El blog de Mar Vicent Artículos destacados

FÚTBOL FEMENINO

Que el fútbol es un deporte complicado en el que confluyen muchos intereses, y no sólo los deportivos,  es algo que todo el mundo sabe.

Que las mujeres somos unas impertinentes que queremos hacer y estar allí donde nos da la gana porque consideramos que nada nos debe estar prohibido, ni somos menos aptas para ninguna actividad, también es algo que deberíamos empezar a asumir.futbol femenino

Es un hecho es que 40 millones de mujeres en todo el mundo juegan al futbol.  Que en España, cada vez más se pueden ver niñas disputando un partido de fútbol base, muchas veces participando con niños en las competiciones mixtas. Y que las escuelas de fútbol femeninas  proliferan mientras que las licencias federativas de mujeres futbolistas en España han crecido un 561% en los diez últimos años.

Con todo, efectivamente el deporte rey ya no es , como tantas otras cosas, cosa de hombres. Quizás desde que una tal  Ada Hegerberg, a la que nadie conoce pero que fue quien  ganó el primer Balón de Oro femenino,  lanzó un mensaje al recogerlo dirigido a todas las niñas del mundo que decía:  «creed en vosotras». Y muchas se lo tomaron al pie de la letra.

 A esta fecha, en el ámbito deportivo no sólo se trata de que las mujeres consigan los logros más señalados del deporte español en disciplinas como atletismo o natación, o en competiciones como los Juegos Olímpicos, sino de que en el día a día, a pie de calle, hay más mujeres que practican sin complejos su deporte favorito que va y resulta que es el futbol, un deporte que no tiene porqué tener sexo preferente, exactamente igual que el patinaje artístico o la natación sincronizada.

Sin embargo, si es difícil ganar partidos más lo es ganarse el derecho a intentarlo.  Las diferencias con el fútbol masculino son  evidentes porque factores como el merchandising, el seguimiento mediático, la acogida por parte de público…marcan una contundente diferencia en el prestigio y reconocimiento social de un talento deportivo que sin embargo, no debería depender del sexo de quien lo practique. Y no solamente se trata de la gloria, sino de  cuestiones más domésticas y materiales que deben estar resueltas para que una deportista pueda concentrarse únicamente en dar el mejor juego posible.

De ahí la huelga del futbol femenino de Primera División, convocada recientemente en  exigencia de  un salario mínimo, un protocolo para los casos de acoso, 30 días de vacaciones pagadas, coberturas sanitarias en caso de lesiones de larga duración y ayudas a la maternidad.

Como se ven, condiciones laborales que tampoco son del otro mundo, pero que les permitirían no tener que renunciar a sus sueños ni echar a perder su talento deportivo.

Han tenido que ir a la huelga, secundada mayoritariamente y han podido desconvocarla recientemente, tras torcer la mano de la patronal que se ha resignado a negociar, consciente de que no puede dar la espalda a las que son ya capaces de congregar a más de 60000 personas para presenciar un partido como sucedió recientemente en el enfrentamiento entre los femeninos del Atlético de Madrid y el Barcelona.

Y es que escuchar la negativa de la patronal de clubes deportivos a fijar un salario mínimo digno para las jugadoras alegando escasez de presupuesto, suena poco creíble y bastante ridículo, dadas las cantidades estratosféricas que se manejan con naturalidad para los fichajes de las superestrellas masculinas , y  que nadie pone en cuestión. O negarse a reconocer los derechos de estas mujeres en relación a la maternidad o frente al acoso sexual , en los tiempos que corren, es simplemente inadmisible.

A señalar que en esta pugna, las jugadoras han contado con el apoyo de algunos, tampoco demasiados, jugadores varones que han expresado su solidaridad. A destacar el de Andrés Iniesta que cuando ha dicho: «Todo mi apoyo a las futbolistas que luchan por sus derechos. Por la igualdad» ha hecho una inmensa aportación a la causa de las mujeres. Porque con su mensaje ha demostrado que además de un deportista irrepetible y una figura admirada y respetada, es también un  hombre que cree en la igualdad entre mujeres y hombres.

