Categoría: SOY CIUDADANA

WWW.XATIVA.ES

Hay muchos setabenses que sin ser frikis de la informática, teclean esa dirección en el ordenador cuando necesitan  alguna información de su Ayuntamiento. Su intención es obtener la indicación que precisan, pero también, en el colmo del optimismo,  transmitir y  recibir respuesta sobre opiniones o sugerencias relativas a la gestión municipal. No hay mayor soledad, ni sensación de burla, que la del administrado que por responsabilidad ciudadana abre una línea de comunicación que la Administración ignora olímpicamente.

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La era digital no ha llegado a todos por igual, pero se ha convertido  en una potente herramienta a la que recurrimos con frecuencia para que nos haga más fácil la vida. Acostumbradas a enterarnos de todo tarde y mal, una buena web municipal, puede ser la herramienta útil para recibir información permanente y actualizada, realizar trámites y transmitir opiniones y quejas.

Por eso, una web bien diseñada, con buenos contenidos y mejor funcionamiento  es como un premio gordo en la tómbola de la política municipal de este país.

En Xàtiva no hemos tenido la suerte. La web del Ayuntamiento, www.xativa.es, es un laberinto complicado y farrragoso, con un diseño antigüo de letra minúscula y formato pasado de moda. Merecen respeto y aplauso las contadas excepciones que demuestran el interés de quien gestiona esas áreas por ofrecer un mejor servicio,  por ejemplo, Urbanismo y Gran Teatre.

Es un elemento humillante e indicativo  de la falta de modernidad  el lenguaje utilizado, que generalmente se empeña en excluir  a las ciudadanas, las contribuyentes, las participantes con un lenguaje  sexista, desdeñoso con las mujeres,  inconstitucional y además  pasado de moda.

Abundan  las noticias que pregonan el buen hacer de nuestros gobernantes, pero lo cierto es que, aunque  nunca viene mal alimentar la propia autoestima, ésa no debiera ser ese la principal utilidad. Máxime cuando en general, el reloj se paró en demasiadas secciones que dejaron de informar allá por Abril de 2015, como es el caso de Juventud o de Dona donde aparece una encuesta cuyo plazo terminó en Septiembre de 2016. También aparecen proyectos prometedores e innovadores de los que luego jamás se supo, como el Registro de Artistas Musicales o el Socarrats al exili.

En lo que se refiere a información administrativa destaca la asiduidad y constancia con la que se publicitan listados de solicitantes, admitidos, excluidos, etc… en materia de Recursos Humanos que junto con información relativa.  por ejemplo a los permisos para cortar cañas,  son bien fáciles de detectar. Más difícil es por ejemplo, encontrar el Plan de Igualdad laboral cuya búsqueda es similar a la de Wally o el Presupuesto de 2017, que directamente no aparece  tras casi un mes desde su aprobación. Están disponibles las Actas de los Plenos y Juntas de Gobierno, por lo menos hasta Octubre de 2016, como es exigible en un Ayuntamiento sin cortinas.

Una web bien trabajada, es sobre todo, un elemento esencial para garantizar la transparencia de la acción de Gobierno.  Eso implica,  como así aparece, publicitar de forma abierta los bienes del personal político de modo que no haya duda alguna  a posteriori sobre ilícitos aumentos de patrimonio. Pero requiere también,  algo tan básico como colgar las agendas de los concejales y concejalas. Hoy por hoy, aparece la del alcalde, cuya consulta no es demasiado clarificadora pero no se mencionan las ocupaciones previstas del resto de responsables municipales, que también deben, como el Rey del cuento, acostumbrarse a andar desnudos sin esconder las vergüenzas de una gestión perezosa , si ése fuera el caso.

Transparencia, nos prometieron mirándonos a los ojos y firmándolo en San Domenech. Transparencia es, entre otras cosas, una buena web municipal.

 

 

 

LAS PRIMERAS DE LA LISTA

Esta semana macropuéntica, palabro que me acabo de inventar, se debe fundamentalmente a dos eventos, una fiesta religiosa, la de la Inmaculada Concepción y otra civil, que es la celebración del Día de la Constitución.

