El blog de Mar Vicent Artículos destacados

Besos

Vaya por delante que no me gustan los besos de cortesía. Que me resulta detestable , antihigiénica e incómoda esa costumbre nacional y no es ningún consuelo su existencia en otros países…. Es francamente aborrecible ese protocolo hipócrita de intercambiar fluidos con cualquiera que se te ponga delante. Desde el primo del cuñado de alguien que acabas de conocer y que posiblemente no volverás a ver nunca hasta el acompañante de algún conocido aunque sepas que tiene los días contados.


Besos al aire, hipócritas, vacíos de contenido. Besos confusos, empalagosos, de obligado cumplimiento para no parecer excesivamente cardo, exageradamente antipática. Besos que te presentan mucho más íntimamente de lo que quisieras a la contraparte, su olor, su textura, su relieve… Los más duros y feos, sin duda alguna, son los forzados en los que hay una participante que de forma evidente no quiere participar en la liturgia, o por lo menos pretende hacerlo con baja intensidad, y se encuentra con un abrazo de oso aborrecido, con un lametón indeseado, con un pico robado con premeditación y alevosía…


Es costumbre que atañe especialmente a las mujeres , como emisoras o receptoras, porque no es práctica frecuente entre los machos alfas, que optan por los palmeos de espalda desaforados y casi dolorosos, o en el caso de varones de menor perfil hormonal, con un apretón de manos que se ajusta más a la educación formal y no conlleva la invasión del espacio personal.


De espacios propios las mujeres no andan sobradas. Y si no que se le digan a la campeona del mundo de fútbol. También habría que decirle al besucón que debe aprender a controlar sus impulsos, con medicación si hace falta, porque ese entusiasmo tan fogoso le llevó a protagonizar un acto tan irrespestuoso como denigrante. No valen disculpas por la emoción del momento que quizás ha sido la causa de que el filtro de la corrección no haya funcionado. Lo grave es que subsista, bien enterrada pero activa, esa creencia tóxica de que las mujeres son seres que existen para ser besadas o lo que se tercie, iniciativas que en cualquier caso deben agradecer con humildad y satisfacción. Lo indignante es que el tipo en cuestión reaccione con agresividad , tratando de idiotas y tontos a quienes les rechina la escena. Lo preocupante es que entre ese entrenador que solo sabe hablar en masculino y ese presidente tan exaltado y machista, la victoria de las deportistas, su mérito, talento y esfuerzo quede opacado y falto del reconocimiento que merece. Son las campeonas del mundo, ahí queda eso. 

Paréntesis y nueva función

Desde 2016, tenía un blog que ha sido un fiel recipiente para alojar reflexiones más o menos divinas o humanas. Pero la tecnología tiene vida propia y hace meses que perdí el control de esa pantalla donde se colgaban escritos propios sin mayores aspiraciones.

Ha vuelto, no se cómo, pero sí gracias a quien, al que estaré eternamente agradecida. Y ahora quiero darle más utilidades.

Darle más alimento y mejor presentación. Ya se sabe que comemos y leemos por la vista…

Seguirá siendo un archivo histórico para esa posteridad que pretendemos anticipar de forma imposible

Pero también va a ser un divertimento, un volcado de ideas y sensaciones. Un sitio para la risa y para la trascendencia. Para las minucias y las grandes verdades de la existencia.

Para lo que me dé la gana. Es mi blog. Leedme si os apetece.