ANIVERSARIO INFELIZ

Ayer se cumplieron tres meses de un suceso que como dice la prensa sensacionalista, conmovió a toda  la ciudad, provocando una enorme impresión y poniendo a Xàtiva en el mapa de la actualidad. Fue por una causa  que no produce ninguna satisfacción ni es motivo de orgullo. Por un hecho demasiado habitual, que de ninguna manera puede ser normalizado, porque cada vez que se repite debería ser la última.

aniversarioFue el 11 de Junio cuando asesinaron a una vecina de Xàtiva, Isabel Elena Raducanu. Todos los demás detalles que se dieron en su momento por algunos medios -no todos- rozaron el mal gusto y el sensacionalismo más mezquino pero sobre todo no tuvieron  ninguna utilidad para hacer comprender la crueldad que esa muerte suponía y las causas reales que la provocaban. Algunos de los titulares que se emplearon para contar lo sucedido a la opinión pública, es mejor olvidarlos porque fueron vergonzosos, apelando a los más bajos instintos del personal y convirtiendo lo que era otro asesinato machista en una especie de espectáculo gore, en el que se jugaba con las hipótesis como quien participa en un espacio de ciencia ficción.

A quien  no se puede olvidar es a Isabel Elena Raducanu. Quien no merece carpetazo es ella, la víctima,  como las otras 6 mujeres asesinadas en lo que va de año en el País Valenciano junto con las otras 34 en el resto del Estado.  Cuarenta en total. Sin olvidar a los tres menores. Sinceramente, no les parecen demasiadas?

Todavía no es 25 de Noviembre que es la fecha en la que, según dicta el calendario, este país tomará cartas en el asunto. Pero este mes de Septiembre es un mes malo para estas estadísticas,  que son todo menos cifras. Sucede que tras la convivencia forzada de un verano que no tiene nada de feliz, Septiembre suele ser mes de decisiones trascendentales que pasan por hacer la maleta y empezar una nueva vida. Y ya se sabe que ese momento, el de la huida, es especialmente motivador para que el maltratador saque  al verdugo que lleva dentro.

Lo cierto es que aumenta el número de denuncias, más de 150.000  al año con el mismo ínfimo porcentaje de denuncias falsas para fastidio de algunos,  y que en los bares y en las fábricas ya no se presume de haberle puesto la mano encima a la parienta. Está mal visto y ningún machote ganará puntos como sucedía antaño.  .

Pero los Gobiernos, siguen sin hacer los deberes correspondientes. Se constata que la gente joven reproduce modelos letales de relación, que los estereotipos siguen imponiendo patrones desiguales, que el sexo se aprende con el porno y no hay una acción de gobierno, a todos los niveles, desde el Congreso al último Ayuntamiento , que de forma coherente impulse ese cambio cultural y estructural necesario que transformará mentalidades y dotará de los recursos necesarios.

Cuando mataron a Isabel, un asesinato todavía sin culpable pero que sin duda seguirá siendo investigado con absoluta dedicación por los responsables de hacerlo,  el alcalde de Xàtiva Roger Cerdá manifestó en el minuto de silencio convocado ante el Ayuntamiento que “la nuestra es una ciudad tranquila, llena de mujeres que merecen la garantía de seguir adelante con un proyecto de vida en igualdad y plenitud, en ejercicio  de sus derechos”

Tiene toda la razón, las mujeres merecen todas las garantías, todas ellas sin excepción, para vivir en libertad y con seguridad. Un deseo que solo será realidad con el trabajo conjunto de las instituciones y la sociedad para erradicar la desigualdad y la violencia. Hay que ponerse a ello sin perder tiempo.

SIN PLANETA B

el clima

A estas alturas hay gente que podría facilitar como dirección para notificaciones el  espacio situado  ante el Ayuntamiento  dado que se pasa la allí la vida, o por menos muchas tardes. Y aunque para algunos tal dedicación,  pueda ser motivo de pitorreo, tienen mucho mérito.  Porque   esa ciudadanía que arrastra sus cansados hueso, o prescinde de otras ocupaciones  normalmente mas entretenidas, o subordina su complicada a agenda para asistir a la concentración de turno es la línea de defensa y presión  que nos queda en muchos casos ante necesidades y problemas en los que nos jugamos mucho. Por ejemplo, luchar por las pensiones que nunca cobraremos, condenar sin paliativos a quienes asesinan a las mujeres sin recibir la respuesta adecuada, o exigir el la protección de la naturaleza, habida cuenta de que no tenemos planeta B, para trasladar nuestra torpeza cuando acabemos de rematar éste.

Esta última motivación es la que justifica la convocatoria de mañana viernes a las 19.30 de la tarde, en el lugar de costumbre. Y tiene una importancia capital porque si entre unos y otros, dinamitamos el patio de juegos que ocupamos, ya no habrá juego al que jugar.

