Categoría: XÀTIVA

TÚ DECIDES

Han lanzado un desafío. Este Ayuntamiento, demostrando su clara vocación de tender puentes hacia la calle huyendo del cómodo silencio de los despachos,  ha hecho una oferta que no se puede ignorar.  Se ha dirigido a todas las mujeres y hombres mayores de 16 años ofreciendo  la emocionante posibilidad de abandonar fugazmente el ingrato papel de  espectadores pasivos  para decidir, sin intermediarios, importantes cuestiones que se miden en dinero, que al fin y al cabo,  es el valor que más apreciamos.

pptos

Como quien no quiere la cosa, desde el mandato de la participación ciudadana, han lanzado  un  guante a la cara de la gente y  han dicho “Ahí tenéis eso. Es vuestra oportunidad. Aprovechadla.”

“Eso” son 250.000 euracos del presupuesto municipal, casi 42 millones de pesetas de las de antes. Y lo que hay que  hacer es decidir su uso, haciendo propuestas de inversiones que reviertan en beneficio de la comunidad. Son los presupuestos participativos. Es una película fácil de contar y, previsiblemente, con final feliz porque todo el mundo ha de salir ganando.

Se trata de  imaginar que el Alcalde ha sido desalojado  momentáneamente de su sillón, ocupado ahora por cada vecino o vecina de la ciudad  que, pletórico de buenas intenciones, tiene la encomienda de administrar un considerable presupuesto para conseguir la mayor satisfacción colectiva.   Hay que soñar, como en aquel mítico y casposo  programa “Reina por un día”, que se tiene por  un rato, la llave del cofre del dinero  y esforzarse para tomar la mejor decisión sobre su uso.

Hay condiciones, claro. Siempre las hay. Pero parecen sensatas, necesarias  y factibles. No se pueden proponer proyectos mirándose el ombligo, por muy bonito y necesitado que éste parezca. No vale pedir la construcción de la Muralla China, o solicitar un servicio que exija inversiones durante años comprometiendo presupuestos posteriores. No hay que insistir en lo que ya está previsto. Hay que pensar en el aquí y en el ahora, ajustándose al presupuesto y respetando los plazos. Hace falta echarle imaginación, inteligencia, creatividad y sobre todo, sentido común y de comunidad. Hay que ser realistas, generosos y competentes. Habrá que priorizar. Y buscar apoyos, encajando  diferentes intereses para encontrar acuerdos donde tendrá  que haber cesiones y ganancias. En fin, hay que hacer política, pero de la buena, de la que engrasa la convivencia  y evita los roces buscando el beneficio colectivo.

Puede pasar que haya quien no se entere, porque ni lea, ni escuche ni sea usuario de redes sociales por lo que es imprescindible que a todas las casas llegue la información. Y también quienes no se crean nada, pasotas y desconfiados, porque tantos desengaños a cuenta de la casta, les ha llevado al escepticismo más absoluto, generador de impotencia y esterilidad.  Hay que remover esas cenizas para que recuperen  su confianza en lo público. Y  luego están los perezosos,  los indolentes, los que andan muy ocupados y  no tienen tiempo para ir a votar y mucho menos para hacer propuestas. Y votar es absolutamente necesario como manifestación inequívoca de la responsabilidad ciudadana y el compromiso con la participación.

Xàtiva tiene una oportunidad de oro para comprobar, tras la amarga experiencia de haber sido víctima de peligrosas e incompetentes decisiones, que hay otra forma de  administrar el dinero público, el más importante, el dinero de todos. Pontificar, criticar, maldecir o reclamar son lógicas y necesarias reacciones  ciudadanas,   pero también apreciar un nuevo modelo de gasto e inversión totalmente diferente y enormemente productivo. Tiene un valor indiscutible porque cuenta con la inteligencia colectiva, evita los privilegios y busca el bien común. Tratemos de estar a la altura de las circunstancias.

EN LA COLA DEL PAN

Este viernes pasado mataron a una vecina. Se llamaba Josefa Cuquerella, y tenía 75 años. Xàtiva es un pueblo grande o una ciudad pequeña, según se mire, así que es probable que mucha gente  la conociera de vista o de referencias. La cercanía hace que mucha gente reaccione con especial virulencia y congoja ante un nuevo asesinato machista, pero también que la esencia del suceso -una  mujer asesinada  por su condición de mujer- quede desdibujada  entre consideraciones gratuitas que rozan el comadreo pueblerino.

ni-una-menos

Lo verdaderamente importante es el hecho de que la violencia sobre las mujeres, el monstruo  contra el  que se pelea día a día y desde hace tiempo en esta ciudad,  se ha manifestado en su forma más brutal muy cerca, casi en la calle de al lado.