La Constitución de este país, tiene 38 años y está  ya la pobre bastante amortizada. Tuvo, y eso no se lo niega nadie,  un papel estelar en determinados momentos de la historia pero a día de hoy, tiene tantos descosidos que necesita algo más que un remiendo.

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Pero sucede que a todos les da miedo meterle mano y todos hablan de su necesaria reforma pero nadie coge el toro por los cuernos y se atreve con ella. O sí, pero siempre que sea con discreción, para hacer lo justo, según los propios intereses, pero sin abrir la veda no sea que se abra la caja de los truenos y todo el mundo se ponga a pedir     mejoras a diestro y siniestro -nunca mejor dicho- , y ya sea imposible cerrar la caja porque no haya acuerdo sobre lo que ha de contener.

Si hay una palabra sagrada en este tema, es la del consenso, el acuerdo porque al parecer sin él, nada es posible aunque con él, el resultado sea algo decepcionante.

Reformar la vieja ley, no es tan difícil. Aunque algunos dicen que es un trámite difícil y complejo, lo cierto es que cuando se quiere, cuando se quiere de verdad, que decía el poeta aunque aquí no estamos hablando de amor, se puede.  Véase la triste noche del 2010 cuando se cambió la norma para poner a los bancos antes que a las personas. Y ya antes en el 92, cuando se añadió una palabra necesaria para adaptarse al Tratado de Maastrich recién firmado. Para esas cosillas, el acuerdo entre fuerzas políticas, entre todas ellas,  fue rápido y eficaz.

Puestos a cambiarla hay una larga lista de mejoras propuestas. Desde la cuestión territorial  al Régimen del Estado, aunque no se conocen propuestas de medidas para garantizar que luego se cumplan sus preceptos en toda su literalidad. Ya sabemos todos y todas que aunque en ese viejo documento se hable de forma solemne del derecho a la vivienda, a la educación, al empleo, etc…luego tales derechos se convierten en algo así como recomendaciones subordinadas  a lo que es posible, lo que se puede pagar, lo que es oportuno, lo que es prioritario…Y por eso sigue habiendo en este país, gente sin casa, escolares en barracones, personas en desempleo etc… y mujeres que son asesinadas por causas conocidas y evitables.

Las propuestas de  las mujeres  deberían ponerse las primeras de la lista, si en realidad este país sintiera que tiene una deuda contraída con las mujeres, siempre ciudadanas de segunda categoría. Y si no se olvidara con enorme tozudez que la mitad de la población son mujeres. Y la más importante  de las reformas, no es el asunto de la herencia del título de la Corona, del que las mujeres son excluidas de forma expresa y descarada. Cierto es que es una discriminación directa, directísima, de indudable  valor simbólico aunque escasa repercusión en la vida diaria de las mujeres españolas.

Lo que sin embargo, si tiene una repercusión brutal son otro tipo de medidas y actuaciones  que sobre todo por no existir, es decir, de forma tácita causan un gran mal a las mujeres.  Hay que recordar que para  empezar la composición del Tribunal Constitucional, el principal encargado de juzgar la aplicación de esta ley marco fundamental, debería ser, como la misma Constitución predica, equilibrada, es decir mantener una relación proporcionada entre mujeres y hombres. Hoy no la tiene.

Para seguir, y puestos a denunciar injusticias en el campo constitucional, habría que reclamar que a la hora de alabar a los padres de la patria que parieron esta norma, cuya importancia y trascendencia nadie discute, se acuerden también de las madres de la patria, las mujeres constituyentes que participaron en pie de igualdad en ese trabajo sin que a posteriori nadie se acuerde de ellas.

Pero sobre todo, la exigencia de las reformas gira en torno a  su contenido, ese que hay que modernizar, actualizar….y que debe acordarse de forma inexcusable  de las mujeres. A la hora de hablar de derechos sociales, económicos, de acceso a la cultura, sería bonito que los y las nuevos constituyentes tuvieran en cuenta a las mujeres de este país, cuyo acceso a los bienes comunes o a los derechos colectivos siempre se ve mermado y reducido en relación a los hombres.