Desde hace décadas la comunidad científica alerta del deterioro de un gran número de ecosistemas. El último informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) muestra la gravedad del cambio climático, así como la urgencia de intervenir ante este grave problema para evitar que la temperatura global del planeta se eleve por encima de 1,5ºC.

Porque la cosa es que si se supera esta temperatura asistiríamos, por ejemplo, a un alarmante aumento del nivel del mar, lo que expondría a  millones de personas a catástrofes como inundaciones y olas de calor. La pérdida de biodiversidad que padeceríamos con el aumento a 1,5 °C sería catastrófica, pero si el ascenso es a 2 °C, el problema sería completamente irreversible por la desaparición de especies de plantas, animales, insectos, e incluso la muerte de casi la totalidad de los arrecifes de coral. El panorama es ciertamente preocupante aunque hay gente que se lo toma con calma, como si estuviera hablando del planeta y del futuro de otros, sin darse cuenta de que por activa o por pasiva, todos somos responsables.

Hay quien defiende que si los dinosaurios se extinguieron pero la vida continuó en el planeta, sólo hay que estar preparados para aclimatarse. Sin embargo olvidan que fue la propia evolución de la naturaleza quien se los llevó por delante, y no la actividad disparatada y letal de una especie, la humana, que arrasa allí donde pasa.

El hecho es que durante la semana que está a punto de acabar se han convocado movilizaciones masivas en todo el mundo que culminaran mañana en las concentraciones previstas. Quienes han convocado, firmemente sustentados en las advertencias científicas, han sido movimientos ciudadanos, mayormente constituidos por gente joven. En España cuentan con el apoyo  de más de 300 organizaciones de carácter social, grupos ecologistas, ONG, sindicatos, que han firmado un manifiesto en el que se pide que se declare de manera inmediata la emergencia climática y se tomen las medidas necesarias para reducir a cero las emisiones de gases de efecto invernadero en el plazo más corto posible.

Es una emergencia, sin lugar a dudas, como la define el diccionario es un suceso que exige atención inmediata ya que implica un desastre consumado o potencial.  Y es evitable si se produce la reacción necesario que parece improbable mientras nos toquen  gobernantes instalados en la estupidez o la desidia, incapaces de comprender que los  episodios de lluvias catastróficas o las olas de calor, no son casualidades climatológicas, ni anécdotas triviales sino señales claras y contundentes de que estamos liquidando un ecosistema que no tiene reemplazo posible.

 

UN TIRO EN EL PIE

La tentación es grande. Nos lo pide el cuerpo. La venganza, en frío o en caliente, es un plato de gusto porque calma la frustración causada por la surrealista repetición de las elecciones. Tras el sofocón que produjo la convocatoria, hubo quien se juramentó para no volver a pisar un colegio electoral más que por la fiesta de fin de curso de las criaturas .Un tsunami de amargo escepticismo y profunda decepción nos intoxicó a todos, robándonos la esperanza de mejores tiempos. Así que apetece mucho canalizar ese legítimo descontento quedándose en casa el próximo Domingo para que vaya a votar Rita la Cantaora, sea quien sea esa pobre mujer a la que le toca hacer siempre lo que los demás no queremos.

TIRO2Sin embargo, no votar sería un enorme error. Un verdadero tiro en el pie. En el derecho o en el izquierdo, da igual. Significaría esconder la cabeza bajo tierra para huir del espanto del fracaso político presenciado, dejando expuestas de forma imprudente, otras partes de la anatomía muy vulnerables.

Hay un señor que debuta en esta ocasión, y dice cosas que cualquiera ha sentido o pensado alguna vez. Ideas que sin embargo se esfuman con rapidez cuando uno se acuerda de Aylan, aquella criatura ahogada en la playa que aspiraba a un futuro que no alcanzó, a resultas de unas políticas de inmigración que este hombre quiere endurecer. Es un hombre que mira a la cámara con sinceridad, como si supiera lo que dice, pero habla de prohibir partidos, de sacar el ejército a la calle para resolver con violencia lo que solo se solucionará con entendimiento. Tiempo atrás abogó por fomentar el uso de las armas imitando a EEUU, una sociedad pacífica y libre de violencia como todo el mundo sabe. Se expresa de forma clara y pausada cuando habla de la corrupción pero omite relevantes datos tanto sobre su experiencia personal como sobre la efectividad de las medidas que propone, resultonas pero completamente mentirosas. Es un caballero protector de las mujeres, madres y esposas, que a las otras ni las menciona porque no merecen su atención. Dice defender las pensiones y los salarios pero no las mínimas sino las que ya alcanzan cuantías considerables. Eso sí, es un patriota que venera la bandera ondeante aunque no sirva para tapar las miserias de la gente y levita ante el himno marcial aunque no haya gente con alegría para cantarlo.