BRINDIS PARA UNA BODA

Tras la celebración de una boda por el rito católico, surgen interrogantes de diversa índole. Si ha sido por el rito católico, la escenografía impone, aunque todo huela un poco a naftalina. La liturgia ejerce un efecto sedante, aunque causa una extraña sensación, como de teatro arcaico y obsoleto. Chirría demasiado oír al oficiante mencionar a la muerte como única causa de disolución del contrato desde el convencimiento de que sólo el amor debería ser el factor imprescindible para la existencia y la permanencia de las parejas.
Claro que previamente habría que pactar la definición del término, porque todavía demasiada gente cree que el amor es oír sonar los violines de forma continua e ininterrumpida con el volumen suficiente para apagar los ruidos, las broncas y lágrimas , que suelen poblar la vida de cualquier pareja. A menos que sean Sam y Molly la pareja de Ghost, tan amorosos ambos, aunque jugaban con ventaja siendo él un fantasma. También hay quien entiende el amor como una tarea titánica en la que una se empeña con tozudez , sean cuales sean los sacrificios o cesiones hasta llegar si hace falta a la autoanulación como David el gnomo y Lisa su señora, a la que nunca se escuchó hablar.
Las relaciones amorosas duraderas están llenas de agujeros, de remiendos y zurcidos, de avances y retrocesos, de éxtasis y batacazos. Se basan en la generosidad, que no es lo mismo que la renuncia, en la sabiduría que no es lo mismo que la inteligencia y cuentan como elemento indispensable con el sentido del humor, lo que no quiere decir que su vida sea un chiste permanente.
Tampoco hablar de contratos ayuda a construir esa relación que siempre debería ser voluntaria, de libre elección, sin plazos, ni términos fijados. Ningún documento escrito ,a pesar de las firmas que lleve, debería ser capaz de obligar a nadie a permanecer con quien no encuentre la felicidad. Otra cosa son los acuerdos íntimos y personales, los pactos tácitos de respeto mutuo, de sinceridad y de apoyo incondicional que quieran suscribir los integrantes de la pareja.. Pero eso no interesa a nadie más que a ellos.
En resumen , nada que objetar a una celebración festiva que siempre viene bien. Que además es útil para comunicar al público asistente la felicidad existente o para presentar a la persona elegida. Que da excusa para la música y el baile, para engalanarse como árboles de Navidad, para huir de la rutina. Para zampar hasta reventar que es una afición nacional indiscutible y beber como si no hubiera un mañana, o mejor para olvidarlo, dada la resaca que traerá.
Que vivan los novios, mientras que así se sientan, que ojalá sea toda una vida. O incluso varias. Si procede, que sigan su camino cada uno por su lado, en paz y sin mirar atrás, con la mochila cargada de buenos momentos. Pero que no se conformen nunca con vivir en el silencio y la oscuridad , en la tristeza solitaria y la insatisfacción permanente. Ese sería el mejor brindis que nunca se pronuncia.

Malos tiempos para las mujeres

No hace falta tener una bola de cristal para anticipar que se avecinan malos tiempos para las mujeres. Aunque quizás haya quien no lo perciba así  hasta que se haya de enfrentar sin paños calientes a las consecuencias del cambio político sucedido tras el 28M en el País Valenciano.

Muchas mujeres sentirán  indiferencia porque no les interesa la política, fruto de las eficientes estrategias utilizadas para llevarlas a esa conclusión. Otras, se verán afectadas por ese rechazo generalizado resultante del mantra nefasto  e interesado que pretende hacer pensar que gobierne quien gobierne, ninguno piensa en la gente. Algunas incluso pensarán que les irá mejor con la derecha tan aficionada en sus discursos a encumbrar a las mujeres, a ponerlas en un pedestal y adorarlas mientras se mantengan guapas, serviciales y a ser posible , calladas.

Pero para un amplio sector de las mujeres, el futuro pinta mal. Y no solo por lo que se puede perder, sino por lo que se puede dejar de ganar.

 Aunque se hayan repartido el papel de poli bueno y poli malo, PP y VOX en realidad están muy de acuerdo en lo que han de hacer con nosotras. Para empezar, dejarnos sin Ministerio, sin Consellería, ni organismo que nos ladre. Y esa supresión es el primer paso en su política declarada de hacernos invisibles como si nosotras y nuestros problemas fuéramos un problema imaginario que al esconderlo, desaparece. Nadie pensará en nosotras cuando no existamos en las instituciones, cuando no haya referencia, ni responsable ni quien impulse iniciativas para mejorar nuestras vidas.