Por eso, como debe ser, se convocó con toda celeridad, una concentración ante el Ayuntamiento, que durante cuatro minutos manifestó de forma  palpable el rechazo institucional y ciudadano ante un hecho tan repugnante.  Dado que el supuesto culpable ha sido detenido y ya está a disposición del juez, podría  parecer que  del triste  asunto, poco queda por decir. En breve, Josefa  quedará doblemente  enterrada  bajo una actualidad palpitante que pronto hará que de  su nombre y su terrible muerte no se acuerde ni dios. No es nada personal, es que son tantas…

Este año, del que no han pasado ni dos meses,  ya hay 12  nombres en esa lista de la vergüenza, contando a esa criatura de apenas un año,  a la  que mató  su padre tirándose con ella  por la ventana para, como dejó dicho, darle  a la madre donde más le pudiera doler. O esa niña de 14 años, que junto a su madre, fue acuchillada hasta la muerte. Es, desde luego,  verdaderamente escandaloso. Cualquier persona decente se lleva las manos a la cabeza y protesta  en la cola del pan, o en la barra del bar poseída de una legítima indignación. O maldice a quienes así  actúan. Y la mayoría lamenta sinceramente tantas muertes evitables.

Pero lo malo es que no es suficiente. No lo ha sido nunca, ni lo es ahora.  Las concentraciones en silencio lanzan un mensaje de rechazo que, indiscutiblemente,  precisa de una mayor concreción para dejar de ser un símbolo, positivo pero insuficiente.

Hace un año, el 7N, Madrid se llenó con una multitud cabreada que exigió que quienes pueden hacerlo, hicieran de una puñetera vez lo que tenían que hacer. Ese Pacto de Estado, ese  acuerdo que, por encima de cualquier otro interés, asignara a la lucha contra la violencia de género  los recursos necesarios. No vamos a volver todas las semanas. No se puede. Pero lo cierto es que no ha habido mucho éxito, para que engañarse. Con un panorama político tan animado como el que tenemos, las prioridades bailan a ritmo de samba, y lo que hoy es una urgencia, mañana es un marrón, que nadie quiere comerse. Y perdonen el cinismo, porque siempre hay honrosas excepciones, pero son los resultados los que cantan.

Tampoco contribuyen ciertas conductas individuales que son aparentemente inocuas, pero dan de comer al monstruo.  El lenguaje que no respeta a las mujeres, el desprecio al  valor de su trabajo, la indiferencia hacia conductas insultantes, la tolerancia ante abusos bien reconocibles..…. todo ayuda, alimentando prejuicios y estereotipos. Por eso,  las mujeres y  hombres, esos “nadies” que en realidad son el todo,  son también quienes en la barra del bar o en la cola del pan, pueden obligar al monstruo de la violencia machista a que cierre su asquerosa boca y deje de matar  a las mujeres.

Tan sencillo como ir en bicicleta, haciendo que ambas ruedas vayan en la misma dirección.

 

 

 

 

CIUDAD LIBRE DE DESAHUCIOS

Ciudades libres de desahucios, ese es el objetivo. Pero quien esté libre de pecados que tire la primera piedra. Y desde luego no podrá ser nuestra ciudad donde se siguen produciendo desalojos que no se frenan con buenas intenciones.

desahucio

Tener que abandonar la propia casa es una de las experiencias más duras para un ser humano. El techo en que te proteges, el lugar en donde creces, el espacio de convivencia con la familia es un terreno sagrado, que incluso la ley, en otras de sus vertientes, protege como espacio inviolable .

Sin embargo, hay quienes están autorizados a transgredir esta regla básica. Son los bancos que pueden desalojar a la gente de sus casas ante los impagos de hipotecas porque la ley , ciega, sorda y a veces torpe, se lo permite.

Mientras la crisis siga castigando a las personas, miles de familias deberán dejar de pagar la hipoteca, igual que han dejado de calentar su casa, para poder comer. Cuestión de prioridades.