Es un lobo con piel de oveja, ya viejo y rancio, pero maqueado para parecer moderno y seductor. Lo conocemos bien en este país, tan triste y oscuro durante muchos años, instalado en el orden del miedo y la paz de los cementerios.

Y luego están los otros. Un par de colegas, gemelos en realidad, que se quieren y se odian a partes iguales y se atizan continuamente empeñados en tener el monopolio de un espacio, el de la derecha civilizada, que no quieren compartir.

Y la otra pareja, que ya no son gemelos sino más bien primos lejanos , que deberían dejar de hablar de pasado y reinventarse en clave de futuro, que es algo que no tendrán sino se entienden lo suficiente.

Y luego estamos nosotros, la ciudadanía, que tenemos derecho a la decepción, a la indignación y hasta a la ira y que podemos sentirnos burlados, mangoneados y muy cabreados. Pero que, con todo, hemos de ir a votar el próximo domingo, no como corderos, sino para defender una vida en libertad y con dignidad. Porque si no votamos, no hacemos política y entonces, no lo duden, la harán sin nosotros y contra nosotros.

LA GRAN CARRERA

Se mueren al año 280 personas al año en Xàtiva según se alegó con motivo de los Presupuestos municipales aprobados para el 2019, ahora a punto de caducar, para justificar el gasto invertido en nichos y columbarios.difuntos 1

Deben ser los que corresponden a una ciudad de las características de Xàtiva, desde la normalidad de los estudios  demográficos que cuantifican nacimientos y defunciones, reduciéndolas a cifras estadísticas. Pero morirse no es solo un asunto de estadística aunque tampoco sea ciertamente un tema de tratamiento habitual, naturalizado como otros momentos de nuestra existencia. Quizás por la ingenua esperanza de no mentar la bicha para huir de ella, como si el tiempo inexorable no fuera a hacer las presentaciones.

En estas fechas, una celebración, que no tiene nada que ver con los ritos religiosos, mueve al personal a llenar los cementerios, a inundarlos de flores, en una completa liturgia para recordar con más o menos ecuanimidad a quienes ya no están. Porque la muerte no solo iguala a pobres y ricos, sino que causa un curioso efecto distorsionador que hace recordar a quienes tienen el privilegio de ser recordados, adornados casi siempre de virtudes y cualidades que mientras estuvieron vivos nadie celebró con tanto fervor.

Los que no están, en la mayoría de los casos, no se fueron por propia voluntad sino porque la muerte vino a por ellos, cuando creyó conveniente, sin razones aparentes, frenando en seco su carrera vital. Esa parece la metáfora más ajustada sobre nuestra vida, la que la describe como una carrera, o un paseo o una marcha militar -cada cual lo que le haya tocado-, de duración y condiciones desiguales pero con mismo destino final. Por lo cual parece algo idiota competir entre nosotros, dado que la llegada a meta será idéntica, por más zancadillas y codazos que se hayan dado. Y más todavía empeñarse en acumular bienes terrenales, que supondrán una carga añadida que nos llenará de preocupaciones evitables. Con todo, es evidente que se transita mejor con equipo de mejor calidad, y no es lo mismo hacerlo con botas de montaña que con alpargatas, pero superado un cierto nivel de bienestar, se trata de andar el camino mirando atentos a derecha e izquierda para no perdernos nada que valga la pena. Se hace mucho más fácil si aprendemos a superar las agujetas producidas a veces por el esfuerzo de vivir.  O a echarnos a la espalda aquellas cuestiones que sólo dañan y hacen surgir las ampollas en los pies. Porque hay quien se entretiene tanto a veces matando moscas a cañonazos, librando peleas estériles, acumulando agravios y rencores que cuando la meta ya está a la vista y mira atrás, solo hay una nube tóxica que es la única que realmente acompañó su existencia.

De la larga y poco original metáfora anterior no se deriva que haya que pasar la vida silbando alegremente, en una nube de falsa felicidad. Ni que sea recomendable prescindir de cualquier compromiso, sintiéndose ajeno a cualquier responsabilidad. Por el contrario, cuando ya llevas un buen rato de caminata, descubres que avanzar en modo participativo, sembrando y recogiendo, dejando el camino mejor de lo que lo encontraste a base de limpiar pedruscos y alisar el terreno, alivia tensiones y proporciona certezas relajantes.