A la hora de hablar del derecho al trabajo, no hace falta insistir mucho más en que las mujeres tienen menos acceso al empleo retribuido, sufren más precariedad, cobran menos salarios y ocupan siempre los puestos más bajos de las pirámides jerárquicas por lo que los reformadores de la constitución deberían tener en cuenta esta realidad para arbitrar mecanismos que reconociendo esa realidad sean capaces de cambiarla.

Así que bienvenida sea la fiesta de la Constitución, la ley que hizo de este país un estado democrático. Y bien recibidas sean las reformas que la mejoren y modernicen. Pero, oigan, partidos políticos que tienen que ponerse de acuerdo para cualquier modificación, esta vez, acuérdense de las ciudadanas españolas, de la mitad de la población, de las siempre olvidadas y por una vez, póngannos a nosotras y nuestras cosillas, las primeras de la lista. Ya va siendo hora.

 

PARA TODAS LAS PERSONAS, TAMBIÉN PARA LAS MUJERES

El Pleno del Ayuntamiento es un acontecimiento que pasa demasiado desapercibido, teniendo en cuenta que esta reunión periódica y pública de los representantes electos es el foro donde se toman, o por lo menos se publicitan, decisiones de enorme repercusión en la vida cotidiana de la ciudadanía.

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De hecho en el último se aprobaron los presupuestos del 2017, que no es cuestión menor como recoge la famosa hemeroteca donde aparecen las contundentes críticas de los antaño opositores, exigiendo unos presupuestos que sirvieran a las personas y al presente y al futuro de la ciudad. Ahora son quienes toman las decisiones y esa parece ser su pretensión, aunque lastrados por el pago de la enorme deuda heredada, resaca de la fiesta que otros se montaron.

Sin embargo, carecen de algo tan importante como la perspectiva de género, que no es más que la pretensión de que se analice si la aplicación del presupuesto va a repercutir de igual manera en las mujeres y en los hombres de la ciudad. Parece una obviedad, pero si uno se para a analizar, por mencionar alguna cosa, el número de hombres y mujeres que se beneficiaron de las políticas de empleo recientemente impulsadas, quizá descubra que no han sido igualmente beneficiados. Teniendo en cuenta que el 52 por cien de quienes viven en la ciudad son mujeres, no es un hecho de importancia menor la existencia de desigualdad, involuntaria pero real, en la ocupación obtenida. Y realizar este análisis sí que es un compromiso suscrito por todos los partidos que hoy gobiernan, olvidado con demasiada facilidad.

Estos presupuestos destinan una pasta a la participación Y falta que hace, porque es prioritario recuperar la implicación de la ciudadanía. Es sintomático que tras la concentración que interrumpió el Pleno para manifestar la firme protesta por el asesinato machista de la joven Vanessa, ni una sola de las numerosas personas asistentes tuviera interés en presenciar la continuación del pleno municipal.

Esa es la otra incidencia del Pleno que vale la pena recordar. Sólo en el mes de Octubre, se han añadido siete nombres a la terrible lista de mujeres asesinadas: la que mató en Salamanca, su exmarido, anteriormente juzgado y absuelto, la de Granada muerta a golpes; aquella que de Torremolinos a la que su hermano atizó con una plancha y la transexual que murió al caer por el balcón mientras huía de su agresor en Santa Cruz de Tenerife. No hay que olvidar a la que murió en Barcelona tras la explosión de gas causada por su marido, ni a la mujer de 75 años asesinada en Calp, ni a la última, Vanessa, la chiquilla de 15 años que no volverá a sonreir.

El Congreso en su sesión de investidura guardó un minuto de silencio por todas ellas, aunque el Gobierno, pasado y presente, lleva recortados un 26 % en políticas de igualdad desde 2010. El Gobierno valenciano, sin embargo, aumentó en un 50 % la cantidad destinada a la lucha contra la violencia de género. Formas diferentes de hacer política que desmienten ese dicho traidor que iguala a todos en la desvergüenza.