También ha habido, por cierto, entidades bancarias codiciosas que por su mala gestión han tenido que ser apuntaladas por el Estado con cantidades astronómicas, que han dejado tambaleándose las cuentas públicas. Fondos donados generosamente, sin intención de reclamar su pago, como inversión obligada de un Gobierno que sabe de quien es la mano que mece la cuna.

Quienes firmaron hipotecas con cláusulas abusivas a las que no pudieron hacer frente cuando las cosas se pusieron imposibles, no han merecido el mismo trato solidario y empático. En muchos casos, pagan caro su atrevimiento de querer poseer una vivienda y su errónea confianza a la hora de firmar una hipoteca.

Lo cierto es que La ley española de desahucios vulnera la normativa comunitaria porque no garantiza una protección eficaz de los consumidores frente a posibles cláusulas contractuales abusivas en las hipotecas. Lo cierto es que se producen actuaciones que siendo legales, son absolutamente inmorales, injustas y contradictorias. Sólo habría que preguntarse porqué es tan importante respaldar el derecho de los bancos a cobrar su deuda , pero no lo es respetar el derecho constitucional de las personas a tener una vivienda.

Esta semana estaba previsto que el Juzgado ejecutara en la ciudad de Xàtiva, un lanzamiento que es el término, bastante gráfico, utilizado para describir la acción material de un desahucio. No se produjo porque la Plataforma Antidesahucios de Xàtiva, hizo un llamamiento que encontró respaldo legal y humano. Porque la sociedad civil se hizo presente y arrimó el hombro en lugar de dar la espalda.

No es un caso único. Según la PAH durante 2016 se produjeron 550 desalojos en el partido judicial de Xàtiva. Cuentan que hay gente que lleva más de 4 años esperando una orden de ejecución que puede llegar cualquier día y que los pondrá automáticamente de patitas en la calle. Esa no es forma de vivir.

Por eso, en positivo hoy se puede celebrar que una familia siga durmiendo en su casa (con cautelas, porque sólo es una prórroga) .Siendo conscientes, no obstante, de que el apoyo institucional previo junto a asesoramiento cualificado hubiera evitado el aislamiento y la desinformación que son factores de segura derrota

En negativo, hay que lamentar la inaplicación de las medidas aprobadas por todos los grupos del Ayuntamiento de Xàtiva en Septiembre de 2015. En concreto, elaborar un convenio con los Juzgados para anticiparse y poder actuar ante estas situaciones así como realizar un inventario de pisos vacíos que fueran propiedad de entidades financieras para estudiar un posible recargo del IBI.

Xàtiva, ciudad libre de desahucios, no es un slogan electoral. Es una impostergable aspiración ciudadana que exige respuestas coherentes.

WWW.XATIVA.ES

Hay muchos setabenses que sin ser frikis de la informática, teclean esa dirección en el ordenador cuando necesitan  alguna información de su Ayuntamiento. Su intención es obtener la indicación que precisan, pero también, en el colmo del optimismo,  transmitir y  recibir respuesta sobre opiniones o sugerencias relativas a la gestión municipal. No hay mayor soledad, ni sensación de burla, que la del administrado que por responsabilidad ciudadana abre una línea de comunicación que la Administración ignora olímpicamente.

www

La era digital no ha llegado a todos por igual, pero se ha convertido  en una potente herramienta a la que recurrimos con frecuencia para que nos haga más fácil la vida. Acostumbradas a enterarnos de todo tarde y mal, una buena web municipal, puede ser la herramienta útil para recibir información permanente y actualizada, realizar trámites y transmitir opiniones y quejas.

Por eso, una web bien diseñada, con buenos contenidos y mejor funcionamiento  es como un premio gordo en la tómbola de la política municipal de este país.

En Xàtiva no hemos tenido la suerte. La web del Ayuntamiento, www.xativa.es, es un laberinto complicado y farrragoso, con un diseño antigüo de letra minúscula y formato pasado de moda. Merecen respeto y aplauso las contadas excepciones que demuestran el interés de quien gestiona esas áreas por ofrecer un mejor servicio,  por ejemplo, Urbanismo y Gran Teatre.

Es un elemento humillante e indicativo  de la falta de modernidad  el lenguaje utilizado, que generalmente se empeña en excluir  a las ciudadanas, las contribuyentes, las participantes con un lenguaje  sexista, desdeñoso con las mujeres,  inconstitucional y además  pasado de moda.