Sus proclamadas intenciones de recortar impuestos derivarán inevitablemente en el recorte de servicios. Quizás pasen a mejor vida las escoletas matineras, las aulas de extraescolares, las becas de comedor….Si la sensacional subida de las pensiones benefició sobre todo a las mujeres que cobraban las más bajas, o el incremento del SMI  sacó a muchas  de la pobreza ,  ahora están en riesgo todos los acuerdos laborales que permitieron reducir considerablemente la precariedad que afectaba sobre todo a las trabajadoras o pretendían acabar con la demostradísima brecha salarial existente que seguirá, humillante, en las nóminas de las mujeres. La educación, madre de todos los cambios culturales encaminados a favorecer unas mejores relaciones entre las personas basadas en el respeto, en la solidaridad y la justicia, va a naufragar estrepitosamente con las reformas anunciadas.

No es un pronóstico catastrofista. Ojalá. No hay más que ver sus intenciones en relación a la lucha contra la violencia machista. Las asociaciones de mujeres que existen en casi todas las localidades llevan años peleando  por identificarla correctamente, sacándola del ámbito doméstico o intrafamiliar,  donde se producen ciertamente actos violentos y condenables , entre cuñados, hermanos o personas ligadas por cualquier tipo de parentesco. Pero que, sin lugar a dudas,  no tienen las mismas causas, ni tratamiento, ni desgraciadamente se producen con la frecuencia nefasta de la violencia contra las mujeres, la que asesina a las mujeres por el hecho de serlo, es decir, la violencia de género. Una violencia que  las mata en su casa si no pudieron escapar, pero también en el agujero donde intentaron esconderse. O las agrede cuando salen a correr, cuando van de fiesta, cuando intentan rehacer sus vidas.  Años de leer sus nombres para que no se olviden, de reclamar fondos para Pactos sociales y políticos que articularan medidas para su prevención y protección, de generar un sólido rechazo social, para que ahora, el próximo Vicepresidente de les Corts, las borre a todas con su soberbia declaración negacionista, negando la mayor, negando la misma existencia de la violencia machista.

Querrán convencernos de que si hay  1206 mujeres asesinadas y 400 huérfanos desde 2003 , si este año 22 mujeres de todas las edades y clases sociales, no vivirán la navidad con los suyos , es una pura casualidad, el destino, el karma, la mala suerte. Querrán negar que en la tierra de  las flores, no las habrá para muchas mujeres , siendo  la tercera comunidad de todo el Estado con la tasa más alta de mujeres víctimas del machismo, más de 12000 casos registrados en 2022, de los que casi 8000 necesitan algún tipo de protección policial.

Gobierno azul o rojo, hay algo que no va a cambiar. Ya no somos mujeres calladas o sumisas,  pasaron los tiempos de la resignación y la oscuridad. Nos alimenta la rabia y la exigencia de justicia. Nos jugamos el futuro de nuestras hijas y nietas. Por eso, nos van a seguir encontrando en ese  camino que piensan recorrer apartando a patadas la realidad que no quieren ver.

18.6.23

Candidaturas

En tiempos de elecciones suceden,  entre otros  fenómenos que también proliferan,  las presentaciones de las  candidaturas. Son esos equipos de personas que posan en grupo, con la mejor de sus sonrisas y de sus atuendos, que miran a la cámara con una mezcla de incomodidad  y expectación. En  escaleras y plazas, delante de edificios personalísimos , buscan rincones con identidad propia, paisajes con mensaje peculiar, con los que de alguna manera buscan identificarse.

Ahora también actúan en vídeos más o menos caseros en los que se les ve gesticular, saludarse afectuosamente, abrazarse con cariño o mirar a su amado líder o lideresa con admiración ilimitada. Caminan juntos , doblan esquinas y protagonizan encuentros casuales que dan lugar a conversaciones algo artificiales porque ser candidato o candidata no implica dotes para la representación. O son entrevistados por su cabeza de lista que intenta mostrar su mejor cara, su afán de servicio o su alto grado de responsabilidad social.