El próximo día 5 un autobús saldrá de Xàtiva para acudir a Tarragona donde una vez más se reclamará el necesario pacto de Estado que saque la lucha contra la violencia machista del mercadeo político y lo afronte como una prioridad indiscutible. También, se celebrará aquí en Xàtiva, el encuentro que XATEBA ha organizado para dar voz a las supervivientes y aprender de su valor y su resistencia. Formas complementarias de luchar contra el monstruo de la violencia que no podemos alimentar con nuestra indiferencia.

 

ANTES QUE NADA, PROYECTO

Si a algún vecino o vecina le hubiera dado por pasear por su ciudad el pasado fin de semana disfrutando de sus emblemáticos lugares, igual habría tenido que  pedir la vez o abrirse paso a codazos, porque  las calles debían estar abarrotadas. Diferentes grupos errantes, paseaban  en demostración palpable de  su amor a la ciudad, la que es hoy y la que fue ayer. Más allá de la caricatura, lo cierto es que dos formaciones políticas -una principiante,  la otra experta ya en estos menesteres-, junto con el propio Ayuntamiento desde la Concejalía del ramo, patrocinaban interesantes rutas encaminadas a destapar los encantos ocultos y evidentes de esta ciudad.

Tres iniciativas diferentes, para promover una idea que no es nueva,  pero sí resultona, y por tanto,  exportable. Dado su éxito, debería perfeccionarse, sobre todo para conseguir que no sólo sean nativos y residentes, cuyo número es evidentemente finito, quienes se apunten al paseo,  sino que la convocatoria se extienda allí  donde se diseñan los circuitos turísticos y promociones destinados a la gente que hace turismo de descubrimiento.

El  turismo, como motor económico de una ciudad,  requiere la construcción de un buen edificio que resista vientos y mareas, evitando la tentación de empezar por encalar las ventanas para que haga bonito. Existe una materia prima de valor indiscutible, un Ayuntamiento,  sin duda,  preocupado por la cuestión y una trayectoria bastante deficiente por cuanto sólo se preocupaba de contar y recontar  entradas vendidas  y  viajar a Madrid una vez al año. Ahora sería  la ocasión de demostrar la otra manera de hacer las cosas  con un estilo basado  en la reflexión previa,  el análisis acertado de las fortalezas y debilidades,  el asesoramiento técnico especializado y   la inversión suficiente. Sustentado  en el trabajo duro y constante, en la valentía para mantener los aciertos y la osadía para innovar, buscando fórmulas alternativas que sacudan inercias y rompan con las limitaciones que hacen de Xàtiva una ciudad que quiere ser algo para lo que no quiere prepararse, al  menos,  con el rigor y la coherencia necesaria. Como ya se ha escrito , no tiene gracia visitar una ciudad que los días festivos cierra sus monumentos, ofrece una limitada oferta gastronómica y parece que no acaba de creerse esa imagen de ciudad  digna de ser visitada.

Quizás la palabra clave es “proyecto” entendiendo éste como el diseño anticipado y concreto de lo que inicialmente son sólo intenciones. Su elaboración requiere tiempo y paciencia, pero es indispensable para trabajar con eficacia y sentido común. Un proyecto  permite actuar con coherencia, errando lo menos posible. Impide tropezones y batacazos,  porque no se camina a ciegas, ni se improvisa.

Un proyecto, es lo que permitiría, por ejemplo, que la Plaza del Mercat no se convierta en un laboratorio urbanístico,  donde se actúa de forma espasmódica y algo irritante. Definido  el espacio que se quiere,  consensuado con quienes  han de convivir en él, oídos los condicionamientos técnicos, es indispensable anticipar su diseño definitivo, antes de poner las vallas y empezar las obras. Si nunca es recomendable la marcha atrás, menos lo es todavía en materia urbanística donde hace falta un encaje exquisito entre las preferencias, las necesidades y las posibilidades.