Abundan  las noticias que pregonan el buen hacer de nuestros gobernantes, pero lo cierto es que, aunque  nunca viene mal alimentar la propia autoestima, ésa no debiera ser ese la principal utilidad. Máxime cuando en general, el reloj se paró en demasiadas secciones que dejaron de informar allá por Abril de 2015, como es el caso de Juventud o de Dona donde aparece una encuesta cuyo plazo terminó en Septiembre de 2016. También aparecen proyectos prometedores e innovadores de los que luego jamás se supo, como el Registro de Artistas Musicales o el Socarrats al exili.

En lo que se refiere a información administrativa destaca la asiduidad y constancia con la que se publicitan listados de solicitantes, admitidos, excluidos, etc… en materia de Recursos Humanos que junto con información relativa.  por ejemplo a los permisos para cortar cañas,  son bien fáciles de detectar. Más difícil es por ejemplo, encontrar el Plan de Igualdad laboral cuya búsqueda es similar a la de Wally o el Presupuesto de 2017, que directamente no aparece  tras casi un mes desde su aprobación. Están disponibles las Actas de los Plenos y Juntas de Gobierno, por lo menos hasta Octubre de 2016, como es exigible en un Ayuntamiento sin cortinas.

Una web bien trabajada, es sobre todo, un elemento esencial para garantizar la transparencia de la acción de Gobierno.  Eso implica,  como así aparece, publicitar de forma abierta los bienes del personal político de modo que no haya duda alguna  a posteriori sobre ilícitos aumentos de patrimonio. Pero requiere también,  algo tan básico como colgar las agendas de los concejales y concejalas. Hoy por hoy, aparece la del alcalde, cuya consulta no es demasiado clarificadora pero no se mencionan las ocupaciones previstas del resto de responsables municipales, que también deben, como el Rey del cuento, acostumbrarse a andar desnudos sin esconder las vergüenzas de una gestión perezosa , si ése fuera el caso.

Transparencia, nos prometieron mirándonos a los ojos y firmándolo en San Domenech. Transparencia es, entre otras cosas, una buena web municipal.

 

 

 

PARA TODAS LAS PERSONAS, TAMBIÉN PARA LAS MUJERES

El Pleno del Ayuntamiento es un acontecimiento que pasa demasiado desapercibido, teniendo en cuenta que esta reunión periódica y pública de los representantes electos es el foro donde se toman, o por lo menos se publicitan, decisiones de enorme repercusión en la vida cotidiana de la ciudadanía.

5n

De hecho en el último se aprobaron los presupuestos del 2017, que no es cuestión menor como recoge la famosa hemeroteca donde aparecen las contundentes críticas de los antaño opositores, exigiendo unos presupuestos que sirvieran a las personas y al presente y al futuro de la ciudad. Ahora son quienes toman las decisiones y esa parece ser su pretensión, aunque lastrados por el pago de la enorme deuda heredada, resaca de la fiesta que otros se montaron.

Sin embargo, carecen de algo tan importante como la perspectiva de género, que no es más que la pretensión de que se analice si la aplicación del presupuesto va a repercutir de igual manera en las mujeres y en los hombres de la ciudad. Parece una obviedad, pero si uno se para a analizar, por mencionar alguna cosa, el número de hombres y mujeres que se beneficiaron de las políticas de empleo recientemente impulsadas, quizá descubra que no han sido igualmente beneficiados. Teniendo en cuenta que el 52 por cien de quienes viven en la ciudad son mujeres, no es un hecho de importancia menor la existencia de desigualdad, involuntaria pero real, en la ocupación obtenida. Y realizar este análisis sí que es un compromiso suscrito por todos los partidos que hoy gobiernan, olvidado con demasiada facilidad.

Estos presupuestos destinan una pasta a la participación Y falta que hace, porque es prioritario recuperar la implicación de la ciudadanía. Es sintomático que tras la concentración que interrumpió el Pleno para manifestar la firme protesta por el asesinato machista de la joven Vanessa, ni una sola de las numerosas personas asistentes tuviera interés en presenciar la continuación del pleno municipal.

Esa es la otra incidencia del Pleno que vale la pena recordar. Sólo en el mes de Octubre, se han añadido siete nombres a la terrible lista de mujeres asesinadas: la que mató en Salamanca, su exmarido, anteriormente juzgado y absuelto, la de Granada muerta a golpes; aquella que de Torremolinos a la que su hermano atizó con una plancha y la transexual que murió al caer por el balcón mientras huía de su agresor en Santa Cruz de Tenerife. No hay que olvidar a la que murió en Barcelona tras la explosión de gas causada por su marido, ni a la mujer de 75 años asesinada en Calp, ni a la última, Vanessa, la chiquilla de 15 años que no volverá a sonreir.