Todos ellos, sin excepción, son unos valientes , con un coraje a prueba de bomba porque es bien difícil ponerse en el escaparate de la política y significarse saliendo de la cómoda ambigüedad del anonimato. Hacen lo que una inmensa mayoría de la ciudadanía no se atreve a hacer , dar la cara y comprometerse para trabajar en conseguir una sociedad más justa. Por eso, merecen nuestro absoluto  respeto y consideración, excepto en el hipotético caso de que hubiera algún garbanzo negro de los que antes proliferaban tanto en el campo de la política y la convirtieron un lodazal inmundo lleno de corrupción y miseria moral. Afortunadamente a día de hoy, tras casi tocar fondo en este país, las reglas del juego  han mejorado considerablemente a la hora de establecer cortafuegos y garantizar vacunas que eviten la podredumbre. Lo que no quita para que las cautelas sigan siendo necesarias para evitar tentaciones desastrosas.

Lo que sigue siendo una tara evidente en estos equipos es la constante infrarrepresentación de las mujeres como cabezas de lista.  Porque así es, aunque sea lamentable y cansino tener que seguir reincidiendo en el tema.  La Ley de Igualdad vigente, del año 2007, obliga a que la proporción entre sexos en las listas tenga como máximo una diferencia del 60% y 40%, y que esta se vea cada cinco puestos. Pero no dice nada sobre quien tiene que encabezar la lista.

En Xàtiva de las  cuatro formaciones que optan a ocupar alguna silla o sillón, sillita o mecedora,  el 50 % están dirigidas por mujeres ( Xàtiva Unida y Ciudadanos)  lo que es de agradecer. Pero a nivel autonómico, de las  seis candidaturas existentes, solo una la encabeza una mujer. Y por si acaso habrá que repetir una vez más, que tal exclusión no obedece a que las mujeres  no estén capacitadas para la dirección política, ni porque sean tímidas o prefieran otras ocupaciones,  sino a que la competencia es dura, el puesto goloso y el reglamento tácito del juego siempre las perjudica a ellas, sea cual sea el partido. Aunque ciertamente, en esto  como en todo, no todos los partidos son iguales. De hecho a nivel nacional algunos partidos tienen hasta el 80% de mujeres como cabezas de lista lo que demuestra que sí se puede.

Sería estúpido entregar el voto en función del sexo de la persona. Pero sería inteligente juzgar a las formaciones políticas , entre otras cosas, por su capacidad de presentar candidaturas cuyo  primer nombre corresponda única y exclusivamente a las mejores personas, las más preparadas y empeñadas en cambiar la vida del electorado a quien piden el voto. Y de esas muchas, sin duda, son mujeres.

7 mayo, 2023

El pisito

Es una realidad indiscutible que el problema de la vivienda amarga la vida de cantidad de familias  desesperadas por no poder asegurar una de las necesidades básicas. Tampoco que representa un contundente bloqueo vital para las nuevas generaciones que han de  seguir okupando la casa familiar no por deseo sino por obligación y, en muchos casos,  con desesperación.

Comprar una vivienda en los tiempos que corren es como un deporte de riesgo parecido a subir al Everest, por la dificultades y exigencias que comporta. Pero alquilarla, la solución intermedia y a veces definitiva en otros países europeos, también está fuera del alcance de la mayoría. Importante señalar que tal cosa no sucede porque el parque inmobiliario haya alcanzado sus límites de ocupación sino más bien porque son demasiadas las viviendas vacías que con sus persianas bajadas no contribuyen demasiado al progreso del país.