Nadie empieza una reforma en su casa, sin saber exactamente el resultado final al que aspira. De la misma forma, sólo  una propuesta integral para la ciudad, elaborada desde la razón y la pasión, compartida lealmente por quienes han de gestionarla, será capaz de  obtener  el total apoyo ciudadano. Y sólo de ese acuerdo colectivo, podrá surgir la Xàtiva del siglo XXI  en la que valdrá la pena vivir.

REVÁLIDAS CON OLOR A NAFTALINA

Recuperen ustedes su cómodo calzado para ir de manifestación y planchen sus camisetas y sus pancartas. Porque las vamos a necesitar para defendernos en la calle de un Gobierno que de forman inminente va a dejar de estar en funciones para funcionar en modo ataque indiscriminado a la mayoría de la población.

huelga-revalidasEste pasado miércoles, tanto las AMPAs como los Sindicatos de estudiantes,  llamaron a hacer una huelga contra los exámenes de Reválida, en todos los  centros educativos excepto los universitarios.

Tenían buenas razones para ello. Las reválidas, denominación que ya huele a naftalina, son  pruebas de las que se prescindió  hace 70 años cuando quedó evidente que sólo eran una forma de impedir la permanencia del alumnado en el mundo  de la educación. Entonces, como ahora, servían para invalidar el esfuerzo hecho durante los 13 o 15 años anteriores y  privarles del título correspondiente jugándoselo a cara o cruz en una prueba. Ahora, sigue siendo igual de difícil,  sino imposible, argumentar que una reválida demuestra el nivel de conocimientos y ofrece la información suficiente para evaluar justamente el esfuerzo realizado.

Imponer esas pruebas de reválida al acabar la ESO o el Bachiller es también una forma  burda de fiscalizar de la peor manera posible, la labor realizada por el profesorado. La deseada evaluación permanente, útil para  valorar los avances, carencias y necesidades del alumnado, queda automáticamente suprimida ante un peaje tan brutal como las reválidas  que obligan a demostrar en un día y  en un examen lo que ha sido evaluado a lo largo de los años por un profesorado que no tiene porqué regalar nada ni exigir más de lo necesario.  Obviamente, desconfiar de  su criterio  es arrojar alegremente sospechas sobre su profesionalidad e imparcialidad.

Los partidarios de las reválidas pretenden ignorar que cada alumno o alumna es un mundo, que sus capacidades son distintas y sus circunstancias diferentes, por lo cual, aunque los conocimientos y habilidades alcanzados deban ser similares, es exigible también, en una sociedad justa,  la valoración del esfuerzo individual realizado para superar esos  desiguales obstáculos propios.

El único efecto objetivo que las reválidas van a ocasionar es que haya más jóvenes que al no conseguir el título de Secundaria no hagan el Bachiller, y al no conseguir el de Bachiller,   no vayan a la Universidad. Un sistema útil, parece, para  recortar en el sistema público de educación, pero no para ofrecer ninguna mejora en el sistema educativo

La medida ha conseguido poner de acuerdo a la comunidad educativa. Familias, alumnado y profesorado comparten diversos argumentos que confluyen con la misma unanimidad en el deseo de un sistema educativo público,  gratuito, laico y de calidad y en el rechazo a  las reválidas, por injustas y obsoletas,

Nadie hay con más interés que los  propios estudiantes  en recibir una educación que les dote de los mayores recursos para desarrollar al máximo sus capacidades. No habrá sector profesional más preocupado por la calidad de la educación que el profesorado, porque es su oficio, su vocación y su responsabilidad. Innecesario  hablar del interés de las familias en que el sistema educativo convierta a las criaturas que envían a la escuela en ciudadanos y ciudadanas educados para la convivencia y la felicidad.

Ninguno de ellos está por las reválidas. Solo las defiende y las impone este gobierno en funciones, que pronto dejará de serlo, y actuará con la soberbia y la indiferencia a la que nos tiene acostumbrados. Así que en legítima defensa, tendremos que seguir saliendo a la calle,  siempre que haga falta, a gastar las zapatillas tras la pancarta.