Si les preguntaran a la mayoría de los que mañana serán visitados, seguro que su mayor deseo, sería seguir vivos en el recuerdo de quienes los estimaron. Para ello solo es preciso haber dejado una herencia que no se mide en cifras, sino que es una huella impresa en la memoria ajena, a fuerza de amor y de generosidad.

POR UN DEPORTE IGUALITARIO

deporteQuizás antaño, la práctica deportiva llevaba nombre de varón. Durante muchos años, hubo un único deporte rey y un único perfil de las personas aficionadas al ejercicio físico. Aunque las mujeres lo  realizaban, por supuesto, atendiendo al número de calorías que se queman con las labores domésticas. Pero estaban excluidas de la práctica deportiva como tal, y, lo que es peor, no se veían con cualidades ni disponibilidad para ello. Tampoco ganaban campeonatos, ni ocupaban portadas de los periódicos.  Hace apenas 50 años ni siquiera podían participar en carreras populares, hasta que en 1967,  Katherin Switzer,  burlando la prohibición expresa se convirtió en la primera mujer en competir en la maratón de Boston.

A día de hoy, la realidad es  muy diferente porque las mujeres han empezado a moverse en sentido literal y figurado. Si generaciones anteriores se caracterizaban por la vida sedentaria  y la falta de ejercicio, ahora está plenamente asumido por las mujeres el hecho de que la actividad física es sinónimo de calidad de vida y factor de autocuidado por los  enormes beneficios psíquicos y psicológicos que puede reportar.

Si hablamos del deporte profesional o de competición, se constata  que las deportistas españolas siguen teniendo problemas y sufren las mismas dificultades que cualquier mujer (brecha salarial, despidos injustos cuando se quedan embarazadas…) y algunas específicas (premios inferiores, menor atención de los medios de comunicación, escasez de patrocinadores..) Por ello, conscientes de la necesidad de romper las reglas de un juego que les hace trampas, el pasado 8M más de un millar de deportistas suscribieron un manifiesto en el que exigían contratos profesionales, más recursos y subvenciones y, claro que sí, la igualdad en la dirección de los organismos deportivos.

Si hablamos del deporte popular,  se evidencia la necesidad de  fomentar la participación de las mujeres hasta alcanzar la igualdad sin regatear esfuerzos de promoción y visibilización. También habría mucho que hacer para evitar el abandono masivo de las chicas del deporte al llegar a la adolescencia vinculado sin duda a los patrones sociales existentes, para lo cual habría que ofrecerles referencias deportivas femeninas o alternativas de ocio diferentes a las existentes.

Pero donde sin duda se plantea un enorme desafío es en la práctica deportiva como fuente de salud y autocuidado,  tendencia afortunadamente creciente,  que se enfrenta sin embargo a enormes condicionantes fruto de las responsabilidades domésticas que comprometen el  tiempo de las mujeres. Es descomunal el esfuerzo que hay que realizar a veces para incluir en los complicados horarios femeninos la clase de gimnasia rítmica o la piscina.

Por ello resulta  preocupante  la escasa presencia femenina en  la composición del nuevo Consell Esportiu de Xàtiva, órgano autónomo, dotado de presupuesto propio y encargado de gestionar todas las actividades deportivas incluyendo la promoción del deporte de base. Las hay ciertamente, pero  en una proporción que no se corresponde con el número de deportistas y practicantes de ejercicio físico existentes y mucho menos con el peso cuantitativo de las mujeres en el censo poblacional. Debería haberlas porque su presencia es la mejor garantía de que sus circunstancias específicas, sus necesidades y carencias no serán olvidadas. Son necesarias porque deportistas tan brillantes como Anna Sanchis, Pilar Larriba, Loles Ballester, María Ureña y tantas otras merecen además de actos de reconocimiento y homenaje muy merecidos como el celebrado en 2017, estrategias definidas que permitan el surgimiento de nuevas figuras femeninas en el deporte setabense.

La insuficiente presencia de mujeres en el Consell incumple además uno de los acuerdos firmados en la Xativa Violeta II que perseguía que también en este ámbito, las mujeres no perdieran la carrera de la igualdad.

MONÓLOGO DE UNA NIÑA REBELDE

Pues sí.  Acabo  de nacer y soy una niña. Que pasa?