En Xàtiva hace poco las inmobiliarias dieron la voz de alarma ante el descenso en picado de las viviendas en alquiler que no superaban las 30. Una cifra ridícula a todas luces para una ciudad de casi 30.000 habitantes que pretende crecer en censo y servicios. Algo que se consigue ofreciendo un nivel aceptable de calidad de vida, lo que en todos los casos sin excepción, requiere tener un techo en el que cobijarse a un precio que no sea disparatado.

La mayor parte del importante número de viviendas vacías existentes son propiedad de  alrededor de treinta grandes empresas y cuatro bancos. También hay alrededor de 200 personas propietarias de más de 10 pisos a las que parece razonable considerar grandes propietarias. El Ayuntamiento de Xàtiva dio a conocer hace meses su intención de aplicar recargos del 30% del IBI para animarles a poner sus viviendas al servicio de la comunidad , por supuesto a cambio de una ganancia justa y con todas las garantías.

Y sobre todo está la SAREB , ese banco que empezó siendo malo y que sigue siéndolo a pesar de que cambiara su titularidad que ahora es pública. Y lo es porque las viviendas que posee seguían  sin ponerse a disposición de quienes lo necesitan, a la espera de decisiones como la que se ha hecho pública esta semana. Esa es la decisión que se anuncia ahora a bombo y platillo que py que complementa las medidas anunciadas en la futura Ley de Vivienda  que está recorriendo ya las últimas fases de su carrera para conseguir la aprobación.

Mas de un centenar de pisos son de su propiedad en Xàtiva y facilitarlas en régimen de alquiler con precios sociales, marcará sin duda,  una enorme diferencia.

Bienvenida sea la presión mediática si sirve para contar la realidad, reflejando la inquietud que se vive en la calle a causa de problemas reales que la política ha de resolver. Bienvenidos sean los socios de gobierno si sacan la parte más solidaria y progresista de sus compañeros de viaje.  Bienvenidas sean las elecciones, si ello implica decisiones. Y sobre todo, feliz día de votación para que pierdan unos pocos y ganemos todas.        

16 abril, 2023

Nos han robado la primavera

Sería un puntazo que en lugar de seguir rezongando por el calor que hace , de temer lo que nos espera cuando llegue el verano que ya se anticipa,  de protestar airados ante estas  temperaturas extremas que nos han robado la primavera. …fuéramos capaces de afrontar el problema de cara para ponerle solución.  Se nos da bien el parloteo, la queja furibunda, la protesta desnatada pero nos cuesta comprender  que no es un problema con el que podamos convivir eternamente porque si no acabamos con él, acabará él con nosotros. Y no es una peli apocalíptica para visionar relajadamente comiéndose un helado,  sino una promesa cada vez más real y menos virtual.

El verano de 2022 fue cinco semanas más largo que los anteriores, dice la AEMET, el más caluroso desde hace 107 años, causante directo o indirecto de la muerte de más de 4700 personas en España.  Las flores no brotan cuando toca, cada vez hay menos insectos que aunque nos mortifiquen son necesarios para la supervivencia y este mes la temperatura media de los océanos ha superado todos los registros históricos. Si nada lo remedia, el calor y la sequía podrían instalarse en España en 30 años dejando en Madrid un clima similar al del Marrakech.

El cambio climático es hoy el segundo problema del país y eso ayuda a modificar hábitos , como estamos haciendo indudablemente.

Pero  no todo  depende de nuestras modestas acciones relacionadas con el ahorro de agua o energía. No depende solo y en exclusiva de que reciclemos más o usemos menos plásticos. De que comamos menos carne o vayamos en bus o compremos bombillas de bajo consumo o nos compremos coches no contaminantes. Todo eso ayuda, claro que sí, y es imprescindible para conseguir invertir las prioridades poniendo por delante las necesidades del planeta y no las propias.

Pero ante la absoluta  unanimidad científica  que avisa de las gravísimas consecuencias del  aumento de tan solo 0’5 grados al llegar a final de siglo ( elevación del nivel del mar, extinción de los arrecifes de coral…) hace falta, sobre todo,  el compromiso responsable y coherente de los gobernantes de las potencias mundiales con las políticas de sostenibilidad .