LO IMPORTANTE ES PARTICIPAR

Participación. Ese parece ser el mantra consolidado en los nuevos Gobiernos progresistas, reflejo de su  interés  en  las  personas y del abandono irreversible de  esas prácticas autoritarias y prepotentes que trataban a la ciudadanía como eternos menores de edad.

El Ayuntamiento de Xàtiva  que, acertadamente, se dotó  de  una Concejalía al efecto, dedicada exclusivamente a promover una participación plural, efectiva y  permanente, ha contratado  un especialista cuya responsabilidad será  asesorar y dinamizar el tejido asociativo de la ciudad.  Desde el punto de vista de los riesgos laborales corre el riesgo de sufrir lo que se llama “burnout” laboral, que viene a  significar acabar más quemado que las Fallas,  ya que la tarea que se le viene encima es tan descomunal como necesaria.

Para empezar esta ciudad tiene inscritas en su Registro de Asociaciones alrededor de  240 colectivos. Es evidente que gran parte de ellas son reliquias de otros tiempos, pero se hace necesario averiguar la vitalidad o mortalidad de todas y cada una,  sin prescindir de nadie pero exigiendo unos mínimos requisitos de actividad y organización.

Pero lo que viene después es peor. Porque como consecuencia lógica de esa opción ideológica y política que tanto fía a  la participación, existen en esta ciudad, constituidos formalmente o en trance de serlo,  hasta nueve Consejos u órganos de participación. Ahí están el Consell de les Dones, el Escolar, el  Esportiu, de Salut, de Joventut, el Económico y social, el de Participación, de Movilidad, el  de Benestar social, y cabe dentro de lo muy posible que alguno quede olvidado.

Cada uno de ellos depende del concejal o concejala del  ramo, aunque hay algunos, más ambiciosos o trabajadores, que presiden hasta dos de ellos.  Y todos  son importantes, o pueden llegar a serlo, si llega a feliz término la segunda parte de cualquier  proyecto de participación que se precie, que es hacerlos funcionar.

Constituir un Consejo, sentar en  una mesa a un grupo de personas y captar su atención es relativamente fácil. Lo difícil, casi heroico, es acertar con el procedimiento que permita sumar talentos y capacidades y construir proyectos comunes desde el respeto mutuo. Dice una de las incuestionables leyes de Murphy, que para que  una tarea no se lleve a término,  solo hace falta  crear una Comisión encargada de hacerla. Ahí morirá el empeño, de muerte natural o asesinada por las discusiones entre egos delicados, la suma de incapacidades, la asfixia del talento o el desprecio a los conocimientos técnicos imprescindibles.

Es imprescindible  evitar que los Consejos de participación se conviertan en  mesas redondas de cartón piedra, donde el  Rey Arturo de  turno, disfruta de  un público entregado y pacífico. Gente convocada para oir, ver y callar, sin formación ni información suficiente para opinar, convidada de piedra para ser aleccionada sobre las prácticas de quien no tiene ningún interés en conocer  la opinión de las personas afectadas, caso de que éstas estuvieran en condiciones de manifestarla.

A participar se aprende, porque no es una ciencia infusa, de carácter innato sino que requiere de  unos requisitos. Como la buena cocina, requiere de algo más que  la simple adición de factores, de asociaciones o entidades, para evitar un desagradable  corte de digestión.

La participación es un desafío que  puede resultar incómodo. Porque exige negociar, y consensuar los proyectos con   esa voluntad popular expresada sin intermediarios ni filtros, que a veces puede resultar impertinente.  Exige sinceridad y confianza en el propio proyecto que se ofrece al juicio externo.

Ahora se tiene una oportunidad que requiere valor y coherencia. Nadie dijo que fuera fácil. Sólo era algo que parecía una utopía y hoy puede hacerse realidad.