Algunos ya estarán pensando en agujerearme las orejas, cuando a lo mejor a mí me mola más un piercing en el ombligo. Otros me habrán comprado ya un fondo de armario de 0-3 meses, en total y monolítico color rosa que es mi color, sí o sí, el que me identifica y explica al mundo quien soy, sin lugar a dudas.

Acabo de llegar y ya me están diciendo que soy buena y tranquila. Que no doy guerra. Que soy guapa. Parece que tengo una nariz que ni Cleopatra….Me llaman princesa, santa, bellezón, pastelito…en fin, que no me dan opción a ser reina, pecadora ,  a asumir mis imperfecciones, ni a parecerme a una col.

Algunos ya me imaginan adulta ocupada en tareas y ocupaciones propias de mi sexo. Será enfermera, o maestra, o auxiliar de geriatría, predicen. Se ríen divertidos cuando alguna loca me propone para ingeniera, astronauta o directora de orquesta. Me recrean como  parte de una familia feliz a la que cuido y  contribuyo con entrega absoluta porque su existencia da sentido a mi vida. Como hicieron mis abuelas y bisabuelas, y seguramente mi madre.

Pues se van a enterar porque conmigo no van a poder. Soy niña del siglo 21, hija del feminismo, nieta de la igualdad.  Quizás no se todavía lo que quiero ser, pero cuando lo averigüe –solo es cuestión de tiempo- estoy a decidida a ser  dueña y señora  de mi vida. Es cierto que hoy tengo necesidades que otros han de cubrir. Pero mi plan de futuro pasa por conseguir autonomía e independencia. Se cúal va a ser el amor de mi vida: yo misma, porque en la medida en que lo sea podré estimar y ser estimada, desde la libertad y la honestidad. Tengo pocas certezas, pero estoy convencida de que, a diferencia de niñas que nacieron antes que yo,  voy a poder elegir aunque habré de ser valiente para ello y estar preparada para superar fracasos y digerir los éxitos.

Acabo de nacer. Estoy llorando a pleno pulmón, llena de indignación porque tardan en cambiarme el pañal, entretenidos diciendo tonterías. Soy una niña, sí, y  preveo que  voy a tener que ser algo impertinente y muy luchadora,  pero se que mi vida es mi privilegio y mi oportunidad y no voy a renunciar a nada para ser feliz. Ahora y siempre.

INDECENTE

Abogar por el trabajo indecente provocaría, sin duda, una reacción espectacular. Es seguro que no cosecharía demasiados aplausos, aunque sinceramente, y visto lo que anda por ahí,  hay que presuponer que algunos que sólo  escupen odio e ignorancia,  igual  comprarían el discurso porque la insolencia y el cinismo suelen ir de la mano.

trabajo decentePero dando por hecho que todavía no nos hemos vuelto locos del todo, hay que pensar que cuando el pasado lunes, todo el mundo, literalmente,  clamó por el Trabajo decente es porque existe  la convicción general de que el trabajo es un derecho que debe darse en condiciones de libertad, equidad, seguridad y dignidad humana. Lo que no sucede en general si se piensa en las personas que han fabricado algunas de los productos que usamos a diario, desde la ropa a los móviles.

España es el tercer país después de Rumania y Grecia, “campeón” en lo que se llama pobreza laboral, es decir, trabajo con salarios insostenibles y condiciones de esclavitud. No hay más que recordar a la persona que limpia la escalera de nuestro edificio o nos trae la pizza a casa.

Una de cada diez personas que trabajan en España es pobre, da igual las horas que eche en el curro, contamos con el mayor número de jóvenes angustiados por un futuro incierto,  mientras  que los períodos en paro se prolongan y  predominan los contratos temporales que nadie desea. Es una fotografía claramente indecente que desaparecerá cuando ciertas reformas laborales vayan al cubo de la basura y haya garantías legales que impidan los abusos y la explotación.

Por otra parte, acostumbramos a vincular el trabajo al empleo remunerado. Ese  que conlleva una retribución aunque sea insuficiente y se reconoce, aunque no siempre, como aportación a la sociedad. Pero  hay un trabajo/empleo que aunque supone una aportación imprescindible,  no cuenta con ninguna de esas características: el relacionado con el cuidado de las personas. Una faena inacabable porque cualquiera  en algún momento de su vida ha necesitado ser primorosamente atendido para sobrevivir. Y, de ir las cosas medianamente bien, volverá a necesitar esa atención al final de su vida

Ese trabajo, desempeñado mayoritariamente por mujeres, es una faena que no tiene precio, no se paga, de hecho,  en la mayoría de los casos y cuando se retribuye, se hace muy por debajo de su valor real. Solo en España, la OIT destaca que  se emplearon 130 millones de horas diarias en 2018 en la atención a los siete millones de menores de 15 años  y tres millones de ancianos. Una cifra que equivale a 16 millones de personas, trabajando ocho horas al día, con alegría  y sin cobrar.