Se trata pues de desalojar de los sillones del poder  -a empujones, a codazos, mayormente con votos que es lo más recomendable-  a quienes los ocupan y son perezosos, ignorantes o defensores de intereses ajenos a la mayoría. Gente como ese cretino senador republicano capaz de asegurar que el calentamiento global es beneficioso a menos que vivas en África. Quizás ese nos pille lejos, pero otros hay mas cercanos que afirman que el cambio climático que vivimos es natural , sin mayores consecuencias que algunos osos polares esqueléticos utilizados para  crear un alarmismo medioambiental injustificado.

Más cerca todavía, al alcance de nuestro voto y nuestra exigencia están las candidaturas autonómicas y municipales que en sus programas electorales deberían incluir inexcusablemente políticas verdaderamente contundentes y eficaces en materia medioambiental.

Se consiguen menos coches con más transporte público. Se reduce el gasto de energía si las calles son lugares habitables con sombras que permitan la supervivencia. Se ahorra agua si la red pública está en las condiciones adecuadas. Los árboles atemperan el ambiente, si no se les deja morir y pueden hacer su labor. La pintura blanca o la grava  frente al hormigón o el asfalto construyen ciudades aptas para la vida.

En época electoral la responsabilidad es compartida entre quien pide el voto y el que lo da. Hay que votar con responsabilidad, apostando por la sostenibilidad si no tienen otro planeta al que irse a vivir.

25 abril, 2023

Santa parálisis

Es esta una semana entre el todo y la nada, noticiosamente hablando. Porque más allá del tema monotemático de la Semana santa y el debate abierto sobre religión o cultura, es como si el país se paralizara y se abriera un gigantesco kit kat que a todo se superpone imponiendo una especie de respiro, que rompe las rutinas habituales.

Lo cierto es que seis de cada 10 personas, que son muchas, habrán acudido a algún desfile o procesión de las 15.000 que pasean las calles de todo el país, pero muy pocos asistirán a los oficios de Jueves o viernes Santo. Y tal vez se debería reflexionar sobre el interesante dato que habla de los casi tres millones de hombres  que componen las cofradías o hermandades en convivencia con un número muy inferior de mujeres que siguen teniendo dificultades para participar como costaleras o similar. Y eso pasa a estas alturas, si.

Los datos hacen pensar  que cada vez está más consolidada una España laica que sabe distinguir a la perfección entre la institución eclesiástica y la práctica religiosa sometida a dogmas, en situación de caída libre en cuanto a número de fieles practicantes, frente al vínculo emocional fruto del sentimiento y del respeto, de la fascinación y del aprecio a la belleza plástica e incuestionable de las tradiciones y figuras de la Semana Santa. Así se explican la abrumadora muchedumbre que llena las calles pero deja vacías las iglesias.

El país se divide pues entre los que se van de procesión y los que se van de viaje. Porque son días viajeros en las que abundan las opciones de viajes de más o menos distancia. Vale tanto irse al pueblo como tres días a Nueva York. Tan frecuente es destensarse a la sombra de los pinos, con buenas charlas, buen tiempo y buenos antidepresivos naturales como marcarse un viaje express a algún destino exótico para romper a martillazos  la rutina cotidiana. Todo vale para marcarse una aparición en las redes sociales dando a conocer, tanto a quien interese como a quien no, la ubicación y ocupación de esos días.

Son fechas  de alta saturación para las casetas y chalets de la contornada, no solo de Bixquert sino en un círculo mucho más extenso, que se perciben ocupadas hasta los máximos posibles e incluso recomendables. Así lo evidencian las docenas de coches aparcados y los griteríos atenuados por la distancia que se multiplican por todos los rincones. Se consumen toneladas de comida y bebidas como si no hubiera un mañana y multitud de pascueros y pascueras diseminados por caminos y senderos, con su longaniza y su mona de Pascua, dan identidad a estas semanas que transcurren con placidez.