TTIP: UNA INDIGESTA SOPA DE LETRAS

Cuando unos pocos  se reúnen  en secreto para alcanzar acuerdos que nos afectarán a todos y toman toda clase de  precauciones para que nadie se entere de sus negociaciones, es posible adelantar  que nada bueno se cocina allí.

Hablando de cocina. Si usted  no es  muy partidario del pollo clorado, o de la carne tratada con hormonas; si tiene serias prevenciones ante esos alimentos que llaman transgénicos porque le gusta saber lo que come para cuidar  su salud, y no quiere que le envenenen por la vía del acuerdo comercial… tiene usted un serio problema, porque ese pacto secreto del que están hablando los mandamases de Europa con las grandes empresas americanas le va a poner en serio peligro.

Se llama TTIP y parece una sopa de letras inofensiva, pero es letal para los derechos y la calidad de vida de la ciudadanía europea. Dicen que es para favorecer el libre comercio, pero en realidad lo que favorece es la libre explotación de la ciudadanía de todos los países de Europa. Todas ellas conseguirán un status común: el de convertirse en convidados de piedra en sus propios países, ya que sus Gobiernos perderán la capacidad de gobernar ante los  grandes lobbies empresariales y burócratas que nadie ha elegido. La maniobra es contundente  y totalmente  demagógica: dicen que quieren armonizar las legislaciones de los Estados Unidos y Europa, y así lo hacen, pero haciendo retroceder en derechos y estado del bienestar a la ciudadanía Europea, ya que las  igualan a la baja, es decir,  permitiendo que las blandas normativas que regulan el mercado en  EEUU  se implanten en Europa.

Si a usted le preocupa el medio ambiente, cree en  la libertad de expresión o le cabrea el trato preferente que la banca recibe frente a las personas, debe empezar a preocuparse.

Si  cree que hace falta respetar a la naturaleza, cuidando el único planeta que podremos dejar en herencia a nuestros descendientes  y se pone malo ante prácticas como el fracking, ha de espabilar porque el TTIP supone un desprecio absoluto a las políticas de sostenibilidad ambiental y constituye una amenaza en toda regla al clima y la energía limpia. Con él, la agricultura familiar,  la ganadería ecológica o las denominaciones de origen que garantizan y mejoran los productos,  desaparecerán ante la agricultura industrial. Podrán venderse productos peligrosos para la salud y  hasta ahora prohibidos en Europa y también negociar  con nuestros datos personales y financieros. Si los Bancos le tenían preocupado porque siempre salen beneficiados en detrimento de las personas, debe alarmarse ante este Acuerdo que elimina controles sobre sus operaciones y  les da un amplio margen de maniobra que les permita  aumentar sus beneficios contables. Por si eran pocos.

Si se firma este acuerdo, cerca de un millón de puestos de trabajo se  perderán en Europa. Que se dice pronto. Las condiciones de trabajo, aunque parezca mentira,  podrían empeorar y los servicios públicos verse todavía más reducidos, frente a  la exquisita protección que recibirá la inversión privada. Si las privatizaciones le parecían escandalosas e innecesarias, con este Acuerdo, serán el pan de cada día.  Ya no habrá usuarios/as o pacientes,  sino clientes que deberán pagar para ser atendidos si su economía se lo permite.

Para las mujeres, este Acuerdo puede ser la puntilla que las remate en sentido literal y figurado. Frente a la violencia machista, menguarán los recursos y por tanto las garantías de protección y supervivencia. Una opción de empleo que ellas ocupan mayoritariamente como es la Administración pública, reducirá su oferta considerablemente. El entorno laboral, será especialmente duro y hostil con ellas y les negará derechos de conciliación abandonando cualquier pretensión de corresponsabilidad. Y ellas, desprotegidas y arrinconadas, tendrán sin embargo que continuar cubriendo las necesidades impostergables de menores y dependientes que necesitan ayuda para sobrevivir.

Saben lo mejor de todo? Que este Acuerdo puede frenarse en seco,  si la gente, la ciudadanía responsable, afectada y sufriente, sale a la calle y exige, sin contemplaciones, que vuelva al lugar de donde nunca debió salir.