Sin embargo, la inversión pública para atender estas necesidades suele ser sacrificada ante otras urgencias como por ejemplo sucede en Xàtiva, donde se subordina la  inversión en una escuela pública infantil frente a otras inversiones. El mundo se detiene si las mujeres paran, cantamos a coro,  pero sigue sin existir un  reconocimiento laboral de las tareas de cuidado como si no conllevaran sacrificio y especialización. Y la modernidad no implica la comprensión de que  las mujeres no poseen en exclusiva la  capacidad y la obligación de atender las necesidades de terceros.

En todo caso, alguien tiene que cuidar a las criaturas y atender a las personas dependientes pero no está escrito que sean las mujeres, sin salario, sin horario, sin derechos. Se podría considerar uno de los trabajos más indecentes y debería requerir, no un día de condena al año, sino la exigencia permanente de un sistema económico capaz de anteponer a las personas ante cualquier otro interés.

PARTICIPACIÓN DE IDA Y VUELTA

Oigan, pues parecían una buena idea. Una iniciativa moderna y rentable políticamente porque generaba un nuevo espacio de participación que no era para hablar del sexo de los ángeles y arcángeles, sino para que el personal opinara sobre el uso de los dineros. Que es tema jugoso y polémico porque nada hay más difícil que administrar los fondos, siempre limitados, ordenando prioridades según decisión de la mayoría.

Los presupuestos participativos eran, como poco un sano ejercicio de democracia, de participación y de fomento de la empatía social con variadas utilidades. Por un lado permitían a quienes mandan, plantar oreja y escuchar la voz del pueblo. Y no en sentido metafórico, sino del todo real. Es evidente la existencia de una sólida línea divisoria entre gobernantes y gobernados. Mecanismos como los Presupuestos participativos en los que se piden propuestas surgidas del interés ciudadano para elegir y llevar a la práctica la mejor de ellas, contribuyen a permeabilizar ese muro y evitar el síndrome del político aislado en su torre de cristal. Siempre que haya cierta disposición a la escucha, claro.

A la inversa también resultaban útiles para que la ciudadanía comprendiera la dificultad de llevar adelante los proyectos, la complejidad de los trámites, las limitaciones y condicionantes que surgen como setas a la hora de impulsar cualquier proyecto de carácter público. Así debe ser como garantía de transparencia y eficacia, pero así sucede también que los procedimientos son eternos y se complican hasta el infinito.

Corresponde hablar en tiempo pasado porque, aunque impera cierta confusión, lo cierto es que el nuevo Gobierno municipal surgido de las elecciones de Mayo, no tiene previsto realizar una nueva convocatoria.

Quizás sea una buena decisión ya que es arriesgado decir lo contrario sin conocer la explicación que la justifique. Pero no coincide exactamente con lo planteado en el programa electoral del partido mayormente gobernante en Xàtiva e interrumpe de forma un tanto abrupta una iniciativa que contaba con apoyo unánime de todas las fuerzas políticas. Se agradecería una argumentación suficiente para hacer ver que la participación ciudadana sigue siendo un eje central de las políticas del Ayuntamiento de Xàtiva que , de hecho, ha recibido una importante subvención en reconocimiento y para el reforzamiento de éstas.PARTICIPACIÓN

No se trata de mantener experiencias por inercias conservadoras, ni de apostar por la repetición mecánica de dinámicas inútiles. Sin duda, las

tentativas realizadas permiten detectar errores, identificar carencias y articular procedimientos que funcionen más y mejor, solventando problemas, grandes y pequeños, que comprometían la credibilidad de los Presupuestos participativos. El descenso en la participación, la difícil viabilidad de algunas propuestas, el solapamiento entre proyectos municipales y propuestas ciudadanas…son deficiencias detectadas a las que se debe poner remedio

Pero con sus luces y sombras, los Presupuestos participativos ampliaron de forma visible la cultura democrática de la ciudad con la constitución y funcionamiento del Consejo de ciudad en 2017 o la participación de la gente menuda en la convocatoria de Presupuestos hecha a su medida, como sucedió en 2018.