No vienen mal para prepararse para la tempestad. La que nos espera en breve, con la vuelta a la estresante actividad habitual con sus tensiones y esfuerzos para superar cada día , más o menos exitosamente, es decir, con alegría y sin sufrir demasiado castigo . A lo que hay que añadir la fiesta de las elecciones que se avecina con su campaña, sus anuncios bomba, sus candidaturas , a veces sorprendentes a veces todo lo contrario.

Debemos considerarlas la fiesta de la democracia, a pesar de las decepciones, los desencuentros y los sonados fracasos que se les asocian. Pero solo hay que pensar en lo malo que era no poder elegir y tener que resignarse a que otros decidieran por nosotras para recuperar algo de la ilusión en dar nuestro voto a quien más nos guste o menos malo nos parezca.

Vayan calentando motores porque la fiesta empieza en breve.

26 abril, 2023

JUGANDO CON LA IGUALDAD

La Navidad es un paréntesis artificial pero secundado universalmente, en el que las rutinas habituales se trastocan asumiendo que durante las próximas semanas se asistirá a multitud de reuniones familiares, encuentros sociales o celebraciones de empresa, en los que se brindará unos cuantos miles de veces deseando salud y felicidad a todo bicho viviente.

En absoluto hay que desmerecer el esfuerzo de anteponer durante esos días la felicidad colectiva a las dificultades privadas que cada cual pelea como puede. No hay porqué cuestionar la sinceridad de esas felicitaciones que se reparten indiscriminadamente a la vecina insolidaria, al colega insoportable o al cuñado chismoso. Hay una tregua tácita pero sólida para aparcar momentáneamente los roces y discrepancias, que ya habrá tiempo de volver a ellos cuando se cierre el paréntesis.

A group of cheerful kids with their palms and clothing painted

Sin embargo, es preciso mantener vivas y activas ciertas creencias que defendemos a capa y espada durante el resto del año, pero que ahora olvidamos, fruto quizás de la vorágine consumista que nos atrapa a todos y de cierto atontamiento generalizado fruto de tanto festejo y comilona. No hay paréntesis posible, ni excepción aceptable en la defensa de principios que no se pueden dejar aparcados bajo el árbol de Navidad.

El jolgorio navideño no puede borrar nuestra firme creencia de que las mujeres y los hombres son iguales en derechos y oportunidades. No se puede actuar desde la más absoluta incoherencia al pretender contentar a la gente pequeña,  un empeño que honra al mundo de los adultos pero que no puede llevarse a cabo transgrediendo principios que defendemos habitualmente.

Sabemos que en sus primeros años, niñas y niños están formándose su propia composición sobre su lugar en el mundo, sobre sus límites, sobre lo que pueden o no hacer, lo que se espera de ellos y lo que tienen prohibido. A ambos hay que mostrarles, no por la vía del discurso sino de la realidad palpable del juguete que reciben, que ser niño o niña no les obliga a nada, ni les impone ningún comportamiento, ni les marca límites que no puedan superar según sus capacidades. No se trata de exterminar a las muñecas sino de que criaturas de ambos sexos aprendan igualmente la importancia de las tareas de cuidado. Los superhéroes forman parte del universo infantil, pero no son solo ellos los que poseen los poderes y protagonizan las hazañas.

Según el Estudio sobre estereotipos y roles de género en la publicidad de juguetes (Instituto de la Mujer, 2020), casi el 40% de la publicidad juguetera, muestra a niñas dulces y guapas dedicadas al cuidado de bebes calvos o muñecas casi tan grandes como ellas. Por el contrario, se muestra a los niños en roles de poder, construyendo edificios, solucionando problemas, ganando batallas. De ahí el acierto del acuerdo suscrito con el sector publicitario y juguetero para fomentar una imagen de los menores plural, igualitaria y libre de estereotipos. Es un gran paso adelante, a falta de que la elección personal de quien saca finalmente la cartera sea también responsable y coherente con la defensa de la igualdad.

