos, moqueantes, afiebrados  y quejicosos. Una enfermedad conocida, y superable aunque  puede representar un grave riesgo para determinados grupos de población. De hecho son más de 200 los casos considerados graves hasta el momento en el país.

En todo caso, como si algo nos interesa y preocupa es el propio bienestar, la noticia está ocupando portadas de informativos en todos los medios de comunicación,  siempre acompañada de titulares que proclaman la saturación de los servicios hospitalarios. No hay telediario que se precie que no abra con la noticia del frío y la epidemia gripal, de forma absolutamente similar a cuando en verano, el calor es tema de obligado tratamiento lo que no debería tener ninguna lógica a no ser que fuera al revés,  ya saben: 40 grados en Diciembre y llegar a los cero grados  en Agosto. Eso sí que sería un notición.

Sin embargo,  habría que distinguir, como siempre, lo fundamental de lo accesorio, lo inevitable de lo circunstancial y constatar que frente al bicho estamos en clara desventaja porque la derrota es previsible a pesar de los muros preventivos que levantemos. Pero que, por el contrario,  esa imagen vergonzosa a la que se  hace referencia obligada, de pasillos  repletos de gente doliente aparcada  en camillas o sillas de ruedas, es claramente evitable.

Es muy posible, casi se podría asegurar, que si no se hubieran recortado 10.000 millones de euros en el sistema sanitario, eliminado 6000 camas o despedido a más de 25000 trabajadores y trabajadoras de la sanidad, se podría evitar esa parte añadida de sufrimiento a las personas enfermas que supone demorar su tratamiento y no atenderles en las mejores condiciones.

No es más que el precio que el sistema sanitario tuvo que pagar, como la Educación o la Dependencia, a cuenta  de ese astronómico rescate de los bancos que alcanzó los  60.000 millones de euros y fueron pagados sin pestañear  por el anterior y actual Gobierno. Que encima mintió descaradamente  a la ciudadanía sobre la falta de consecuencias de tamaño agujero a las cuentas públicas.

Pues de aquello barros, estos lodos y ahí está la explicación del desastre. Pero como no se puede gobernar con la mirada en el retrovisor y la excusa permanente de la herencia, que de esa canción ya hemos oído muchas versiones,  habría que aprender la lección y tomar las medidas oportunas para paliar los efectos previsibles que se producen cuando medio país se pone enfermo a la vez afectado por una enfermedad como la gripe que se presenta de forma periódica y estacional.

Por eso la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, exige en el Estado pero también en las Comunidades Autónomas que se hacen cargo de la sanidad de la ciudadanía, un Plan de Emergencia que se anticipe, como su nombre indica a emergencias colectivas  que disminuyen la calidad de vida de las personas. Y para eso hay que abordar  las deficiencias que el sistema evidencia , no hoy, ni ayer, sino desde hace ya mucho  tiempo.

En resumidas cuentas, pillar la gripe puede depender de un  estornudo insolidario o de unas manos mal lavadas, pero recibir la atención necesaria, sin tener que acampar durante horas en pasillos desangelados depende de una correcta gestión de los servicios públicos.  Apostemos por la mejor solución.

EL CALVO Y LA ABUELA

El del calvo era el mejor. Sin ninguna duda, el anuncio de la Lotería que protagonizaba aquel calvo tan atractivo, con esa pizca de misterio y magia, era mucho mejor que el de este año con esa abuela que parece la de Heidi, tan edulcorada que no  parece,  ni debiera ser real.

calvo

Las abuelas en ejercicio, las de hoy en día, deberían  negarse por sistema a verse reflejadas en la que publicita la televisión. No es que esa  abuela despistada   y generosa tenga nada de malo. Sólo faltaba. Simplemente es el estereotipo  que representa a  esa generación de mujeres que con enorme mérito se  han dedicado al cuidado de terceros  hasta el final de sus días, tanto en el ámbito privado como en el público. La del anuncio es maestra, como podía haber sido enfermera. Astronauta o monja no, por razones evidentes. Pero generosa hasta la santidad, entregando el premio a su hijo.

Pero el hecho es que hay que superar esa imagen, apolillada y reduccionista,  actualizándola por otra más moderna en la que las abuelas no son sólo  mujeres sumisas, currantes  y serviciales. Mujeres sin vida propia, ni pasada ni presente y mucho menos en clave de futuro. Ancianas vestidas de negro, con toca y medias de lana como Doña Rogelia. Tuteladas por sus hijos, o incluso por sus nietos. Tratadas con cariño, siempre bendecidas y recordadas por su enorme capacidad de trabajo,  aunque más ocasionalmente por sus opiniones o sus decisiones.

Hoy el concepto de abuela ha evolucionado aunque a algunos quizás no les guste. Pero es lo que hay, siendo evidente que las mujeres salimos ganando con el cambio.

Hoy las abuelas saben perfectamente el día en que viven, y no quieren ser protegidas de la verdad con mentiras piadosas porque son muy capaces de afrontarla. No viven para prepararles el colacao a sus nietos mientras que éstos las ignoran mirando en su móvil, sino que  se manejan con el suyo,   adquirido con su propia pasta,  que para eso se han trabajado una  pensión de jubilación, si el PP no consigue hacérsela perder con su irresponsable gestión. Matarían por sus nietos y nietas porque los quieren con todo su corazón y les ofrecen todo su amor a las criaturas y lo reciben, a su vez, como maná del cielo pero les ofrecen además de los cuidados, su experiencia, su sabiduría  y  visión del mundo por si quieren aprovecharla para evitar errores y dolores evitables.

Las abuelas de hoy tienen y exigen sus derechos, y uno de los principales es el derecho a ser tratadas con el respeto que supone decirles siempre la verdad. La del anuncio lo tiene claro, porque deben tener la intención de ingresarla en un asilo para que nunca conozca la terrible mentira que le han endosado. Es la única solución  para evitar que se lleve una decepción mayúscula cuando sepa que se equivocó  de fecha, que nadie la sacó de su error, ya sea por compasión o por cachondeo, -que no se sabe que es peor-,  que todos se conjuraron para mantener el engaño sin que nadie confiara en su madurez, aprovechando para darse un paseo al faro y pagarse unas rondas en el bar.

Quizás  todo se hace con muy buena intención, porque todos los que aparecen en el anuncio tienen cara de buenas personas, aunque puede que eso sólo sea  mérito de un buen casting para elegir los actores. Dicen que de buenas intenciones, está el  infierno lleno y uno de ellos es aquel  en el que viven las mujeres a las que no tratan como personas adultas y responsables.