No merecen desaparecer sin pena ni gloria. Imperdonable que desaparezcan porque se los lleve por delante la pugna entre partidos. Impensable que siendo promesa preelectoral, pasen a ser incumplimiento postelectoral.

Lo dijo el Alcalde de Xàtiva -maldita hemeroteca- cuando en Marzo de 2017 con motivo de la primera convocatoria, afirmó que “Este paso que hemos dado no tiene vuelta atrás y los presupuestos participativos son una realidad para Xàtiva “. Que así sea, que haya una explicación pública y convincente de su desaparición y que ésta sea provisional, para volver en breve plazo, mejor diseñados, más transparentes y eficaces

MOVILIDAD QUE VA Y VIENE

La Semana Europea de la Movilidad, que coordina el Ministerio para la Transición Ecológica no es ninguna tontería. Es una campaña dirigida a sensibilizar, tanto a los responsables políticos como a la ciudadanía, sobre las consecuencias negativas que tiene el uso irracional del coche en la ciudad, tanto para la salud pública como para el medio ambiente. Es un esfuerzo para convencer al personal de los beneficios de utilizar medios de transporte sostenibles como el transporte público, la bicicleta y  los viajes a pie. Es un intento de hacer de las ciudades espacios para las personas, para todas ellas, las que caminan y las que tienen dificultades, las que son adultas y las criaturas. En todo caso, anteponiendo siempre las personas y sus necesidades,  a los coches.

movilidad_1    Es una iniciativa que refleja un interés creciente y sostenido por analizar una realidad tan cotidiana como son los problemas para trasladarse que se sufren en las ciudades y pueblos. El objetivo es  detectar esos conflictos, menores en apariencia,  que complican la vida de la gente para intentar ponerles solución. En 2019 se celebra  del 16 al 23 de Septiembre en multitud de ciudades de España y  Europa.

Hablar de movilidad no sólo es planificar aparcamientos y  rotondas, que por otra parte, son elementos que facilitan  el tráfico y la seguridad, sino también esforzarse por mejorar  la  calidad de vida, garantizando la  seguridad viaria, protegiendo la sostenibilidad medioambiental.

Por eso, en España, solo en el pasado año 2018, casi 500 ciudades presentaron proyectos. Que además tienen la particularidad de que han de surgir de la participación ciudadana, de la sociedad civil, de instituciones  y empresas que tienen que hacer una aproximación honesta a la realidad local para aportar soluciones coherentes y eficaces a los problemas detectados.

En Xàtiva, no es un evento de larga tradición, aunque en realidad, la iniciativa europea está viva desde hace 20 años pero era mucho pedir a algunos gobernantes de la ciudad, ya jubilados, que prestaran atención e invirtieran medios en algo tan cotidiano y vulgar como los problemas de movilidad,  habiendo otras inversiones mucho más vistosas y rentables como una plaza de toros. Dónde vamos a parar.

Desde la  Mesa de Movilidad creada en Xàtiva a tal efecto, se seleccionaron una serie de  actividades que merecieron el reconocimiento externo en forma de premios otorgados al Ayuntamiento. Éste aprobó además hace poco más de un año, un Plan de Acción del Programa de Movilidad Urbana Sostenible. Ya tardaba porque para una ciudad de estas características era obligatorio desde 2011. Debía servir para avanzar hacia una ciudad donde quien  caminara, usara la bicicleta o el transporte público tuviera preferencia antes los omnipresentes coches pero será difícil conseguirlo si duerme en un cajón.

Pero este año, en las fechas previstas,  no parece que el viento sople a favor. Quizás alguien esté evaluando la experiencia anterior y preparando la del próximo año, pero no hay señales de que en  2019 desde el Ayuntamiento  se hayan hecho los deberes. Y es una lástima. Aunque es bien sabido que cada maestrillo -cada concejal- tiene su librillo,  parece señal de inteligencia y generosidad mantener lo que ha dado  resultados contrastados,  innovando con sensatez, allí donde se considere necesario. Como por ejemplo, se ha hecho en la programación teatral. Todo es mejorable, sin duda, pero se trata de dar continuidad a aquellas actuaciones que ayudan a una mejor convivencia y afrontan los problemas cotidianos, impidiendo que  se pierdan por los avatares de la política que nunca debiera servir para crear problemas, sino para solucionarlos. Aunque al parecer, esa sea una regla de difícil cumplimiento.