Los juguetes que reciben en estas fechas son un factor esencial en su proceso de socialización y quien reste importancia a esta cuestión, quien pretenda minimizarla para que no contamine un escenario tan blanco y navideño como el que vivimos, no tiene más que acordarse de las 11 mujeres asesinadas durante el último mes del año que dejamos atrás.  Es evidente a estas alturas la íntima relación entre la violencia machista que mata y la desigualdad que convierte a las mujeres en víctimas. No hay tregua posible en esta cuestión.

Parir a la carta

Lo de parir con dolor se ha quedado francamente anticuado y en los días que vivimos las mayoría de las personas no considera en absoluto a pesar del mandato bíblico que el sufrimiento sea imprescindible para traer a las criaturas al mundo.

La ciencia avanza que es una barbaridad como decía la zarzuela y por eso hoy existen protocolos sanitarios para la atención al parto que no tienen nada que ver con esas escenas cinematográficas de parto realmente espeluznantes, llenas de gritos aterradores que rompían el tímpano de cualquiera y conducían directamente a la extinción de la especie.

Sin embargo el número de cesáreas se ha incrementado en nuestro país de forma exponencial incluyendo a la comunidad valenciana que además de ser la tierra de las flores, la luz y el amor, puede “presumir” de ser la autonomía con mayor porcentaje de cesáreas de todo el Estado debido, todo hay que decirlo, al número de éstas que se practica en los centros privados.

Una cesárea es una operación quirúrgica que se lleva a cabo cuando los profesionales deciden que el parto por vía vaginal puede ser peligroso para el bebe o la madre. Siendo una intervención mayor que conlleva sus riesgos, no debería realizarse por libre elección de la madre, ni ser una decisión médica que no esté avalada por el diagnóstico necesario. De hecho, la OMS considera admisible sólo un 15% de cesáreas del total de los partos, porcentaje altamente superado en España, según el reciente estudio publicado en los medios de comunicación.

En el Hospital de Xàtiva se produjeron 9575 partos en los últimos 10 años de los cuales el 21 % fueron por cesárea. Mucha mejor marca que el hospital de Ontinyent cuyo porcentaje es del 41.2 % e infinitamente preferible al de cierto hospital privado de Alacant que practica cesáreas al 60% de las mujeres que acuden allí a parir.

En cualquier caso, lo que debería primar en este proceso es el bienestar y la salud del nonato que quiere dejar de serlo y de su madre, que se deberían imponer a las ansiedades personales o la agenda . Lo que no parece recomendable es que los partos se conviertan en una especie de menú a la carta en relación a los cuales la futura madre elige parir con cesárea o de forma natural, como quien elige el color de los patucos. Como tampoco debiera fijar hora y día el especialista responsable que programa las cesáreas según su agenda personal por aquello de la organización del trabajo y no en función de razones médicas fundadas y objetivas.

Las causas de este fenómeno son variadas y diversas. Las matronas dicen, y con razón, que cada vez son menos en la sanidad pública a pesar de que su intervención es decisiva para que las cosas se desarrollen lo más pacíficamente posible. Pero con dos matronas por cada 10.000 habitantes, son difíciles de encontrar. También se habla del perfil de las embarazadas cada vez de mayor edad, lo que no facilita los partos naturales y sobre todo de cierta tendencia a medicalizar el parto exagerando la nota, porque una cosa es cargarse de plano el mandato del dolor y otra añadir riesgos innecesarios al nacimiento de las criaturas. Queda pendiente hablar de la episiotomía, palabro desconocido para muchos pero de fácil y doloroso recuerdo para muchas madres.

En todo caso, parece necesario revisar los protocolos de algunos hospitales y hacer pedagogía con las mujeres que están embarazadas pero no son idiotas para rectificar tendencias peligrosas y bajar el porcentaje. Ganará el sistema, las mujeres y sobre todo las criaturas.