El Congreso en su sesión de investidura guardó un minuto de silencio por todas ellas, aunque el Gobierno, pasado y presente, lleva recortados un 26 % en políticas de igualdad desde 2010. El Gobierno valenciano, sin embargo, aumentó en un 50 % la cantidad destinada a la lucha contra la violencia de género. Formas diferentes de hacer política que desmienten ese dicho traidor que iguala a todos en la desvergüenza.

El próximo día 5 un autobús saldrá de Xàtiva para acudir a Tarragona donde una vez más se reclamará el necesario pacto de Estado que saque la lucha contra la violencia machista del mercadeo político y lo afronte como una prioridad indiscutible. También, se celebrará aquí en Xàtiva, el encuentro que XATEBA ha organizado para dar voz a las supervivientes y aprender de su valor y su resistencia. Formas complementarias de luchar contra el monstruo de la violencia que no podemos alimentar con nuestra indiferencia.

 

ANTES QUE NADA, PROYECTO

Si a algún vecino o vecina le hubiera dado por pasear por su ciudad el pasado fin de semana disfrutando de sus emblemáticos lugares, igual habría tenido que  pedir la vez o abrirse paso a codazos, porque  las calles debían estar abarrotadas. Diferentes grupos errantes, paseaban  en demostración palpable de  su amor a la ciudad, la que es hoy y la que fue ayer. Más allá de la caricatura, lo cierto es que dos formaciones políticas -una principiante,  la otra experta ya en estos menesteres-, junto con el propio Ayuntamiento desde la Concejalía del ramo, patrocinaban interesantes rutas encaminadas a destapar los encantos ocultos y evidentes de esta ciudad.

Tres iniciativas diferentes, para promover una idea que no es nueva,  pero sí resultona, y por tanto,  exportable. Dado su éxito, debería perfeccionarse, sobre todo para conseguir que no sólo sean nativos y residentes, cuyo número es evidentemente finito, quienes se apunten al paseo,  sino que la convocatoria se extienda allí  donde se diseñan los circuitos turísticos y promociones destinados a la gente que hace turismo de descubrimiento.

El  turismo, como motor económico de una ciudad,  requiere la construcción de un buen edificio que resista vientos y mareas, evitando la tentación de empezar por encalar las ventanas para que haga bonito. Existe una materia prima de valor indiscutible, un Ayuntamiento,  sin duda,  preocupado por la cuestión y una trayectoria bastante deficiente por cuanto sólo se preocupaba de contar y recontar  entradas vendidas  y  viajar a Madrid una vez al año. Ahora sería  la ocasión de demostrar la otra manera de hacer las cosas  con un estilo basado  en la reflexión previa,  el análisis acertado de las fortalezas y debilidades,  el asesoramiento técnico especializado y   la inversión suficiente. Sustentado  en el trabajo duro y constante, en la valentía para mantener los aciertos y la osadía para innovar, buscando fórmulas alternativas que sacudan inercias y rompan con las limitaciones que hacen de Xàtiva una ciudad que quiere ser algo para lo que no quiere prepararse, al  menos,  con el rigor y la coherencia necesaria. Como ya se ha escrito , no tiene gracia visitar una ciudad que los días festivos cierra sus monumentos, ofrece una limitada oferta gastronómica y parece que no acaba de creerse esa imagen de ciudad  digna de ser visitada.

Quizás la palabra clave es “proyecto” entendiendo éste como el diseño anticipado y concreto de lo que inicialmente son sólo intenciones. Su elaboración requiere tiempo y paciencia, pero es indispensable para trabajar con eficacia y sentido común. Un proyecto  permite actuar con coherencia, errando lo menos posible. Impide tropezones y batacazos,  porque no se camina a ciegas, ni se improvisa.

Un proyecto, es lo que permitiría, por ejemplo, que la Plaza del Mercat no se convierta en un laboratorio urbanístico,  donde se actúa de forma espasmódica y algo irritante. Definido  el espacio que se quiere,  consensuado con quienes  han de convivir en él, oídos los condicionamientos técnicos, es indispensable anticipar su diseño definitivo, antes de poner las vallas y empezar las obras. Si nunca es recomendable la marcha atrás, menos lo es todavía en materia urbanística donde hace falta un encaje exquisito entre las preferencias, las necesidades y las posibilidades.

Nadie empieza una reforma en su casa, sin saber exactamente el resultado final al que aspira. De la misma forma, sólo  una propuesta integral para la ciudad, elaborada desde la razón y la pasión, compartida lealmente por quienes han de gestionarla, será capaz de  obtener  el total apoyo ciudadano. Y sólo de ese acuerdo colectivo, podrá surgir la Xàtiva del siglo XXI  en la que valdrá la pena vivir.

LO IMPORTANTE ES PARTICIPAR

Participación. Ese parece ser el mantra consolidado en los nuevos Gobiernos progresistas, reflejo de su  interés  en  las  personas y del abandono irreversible de  esas prácticas autoritarias y prepotentes que trataban a la ciudadanía como eternos menores de edad.

El Ayuntamiento de Xàtiva  que, acertadamente, se dotó  de  una Concejalía al efecto, dedicada exclusivamente a promover una participación plural, efectiva y  permanente, ha contratado  un especialista cuya responsabilidad será  asesorar y dinamizar el tejido asociativo de la ciudad.  Desde el punto de vista de los riesgos laborales corre el riesgo de sufrir lo que se llama “burnout” laboral, que viene a  significar acabar más quemado que las Fallas,  ya que la tarea que se le viene encima es tan descomunal como necesaria.

Para empezar esta ciudad tiene inscritas en su Registro de Asociaciones alrededor de  240 colectivos. Es evidente que gran parte de ellas son reliquias de otros tiempos, pero se hace necesario averiguar la vitalidad o mortalidad de todas y cada una,  sin prescindir de nadie pero exigiendo unos mínimos requisitos de actividad y organización.

Pero lo que viene después es peor. Porque como consecuencia lógica de esa opción ideológica y política que tanto fía a  la participación, existen en esta ciudad, constituidos formalmente o en trance de serlo,  hasta nueve Consejos u órganos de participación. Ahí están el Consell de les Dones, el Escolar, el  Esportiu, de Salut, de Joventut, el Económico y social, el de Participación, de Movilidad, el  de Benestar social, y cabe dentro de lo muy posible que alguno quede olvidado.

Cada uno de ellos depende del concejal o concejala del  ramo, aunque hay algunos, más ambiciosos o trabajadores, que presiden hasta dos de ellos.  Y todos  son importantes, o pueden llegar a serlo, si llega a feliz término la segunda parte de cualquier  proyecto de participación que se precie, que es hacerlos funcionar.

Constituir un Consejo, sentar en  una mesa a un grupo de personas y captar su atención es relativamente fácil. Lo difícil, casi heroico, es acertar con el procedimiento que permita sumar talentos y capacidades y construir proyectos comunes desde el respeto mutuo. Dice una de las incuestionables leyes de Murphy, que para que  una tarea no se lleve a término,  solo hace falta  crear una Comisión encargada de hacerla. Ahí morirá el empeño, de muerte natural o asesinada por las discusiones entre egos delicados, la suma de incapacidades, la asfixia del talento o el desprecio a los conocimientos técnicos imprescindibles.

Es imprescindible  evitar que los Consejos de participación se conviertan en  mesas redondas de cartón piedra, donde el  Rey Arturo de  turno, disfruta de  un público entregado y pacífico. Gente convocada para oir, ver y callar, sin formación ni información suficiente para opinar, convidada de piedra para ser aleccionada sobre las prácticas de quien no tiene ningún interés en conocer  la opinión de las personas afectadas, caso de que éstas estuvieran en condiciones de manifestarla.

A participar se aprende, porque no es una ciencia infusa, de carácter innato sino que requiere de  unos requisitos. Como la buena cocina, requiere de algo más que  la simple adición de factores, de asociaciones o entidades, para evitar un desagradable  corte de digestión.

La participación es un desafío que  puede resultar incómodo. Porque exige negociar, y consensuar los proyectos con   esa voluntad popular expresada sin intermediarios ni filtros, que a veces puede resultar impertinente.  Exige sinceridad y confianza en el propio proyecto que se ofrece al juicio externo.

Ahora se tiene una oportunidad que requiere valor y coherencia. Nadie dijo que fuera fácil. Sólo era algo que parecía una utopía y hoy puede hacerse realidad.